23 de enero 2004 - 00:00

"Esperamos que Kirchner refuerce alianza con España"

Esperamos que Kirchner refuerce alianza con España
Cuando José María Aznar, el premier español, se lanzó en busca de la presidencia del gobierno, hace más de 15 años, quien manejaba el pequeño auto en el que hacía campaña por toda la península era Miguel Angel Cortés. Jurista, católico militante e integrante principal del grupo político que controló el poder en España durante los años de gobierno del Partido Popular, Cortés es hoy el responsable de las relaciones entre ese país e Iberoamérica. Pero su peso político excede ese rol, que ejerce como secretario de Estado en la Cancillería. Cortés es, además, amigo íntimo del matrimonio de Aznar y Ana Botella, uno de los contactos principales entre el gobierno y Juan Carlos I de Borbón y, también, una figura clave de la política cultural española (siendo secretario de Estado para esa área, entre sus placeres estaba agasajar a los visitantes extranjeros con exclusivas visitas nocturnas al Museo del Prado). Ambito Financiero dialogó ayer con este político español acerca del significado del viaje a España que emprenderá Néstor Kirchner el próximo lunes:

Periodista: ¿En qué momentode la relación con Españase realiza esta visita de Kirchner a Madrid?

Miguel Angel Cortés: La relación con la Argentina tiene una solidez y una intensidad que se demostró en momentos de dificultades importantes. No hubo problemas entre los países, pero sí algunas cuestiones delicadas relativas a la vida empresarial. Pienso en el caso de Iberia y Aerolíneas, por ejemplo. Pero la intensidad histórica, afectiva y la cantidad de intereses que se entrelazan entre españoles y argentinos hacen que siga siendo una relación crucial para nosotros.


P.:
A la presencia de España en América como inversionista, desde los años '90, se le suma ahora un factor adicional: la alianza que su gobierno selló con los Estados Unidos a escala global. ¿Cómo interviene esto en las relaciones con Latinoamérica, donde hay sectores antinorteamericanos que se hacen notar mucho?

M.A.C.: Efectivamente, existeuna relación muy estrecha entre España y los Estados Unidos y entre sus presidentes. Y también la hay entre España e Iberoamérica.Y es bueno que los amigos de uno tengan buenas relaciones. España evolucionó desde la recuperación democrática. Pusimos primero nuestra casa en orden. Y lo hicimos porque fuimos capaces de lograr grandes acuerdos de orden institucional e internacional, como el ingreso en la Unión Europea, por ejemplo. Dedicamos 25 años a este proceso y ahora estamos en condiciones de ser más activos en política exterior.Y esto debería ser visto como bueno para toda la comunidad hispánica, que está formada por 400 millones de personas o para la comunidad ibérica, que se extiende a 600 millones de personas. La relación de España con Iberoamérica está inscripta en esta dimensión cultural. También reconoce esta dimensión la relación con los Estados Unidos. Es decir, no debería ser vista solamente como un dato de una alianza en materia de seguridad internacional, aunque haya sido lo más visible en los últimos tiempos.


P.:
En Latinoamérica y, particularmente, en la Argentina, ha crecido una ola de impugnación al capitalismo. El clima actual, en la sociedad y en los gobiernos, no es el de los años '90, cuando España expandió sus negocios. Ahora estamos ante un revisionismo que afecta al capital español, que es gran protagonista en el mercado argentino y latinoamericano. ¿Cómo ve este fenómeno?

M.A.C.: Espero que esta corrientesea superficial y transitoria.Y que rápidamente quieranvolver a ser como los países progresistas de la tierra. Tenemos confianza en que eso va a ocurrir. Nosotros, los españoles, dedicamos los últimos 25 años a querer ser como los demás. Durante mucho tiempo se decía «Spain is different». Era un lema turístico, pero escondía algo más. Escondía un error. Al cabo de estos años, descubrimos que lo que es bueno para los demás lo es también para nosotros: una democracia sólida, una sociedad respetuosa de los derechos humanos, una economía abierta y un nivel de vida digno. Esta actitud hacia nosotros mismos también la creemos conveniente para los otros.


•Acierto

P.: Sin embargo, las empresas españolas no están en general muy contentas del trato recibido en los últimos tiempos del gobierno argentino. No se puede hablar hoy de la relación bilateral entre España y la Argentina sin hablar del entredicho por las tarifas de los servicios públicos, por ejemplo.

M.A.C.: Las empresas españolas se basan en la inversión privada. Son empresas. No practican la filantropía.

