El estallido de boletas aumenta gasto electoral
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Bullrich pidió a la juez electoral María Servini de Cubría que suspenda la difusión de la campaña de Macri, porque a su criterio el empresario se excedió en los gastos que le permite la legislación de la Capital Federal. Sin embargo, con la calculadora de Macri -o la de Ibarra- estaría todo en orden.
La norma establece $ 0,40 de gastos de campaña que se multiplica por la cantidad de electores del padrón porteño. Esa suma es para cada categoría de candidatos (una es la de la fórmula, otra la de legisladores, por ejemplo) y cada partido.
Según los cálculos que llevó Bullrich a la Justicia, los 40 centavos se multiplican por 2.590.435 electores habilitados en el padrón de la Ciudad de Buenos Aires y eso da un monto de $ 1.036.174. Esa cifra se duplica para cada partido por tratarse de una elección a jefe de gobierno y a legisladores, pero además la ley dice que «cuando un partido, alianza o confederación se presente para una sola categoría y adhiera a otro partido, alianza o confederación para una categoría distinta, dicha adhesión recibirá el tratamiento de alianza», para contabilizar el gasto.
• Interpretación
Algunos interpretan que por ejemplo el partido de la Ciudad, que va con Ibarra, puede gastar su millón por la lista de legisladores, pero no otro por la fórmula a jefe de gobierno. Así Macri podría gastar más de $ 6.000.000 (Bullrich lo acusa de haber gastado $ 3 millones) y en cambio el oficialismo podría invertir más de $ 4 millones, pero agregaría otro tanto por la variedad de diputados nacionales que propone, que como mayor categoría tienen -por ley nacional- $ 0,50 por elector por lista.
A todo esto, en otros partidos políticos, como la UCR, prestan atención a un artículo distinto de la ley porteña de campaña, el que indica que «el Gobierno de la Ciudad, no podrá realizar propaganda institucional que tienda a inducir el voto. Asimismo no puede promocionarse candidatura alguna con motivo o en ocasión de actividades oficiales». Por eso Bullrich, como Cristian Caram, Macri y el resto de los postulantes están atentos a que el jefe porteño, quien busca su reelección, no fuera a cometer un delito en plena cruzada.




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