9 de octubre 2002 - 00:00

El duhaldismo busca desde hoy una salida sin "Lole"

La visión de la Casa Rosada se va ajustando a la realidad en relación con una eventual candidatura de Carlos Reutemann. Es decir: Eduardo Duhalde y sus principales gerentes políticos han descartado, al parecer de manera definitiva, que el gobernador de Santa Fe vaya a participar en la lucha electoral. Este diario publicó ayer las manifestaciones de «Lole» en Rosario donde, fastidiado, reiteró por enésima vez que no será candidato. Duhalde tomó nota ayer, durante la conferencia de prensa que brindó por la mañana en la Casa Rosada: «No me parece que tengamos que seguir hablando de una decisión tan personal como la de Reutemann. El ha tomado una decisión; efectivamente, él no estaba de acuerdo con los procesos eleccionarios internos, creía que debía ser de otra manera, más transparente».

Esta declaración es la alfombra verbal que tendió el Presidente para recibir a «Lole», con quien se entrevistará hoy. Seguramente no querrá que el gobernador anuncie otra vez su negativa al salir de su despacho, como si no ser candidato significara una desaire al duhaldismo. Aun así, los dichos de Duhalde resultaron tal vez inconvenientes para aplacar a Reutemann: él jura que no tiene problemas con la realización de internas, en contra de lo que dijo el Presidente y de lo que, subliminalmente, sugirió Carlos Menem este fin de semana.

•Juego político

Hasta aquí las expresiones públicas de Duhalde. Revelan lo principal de su juego político en estos días: la operación que llevó adelante sobre Reutemann fracasó. No vale la pena discutir si habló o no con el ex corredor en el viaje a Brasil. Versiones divulgadas por el propio Duhalde hablan de que hubo una sugerencia y que el santafesino, con medias palabras, concedió revisar su postura. También se tendieron puentes con la Embajada de los Estados Unidos para que desde allí se emitieran señales promisorias sobre un futuro acuerdo externo en el caso de un gobierno de «Lole» (con bastante ingenuidad sobre las relaciones entre estados). Hubo, en definitiva, gestiones de todo tipo, incluida una que llevó adelante Luis Barrionuevo el viernes pasado, cuando viajó de manera muy discreta a Santa Fe. En todos los casos las respuestas fueron negativas, aunque siempre con elegancia: «¿Qué voy a hacer? Voy a destratar a todo el mundo. Yo no puedo ser contundente en una negativa con gente que tiene la buena voluntad de apoyarme», confiesa Reutemann ante sus amigos en estos días.

El fracaso de la operación de Duhalde arrastra también al trío «veleta». Así llaman los menemistas, despechados, a los tres gobernadores que alentaron las expectativas de Duhalde con Reutemann, según ellos para recibir algún apoyo en sus provincias. Hoy por la mañana Gildo Insfrán (Formosa), Julio Miranda (Tucumán) y Eduardo Fellner (Jujuy) se entrevistarán con Rubén Marín, gobernador de La Pampa y hoy fiel de la balanza en el delicado equilibrio interno del PJ. Los tres norteños pedirán a Marín que haga un último esfuerzo para que Reutemann reconsidere su decisión. Tal vez no tengan éxito. La conversación se orientará, entonces, a analizar una estrategia. ¿Internas el 15 de diciembre o el año que viene? ¿Menem o Rodríguez Saá? Si es Menem, ¿acuerdo con él ya o una vez que Duhalde se resigne a ese desenlace? Todas estas incógnitas cuelgan de una más importante, que el PJ entero quería desentrañar anoche: si María Servini de Cubría, jueza electoral de la Capital, convalidará la fecha de las internas o si abrirá, directa o indirectamente, una vía para su postergación. Los tres norteños seguramente alentarán la prórroga.

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