11 de agosto 2004 - 00:00

El escrache que no fue

Tiene el piquetero Jorge Ceballos un argumento, si se quiere legal, para ampararse: ocupar cargos públicos inhibe a los funcionarios de ejercer su profesión. En cambio, ningún reglamento establece que un piquetero, aun siendo funcionario, deba dejar de actuar como piquetero.

Y eso hizo Ceballos, líder de Barrios de Pie y director de Asistencia Comunitaria del Ministerio de Desarrollo Social, que anteayer amagó con escrachar el domicilio particular de Aníbal Ibarra para reclamar que el Gobierno porteño le entregue, a su grupo, bolsas de alimentos.

Sobre la hora, la noche del lunes, desde la cartera social de la Ciudad contactaron a los dirigentes de Barrios de Pie y, ofrecimiento mediante, lograron suspender el escrache y el piquetazo que realizarían frente a la Subsecretaría de Gestión Social.

Ceballos
, junto con Luis D'Elía y Emilio Pérsico, conforman el Frente Piquetero Kirchnerista (FPK) que se lanzó dos meses atrás en Parque Norte. Luego de aquel acto, el jefe de Barrios de Pie fue premiado con un cargo en el ministerio de Alicia Kirchner.

Pero ese acercamiento al gobierno nacional no se traduce en sintonía con Ibarra a quien, en junio pasado, ya habían amenazado con un escrache. Como Ceballos, también D'Elía acumula una antigua malquerencia con el jefe de Gobierno porteño.

Y la amenaza de piquete frente a Gestión Social tenía, por eso, un móvil político: la segunda de esa cartera, que tras la salida de Rafael Romá comanda Jorge Telerman, es Mónica Desperbasques, funcionaria que responde al jefe de Gabinete de la Ciudad, Raúl Fernández.

Por lo pronto, con la sola amenaza, los seguidores de Ceballos consiguieron que el Gobierno porteño les prometiera alimentos para cinco comedores escolares en Villa Lugano. En el futuro, anticipan en Barrios de Pie, volverán con otros pedidos.

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