En Uruguay admiten pérdidas por cortes y entrerrianos siguen

Política

El conflicto por las papeleras no da indicios de ceder. Las posturas cada vez más politizadas alejan a la Argentina y a Uruguay de una solución racional y técnica al problema, lo que agrava los enfrentamientos. Para peor, la instancia de una cumbre presidencial no permite abrigar en lo inmediato grandes esperanzas de solución. Así lo confirmó ayer el propio Tabaré Vázquez, quien dijo que un encuentro se producirá sólo cuando se pueda anunciar un acuerdo. Además, se quejó ayer de que desde la Argentina se está generando un daño concreto a su país en previsión sobre otro incierto y, en todo caso, futuro. «Es una pelea de tango -dijo- en la que el hombre le pega a la mujer en prevención de un engaño futuro», rió el mandatario. Ante el evidente endurecimiento de las posiciones, los ambientalistas y vecinos de Gualeguaychú decidieron mantener el corte de rutas hasta las 6 de hoy. La esperada reunión entre Néstor Kirchner y el gobernador entrerriano, Jorge Busti, pareció allanar el camino hacia una presentación ante el tribunal de La Haya.

Montevideo (ANSA, EFE, Reuters, AFP) - El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, se quejó ayer de que «nos han infligido un daño real a cuenta de uno hipotético que podrá aparecer en el futuro», en relación con la polémica con la Argentina por la instalación de dos plantas procesadoras de celulosa.

«Lo que ha pasado es casi como la letra de un tango, donde el tipo le pega a la mujer, la lastima, le rompe algún hueso, a cuenta de que quizá dentro de cinco años, la mujer lo va a engañar con otro», dijo el mandatario.

«Uruguay recibe un daño real por acciones de grupos ambientalistas a cuenta de un eventual perjuicio que quizá reciba la Argentina dentro de cuatro o cinco años»,
señaló Vázquez en alusión a los cortes de ruta que obstaculizaron la llegada de turistas a Uruguay.

El jefe de Estado hizo esa apreciación en una sesión del Consejo de Ministros desarrollada en la fortaleza de Santa Teresa, en el departamento (provincia) de Rocha, a 300 kilómetros al este de Montevideo.

Vázquez
, como lo hizo ya en otras cuatro oportunidades desde su asunción el 1 de marzo de 2005, reunió al gabinete ministerial en el interior del país, en esta ocasión en esa pintoresca zona de playas oceánicas, que cuenta con masiva presencia de veraneantes.

• Reflejo

«La Argentina y Uruguay son dos países tangueros, nos gusta el tango como nos gusta el fútbol, y el tango a veces menciona, sobre todo los tangos de la vieja guardia, situaciones tristes, no deseables, pero que reflejan mucho la realidad», afirmó.

El jefe de Estado uruguayo anunció que
se reunirá con su par argentino, Néstor Kirchner, pero recién una vez que se alcance un acuerdo en el diferendo por las papeleras. Declinó, además, referirse a si Kirchner se comprometió a despejar los cortes de ruta que las organizaciones ambientalistas llevan adelante en la cabecera del puente internacional General San Martín, que une a Fray Bentos con la ciudad argentina de Gualeguaychú (Entre Ríos).

Según la Dirección Nacional de Migración de Uruguay, el ingreso de turistas argentinos
bajó en general 10%. Pero en el puente de Fray Bentos la caída alcanzó en enero a 49% respecto de igual mes del año previo.

La Argentina rechaza la instalación de las plantas de la finlandesa Botnia y la española ENCE al borde del limítrofe río Uruguay, por entender que serán contaminantes para las aguas y el ambiente.

Vázquez dijo al diario «El Observador» que en una conversación que mantuvo con Kirchner el 30 de enero se definieron
«acciones concretas» par superar el conflicto, pero declinó formular otras declaraciones: «Las manifestaciones públicas las vamos a efectuar una vez que estemos cerca de una solución».

El mandatario confirmó ayer a sus ministros que recorrerá distintos países del continente, excepto la Argentina, para explicar aspectos de la instalación de las plantas de celulosa.

«Vamos a llevar a cada uno de los gobiernos todo lo actuado por Uruguay en el tema y toda la información pertinente en el levantamiento de esta industria y en el control que estamos dispuestos a realizar»,
señaló Vázquez.

Fue enfático al señalar que la construcción de las plantas no se detendrá por motivo alguno ni se dará orden para dar marcha atrás en el proceso.
La construcción «no se detiene, ni este gobierno va a dar ninguna orden» en ese sentido, aseguró.

En ese sentido, el ministro interino de Vivienda y Medio Ambiente de Uruguay,
Jaime Igorra, insistió en que las dos plantas «no contaminan» y en que las obras «no se detendrán» ni serán trasladadas a otro emplazamiento.

«Primero, las plantas no contaminan, como así lo aseveran todos los estudios de consultoras internacionales que se han hecho, lo mismo que el Banco Mundial.» «El otro tema es que no se detienen las obras. Tenemos que dar muestras de una vez por todas de que los contratos se respetan, que esta región es capaz de recibir inversiones desarrollando la industria y cuidando el ambiente pero con seriedad jurídica»,
añadió.

Como tercer punto aseveró que las plantas
«no se trasladan, permanecen en ese lugar» ya que «si tuvieran que ser trasladadas porque contaminan, como en Uruguay el control del ambiente es política nacional, en ningún lugar del país podrían ser instaladas».

Los emprendimientos exigen una inversión acumulada estimada en 1.800 millones de dólares, generarán empleo en la zona, con efecto multiplicador en otras áreas vinculadas a la madera, según sus responsables.

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