13 de septiembre 2005 - 00:00

En una semana, presenta Solá oferta a bonistas

La provincia de Buenos Aires ya tiene prácticamente lista la propuesta para renegociar su deuda en default y en no más de diez días la presentará a la Comisión de Valores italiana (Consob). Las autoridades del gobierno de Felipe Solá estiman que luego llevará un mes obtener la aprobación para lanzar la oferta, lo que ocurriría hacia fines de octubre.

Una vez conseguido el vistobueno regulatorio (tanto de Italia como de Luxemburgo), habrá una gira de presentación (road-show) por Nueva York, Italia y otros destinos, al mismo tiempo que se lleva adelante la propuesta.
Por supuesto, todo el cronograma está supeditado a la eventual aparición de fondos buitre que detengan la operación, tal como sucedió en su momento con la reestructuración nacional.

La renegociación involucra a 16 bonos por u$s 2.900 millones que dejaron de pagarse desde 2002, al unísono con la decisión del gobierno nacional de declararse en default.

Uno de los datos más importantes que tendrá esta oferta es que no habrá bonos en pesos indexados por CER entre los nuevos papeles que reemplazarán a la vieja deuda en cesación de pagos, pese a que fue uno de los principales pedidos de los acreedores.

«La provincia ya tiene más de 60% de su deuda nominada en pesos que ajusta por inflación, no tiene sentido seguir incrementando el monto en la misma moneda»,
razonaron altas fuentes del gobierno de Solá. Aludían a las obligaciones con la Nación, que hace tres años fueron reestructuradas con mayor plazo y una reducción de las tasas de interés.

• Dos bonos

Según los datos que trascendieron hasta ahora, la nueva deuda será estructurada en dos bonos: Par (sin quita nominal pero con alargamiento de plazos y tasas muy bajas) y Discount (con fuerte quita nominal pero tasas más atractivas). La diferencia con la renegociación nacional (además del menor monto) será la ausencia de bonos ajustables por inflación en el menú de opciones, debido a dos motivos: la legislación actual no permite emitir voluntariamente títulos indexados a las provincias y la provincia ya tiene buena parte de su deuda en pesos ajustada con la Nación.

Además, también será muy alto el nivel de quita, similar al que negoció Roberto Lavagna hace algunos meses. «Quienes creen que la provincia tiene mayor capacidad de pago que la Nación se equivocan totalmente. Todo lo contrario, estamos todavía más ajustados», aseguran fuentes cercanas al ministro de Economía provincial.

Esta es la situación de la deuda provincial:

• Asciende a $ 30.000 millones, equivalente a unos 10.300 millones de dólares.
• Cerca de $ 18.000 millones corresponde a obligaciones con la Nación, ya reestructuradas.

• Otros $ 8.500 millones (equivalente a los mencionados 2.900 millones de dólares) es la deuda con los acreedores privados, a través de distintas emisiones de bonos.

• El monto restante, unos $ 3.500 millones (alrededor de 1.200 millones de dólares) son obligaciones con organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

El ministro de Economía de la provincia,
Gerardo Otero, realizó una gira hace dos meses por países europeos para reunirse con inversores, especialmente en Italia, donde está el grueso de los que compraron los títulos. El recibimiento fue hostil, debido a que una parte importante de la deuda está en manos de acreedores minoristas, que fueron los que también se mostraron en contra de la renegociación ofrecida por la Nación.

Otra de las provincias que encaró la renegociación de su deuda fue Mendoza, antes de la reestructuración de la Nación, y consiguió un grado de aceptación relativamente bajo: 65% contra 76,15% que obtuvo el Estado nacional.

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