Esquivó con números Alberto F. críticas por S. Vicente y Misiones
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El jefe de Gabinete se sometió ayer al examen mensual del Congreso. Les tocó a los senadores; la oposición intentó comprometer al gobierno con Misiones y San Vicente, pero eludió respuestas solventes.
Los radicales también interrogaron a Fernández sobre las amenazas e intimidaciones a jueces. Pero el tema central con el que la oposición hostigó al jefe de Gabinete fue Misiones. «Está claro que el fuerte de la gestión del gobierno es el plano económico. Pero se deteriora la calidad institucional con casos como el de Misiones, donde hubo DNI truchos para votar. Destacamos como positivo que el presidente haya frenado las reelecciones y reaccionado a tiempo, pero tenemos la duda de que la actitud de (Néstor) Kirchner esté lejos de ser un acto reflexivo y que sea un temor a un efecto electoral adverso». Enseguida, Fernández intentó desvirtuar la versión opositora según la cual el país crece económicamente, pero se deteriora institucionalmente: «Me asombra que frente a tanta posibilidad de debatir se diga que este gobierno afecta la calidad institucional. Este gobierno nunca declaró el estado de sitio, ni levantó el programa de Mirtha Legrand o de Pepe Eliaschev, ni se alteró miembros de la Corte, como pasó entre el 83 y el 89. Nunca armamos una Corte al servicio del poder político, y en cambio nombramos jueces probos e independientes», aseguró el jefe de Gabinete.
El jujeño Morales fue el encargado de descargar la munición radical por el tema del caos y los balazos entre sindicalistas en San Vicente: «Hay una consulta hecha por el diputado Pedro Azcoiti al ministro del Interior por sus dichos en el 'Canal 4' de Necochea. Allí admite tener identificados a los grupos que pagaron los micros, el alcohol y las drogas. Si todo esto está identificado, hay que llevarlo a la Justicia», disparó Morales ante la sonrisa casi paternalista del funcionario kirchnerista.
El jefe de Gabinete le respondió que «lo que ocurrió fue oprobioso y está interviniendo la Justicia. Políticamente, ya sabemos quiénes son los responsables y quién era el destinatario último. Como no me gusta ser hipócrita, no me hagan hablar de lo obvio».
El jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, dio la nota de color: hizo un mea culpa por haber sido oficialista en la década del 90, criticó a las que son exageradamente republicanos y dijo que la Corte se completaría, o no, cuando el Presidente lo decida. Antes, Fernández había ensayado una despedida: «Si existiera algún medio de no hablar de espaldas a los senadores, para mí sería muy grato. Ya antes traté de hacerlo desde un atril, pero también es muy incómodo».



