En una semana, presenta Solá oferta a bonistas
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Una vez conseguido el vistobueno regulatorio (tanto de Italia como de Luxemburgo), habrá una gira de presentación (road-show) por Nueva York, Italia y otros destinos, al mismo tiempo que se lleva adelante la propuesta. Por supuesto, todo el cronograma está supeditado a la eventual aparición de fondos buitre que detengan la operación, tal como sucedió en su momento con la reestructuración nacional.
«La provincia ya tiene más de 60% de su deuda nominada en pesos que ajusta por inflación, no tiene sentido seguir incrementando el monto en la misma moneda», razonaron altas fuentes del gobierno de Solá. Aludían a las obligaciones con la Nación, que hace tres años fueron reestructuradas con mayor plazo y una reducción de las tasas de interés.
Esta es la situación de la deuda provincial:
• Asciende a $ 30.000 millones, equivalente a unos 10.300 millones de dólares.
• Cerca de $ 18.000 millones corresponde a obligaciones con la Nación, ya reestructuradas.
• Otros $ 8.500 millones (equivalente a los mencionados 2.900 millones de dólares) es la deuda con los acreedores privados, a través de distintas emisiones de bonos.
• El monto restante, unos $ 3.500 millones (alrededor de 1.200 millones de dólares) son obligaciones con organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
El ministro de Economía de la provincia, Gerardo Otero, realizó una gira hace dos meses por países europeos para reunirse con inversores, especialmente en Italia, donde está el grueso de los que compraron los títulos. El recibimiento fue hostil, debido a que una parte importante de la deuda está en manos de acreedores minoristas, que fueron los que también se mostraron en contra de la renegociación ofrecida por la Nación.
Otra de las provincias que encaró la renegociación de su deuda fue Mendoza, antes de la reestructuración de la Nación, y consiguió un grado de aceptación relativamente bajo: 65% contra 76,15% que obtuvo el Estado nacional.




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