El gobierno contento por triunfo de Prodi
La Unión de centroizquierda que lidera Romano Prodi se impuso por muy poco margen en las elecciones italianas. El voto proveniente del exterior, en el que el peso de las urnas argentinas fue central, otorgó la mayoría para la heterogénea alianza opositora tanto en el Senado como en Diputados. La economía italiana tiene severos problemas fiscales, combinados con el estancamiento que arrastra desde hace años. Si la coalición que probablemente gobernará en Italia -Berlusconi no reconoció su derrota- no logra dominar los tironeos que alberga, con posturas extremas como las de Refundación Comunista, la experiencia de Prodi será efímera. La victoria de Il Professore tuvo repercusiones inmediatas en el exterior. En la Casa Blanca, disgusto por un anunciado retiro de las tropas italianas en Irak. En cambio, en la Casa Rosada creen ver una oportunidad de mejorar relaciones con un país hermano en la sangre pero no en los intereses, al menos en los últimos años.
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Néstor
Kirchner
(en la foto,
entregado a
cuchicheos
con Daniel
Scioli ayer
en un acto)
madrugó a
todos con
un saludo a
Romano
Prodi por su
victoria
electoral en
Italia. Usará
ese cambio
para
mejorar las
deterioradas
relaciones
con ese
país.
En ambas el visitante se reunió con Kirchner, y cada una sirvió para que el patagónico fijara una política definitiva ante el gobierno de Berlusconi. En la primera, D'Alema trajo el mensaje de que varios diputados de su país presentarían un proyecto de ley que culparía a los bancos italianos como corresponsables de haber colocadodeuda de la Argentina por u$s 14.000 millones afectando a unos 450.00 ahorristas. El proyecto fue fallido, pero sirvió para que Kirchner profundizara su alejamiento ante el gobierno de Berlusconi, que se mantenía inflexible en su defensa de los ahorristas italianos señalando a la Argentina como la única responsable del default.
En la segunda visita, la de noviembre del año pasado, D'Alema le aseguró a Kirchner que en las elecciones de la semana pasada la victoria correspondería a Romano Prodi, con lo cual no habría nada para negociar a esa altura con Berlusconi. En esos días de fines de 2005, Kirchner venía de una victoria electoral y estaba en plena preparación del plan de pago de la deuda total al FMI por aproximadamente u$s 15.000 millones. Como el entonces premier italiano era uno de los mayores opositores a la posición de la Argentina ante el organismo, Kirchner terminó de definir su estrategia de alejamiento ante el gobierno italiano apostando 100% a la victoria de Prodi a partir de los datos que D'Alema había llevado a la Casa de Gobierno.
En el medio quedaron varios intentos fallidos por acercar posiciones, impulsados en varias oportunidades por los entonces cancilleres Rafael Bielsa y Gian Franco Fini. Lo más cercano que se estuvo de mejorar las relaciones fue en el encuentro que Bielsa mantuvo con el propio Berlusconi, a instancias de éste, el 28 de junio de 2005 en Roma, donde ambos «lamentaron» la situación bilateral. Luego, el premier italiano volvió a votar en contra de la Argentina en un nuevo encuentro del FMI en julio, lo que hizo que nunca más haya intentos por acercar posiciones.
Según los datos que maneja el gobierno argentino, la administración Prodi abandonaría la defensa de los ahorristas italianos y de la banca de ese país en contra de la Argentina, con lo cual, al menos de manera oficial, el Ejecutivo del país europeo abandonaría a los ahorristas de esa procedencia que eligieron rechazar la oferta de Kirchner y optaron por la vía judicial. Además, ya la Argentina no necesita el apoyo italiano ante el FMI, al no tener más que recurrir a los aportes financieros del organismo.
Un dato que tiene además en cuenta Prodi para mejorar su relación con este país es que una parte importante de su victoria se la debe a los 200.821 italoargentinos, 56,33% de los 465.000 habilitados, que votaron el fin de semana y que, en su mayoría, apoyaron al candidato de centroizquierda. Habrían sido estos votos del exterior (los de la Argentina, Alemania y Estados Unidos) los que habrían provocado la victoria final de Prodi sobre Berlusconi.




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