Gracias a Dios. Invierten y esperan una ganancia de lo invertido para seguir invirtiendo. Esto es bueno. Si invirtieron en la Argentina es porque hubo confianza en la Argentina y en su futuro. Cuando se produjo la crisis, en España había todos los días un titular con el efecto de ese descalabro sobre la economía local. Y hasta hubo quienes plantearon que aquella apuesta había sido equivocada. Pero nosotros, sobre todo el gobierno y los empresarios, dijimos que eso no era cierto. Que la apuesta había sido un acierto estratégico, aunque sus resultados estuvieran empañados en lo inmediato. Claro que los vaivenes, el cambio de las reglas de juego, no hacen bien. España es hoy lo que es porque existió un acuerdo político y social amplio en torno a la Constitución, a la economía de mercado, a la inserción en Europa, etcétera. Eso le da una enorme continuidad a la orientación general del país.

•Ansiedad

P.: ¿Qué esperan de la visita que realizará Kirchner la semana que viene?

M.A.C.: Nos alegra que quiera venir y, además, con un motivo tan inteligente como es la Feria de Turismo, ya que la Argentina es hoy un destino turístico de primera magnitud. El Presidente estará con el Rey, con quien estableció una corriente de mucha simpatía, con el presidente del Gobierno y hablará también con empresarios y otros sectores de nuestra sociedad. La visita es una muestra de confianza en el futuro del país y estamos ansiosos por escuchar sus explicaciones sobre el plan que tiene para la Argentina, sus proyectos y aquellas iniciativas que puedan mantener esta alianza estratégica de España con la Argentina e Iberoamérica.


P.:
El problema de las tarifas de servicios públicos seguramente se tocará, ¿no?

M.A.C.: Es una cuestión privada. España no es un país que se haya expandido por su sector industrial. Somos el 5º productor de automóviles del mundo, pero no tenemos automotrices españolas. Nos hemos hecho muy competitivos en materia de servicios, telefonía, energía, agua. En todos esos campos, hubo condiciones acordadas en el momento de la inversión. Las dificultades que se produjeron en la Argentina llevaron a interpretaciones segúnlas cuales esos compromisosno se podían cumplir. Lo importante es que no se pierda el nivel de confianza o de diálogo, que es la condición que hace que una inversión vaya a un lugar y no a otro. Las inversiones van donde se ofrece un mayor beneficio, más seguridad y más confianza.


P.:
¿Cuánto puede modificar las relaciones con Latinoamérica el triunfo de Mariano Rajoy o de José Luis Rodríguez Zapatero?

M.A.C.: En nada, porque la relación con América es parte del éxito de la España contemporánea, de los últimos 25 años. Es una continuidad de todas las experiencias de gobierno. Pero, además, todos los sondeos indican que ganará Rajoy, con lo que es más imposible aún el cambio. Claro, lo digo yo, que soy parte, pero es lo que indican las encuestas.


P.:
Ustedes parecen darle al idioma una condición estratégica desde el punto de vista político que a veces resulta inusual.

M.A.C.: En los dos congresos de la Lengua, que se realizaron en Zacatecas y en Valladolid, se tomó conciencia de la importancia que tiene el español como activo de nuestras comunidades. No sólo como expresión cultural clásica, en la música, en la literatura y en el teatro, sino también en términos de industria. Alrededor del español, existen miles de puestos de trabajo y circulan miles de millones de dólares. En los Estados Unidos, había quienes se manifestaban a favor del «English only». Hoy existen los Grammy latinos, el Emi latino, la Time Warner en español, la CNN, revistas, música y una impresionante industria editorial ligada a nuestro idioma. Por eso tenemos tanta expectativa en la realización del Congreso de la Lengua en la Argentina, este año. Porque sobre la Argentina se podrá discutir lo que se quiera, sobre su gravitación política o su importancia económica, pero nadie puede negar que vuestro país es una potencia cultural, por el patrimonio de su pasado y por su creatividad actual. Una prueba la tendremos la semana que viene, en coincidencia con la visita presidencial y con la muestra Arco: es la exposición del grupo Mondongo en Casa de América, que tiene para nosotros el atractivo adicional de exhibir retratos de sus majestades, los Reyes, y de su alteza, el príncipe Felipe. Se trata de un grupo extraordinariamente creativo que hace notar la vitalidad de todas las manifestaciones del arte en la Argentina, desde la pintura hasta el cine, la música y la literatura.

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