Mientras el 5 de febrero se vence el plazo para presentar las listas de cara a la preinterna del Peronismo Federal, las negociaciones continúan en torno a la modalidad en la que se realizará la elección del candidato a presidente, llevando en paralelo la libreta de nombres para plasmar el armado de un frente nacional con el cuál disputar las generales de octubre.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por ahora, Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá son los dos candidatos sobrevivientes del cuarteto inicial que mantienen los pies en el plato del peronismo disidente. Con marzo como fecha límite elegida para definir al aspirante a la Casa Rosada, en la provincia de Buenos Aires los dirigentes avanzan en unir voluntades.
La intención es que dentro de dos meses, el Peronismo Federal se convierta en un frente electoral que aglutine a todas sus vertientes y a otros partidos detrás de un único candidato, para potenciarse en los distritos que son decisivos para ganar una elección nacional.
En tal sentido, en la provincia de Buenos Aires la idea de confluir en una coalición que permita reeditar la victoria de las elecciones de 2009, tiene varios nombres propios. Jorge Macri se consolida como candidato a gobernador acompañado por Graciela Caamaño. Mauricio Silva, presidente del Peronismo Republicano Bonaerense, y responsable del armado en la Provincia, afirmó que la intención es que el frente bonaerense se replique en el resto de los distritos.
En Entre Ríos, con Jorge Busti el peronismo anti-K ya tiene bastante terreno ganado, así como en Misiones y en Salta, tierra de Ramón Puerta y Juan Carlos Romero, respectivamente. En esa lógica, todavía los principales armadores no pierden las esperanzas de que finalmente el mediático senador Luis Juez se termine sumando a la alianza.
Quienes imaginan el frente del Peronismo Federal, auguran la unión con Mauricio Macri, para sumar fuerzas en otro distrito clave como los es la Ciudad de Buenos Aires. Allí, ya cuentan con Martín Redrado quien tiene chance de ser candidato en distintos cargos, desde vicejefe a 1º diputado nacional, dependiendo de cómo se negocie el armado de la coalición.
La otra pata, que en el peronismo anti-K consideran clave, la constituyen los sindicatos. Gerónimo Venegas con su 62 Organizaciones Gremiales Peronistas y Luis Barrionuevo con la CGT Celeste y Blanca, que aportan su aparato para la movilidad, la capacitación de fiscales y el armado electoral, necesarios para tener el control en todo el territorio nacional en los comicios de octubre.
Dejá tu comentario