Fernando de la Rúa le confirmó ayer a Ramón Puerta que habrá convocatoria a extraordinarias desde mañana y hasta el viernes 21, con temario consensuado entre gobierno y PJ. El ministro del Interior adelantó anoche que figuran en el presupuesto 2002 el último pacto fiscal y la Ley de Coparticipación. Tal como se preveía, el Presidente no aceptó la propuesta de los senadores peronistas de prorrogar las sesiones ordinarias, que cerraron el viernes pasado a las 24, para trabajar de corrido todo el verano con proyectos propios.
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En extraordinarias, sólo se puede tratar lo que figura en los decretos de convocatoria, generalmente iniciativas que interesan al Ejecutivo. En este caso, el oficialismo mostró buena voluntad y abrió el libro de inscripciones. A cambio, seguramente, espera que no haya demasiada belicosidad en el recinto.
Mañana, legisladores justicialistas de ambas alas parlamentarias definirán los proyectos que pedirán al PEN y se juramentarán a sintonizar tareas en el Congreso, algo que amagaron, pero no pudieron hacer en los últimos años. Posiblemente ayude ahora que una parte importante del Senado PJ que asume funciones el lunes que viene llega desde la otra rama legislativa, por caso, el santafesino Oscar Lamberto, el salteño Marcelo López Arias, la santacruceña Cristina Kirchner y el rionegrino Miguel Angel Pichetto. Se descuenta que encabezará el listado de demandas la ratificación del pacto fiscal Nación-provincias, cuya aprobación reclamaron la semana pasada los gobernadores justicialistas, el mismo día de la coronación de Puerta. En víspera de la clausura de ordinarias, los senadores no pudieron juntar quórum y la votación quedó demorada. El gobierno ya tomó nota del asunto y le ganó de mano al PJ. Además, la oposición insistirá con un seguro de desempleo.
El sanjuanino José Luis Gioja insistió en rechazar la posibilidad de completar la media sanción de Diputados a la polémica modificación del Impuesto a las Ganancias que se aprobó en la maratónica sesión de despedida y pasó al Senado, donde se la congeló sine die. «No vamos a gravar al sector productivo, aunque el gobierno lo reclame», repitió el jefe de bloque en una actitud de sensatez. Respecto de otra propuesta que suspende las ejecuciones por 180 días, quedó a estudio de la mesa de la nueva bancada de la Cámara alta, que se reunirá esta tarde para adelantar la cumbre de mañana, en dependencias de Humberto Roggero en Diputados.
• Ensayo de conciliación
A la deliberación bilateral fueron invitados Gioja, Roggero y los vices de ambos bloques, López Arias, el formoseño José Mayans y la riojana Ana Maza, por el Senado; más el pampeano Manuel Baladrón, el bonaerense José María Díaz Bancalari y el santafesino Jorge Obeid por la Cámara baja. Ayer hubo un ensayo de conciliación antes de que el presidente provisional visitara la Casa Rosada. Chez Gioja (más precisamente en una oficina discreta de la ex Caja de Ahorro), los locales -el delegado de San Juan, más los electos López Arias y Pichetto- recibieron una delegación de Diputados con Eduardo Camaño, Roggero y el porteño Miguel Angel Toma. Puerta encabezó la charla, flanqueado por el cordobés Juan Carlos Maqueda, vice de la Cámara anfitriona.
Además de discutir sobre las últimas medidas económicas y preparar la cita del misionero con De la Rúa, patalearon por la demora en habilitar LECOP en varias provincias. Sobre el «plan freezer», apenas pudieron esbozar críticas testimoniales, ya que no podrán hacer nada en extraordinarias, con temario cerrado.
Por supuesto, a puertas cerradas, se mostraron inquietos por el Decreto 1.570 que, según los peronistas, le permite al Tesoro nacional tomar $ 902 millones de fondos específicos y organismos nacionales. Esta medida se habría adoptado en previsión de que el Fondo Monetario Internacional no destrabe el aporte de u$s 1.200 millones, antes del 15 de diciembre próximo.
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