El interventor del PAMI, José Manuel Corchuelo Blasco, admitió esta mañana que esa obra social tiene una deuda "exigible en lo inmediato" por parte de los prestadores de 800 millones de pesos, por atrasos en los pagos de entre tres y seis meses, y si bien destacó que "hay voluntad" de cumplir con esas obligaciones, "es imposible inventar dinero".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Corchuelo Blasco indicó que la deuda total del PAMI "es de 1.800 millones, de los cuales hay entre 400 y 600 millones en dólares".
El funcionario reconoció que, por tal motivo, "todos los prestadores están con problemas", pero indicó que "ellos reconocen que tenemos voluntad de pagar esa deuda".
"Estamos haciendo una austera y muy reflexiva administración del PAMI. En mi despacho tengo un cartel visible que dice 'no hay vacantes', porque no estoy dispuesto a aprobar ningún contrato nuevo, salvo las 21 personas que entraron conmigo y que son administradores expertos", puntualizó.
El interventor del PAMI confió en que la emergencia sanitaria que se apresta a dictar el Gobierno nacional permitirá superar esta situación, al señalar que "los convocados para acompañar la emergencia son los propios prestadores actuales".
En declaraciones radiales formuladas esta mañana, Corchuelo Blaso reconoció que "muchos prestadores tienen problemas de capital de trabajo", pero señaló que no obstante "no vamos a elegir nuevos prestadores".
Asimismo, destacó "el gran apoyo que estamos teniendo en Diputados", donde "hay legisladores de todos los bloques" interesados en encontrar soluciones, "en la medida que observen que el PAMI está racionalmente administrado y buscando su sostenimiento con marcos de políticas de descentralización y federalización, y buscando su normalización".
Dejá tu comentario