10 de junio 2004 - 00:00

Examen a Bettini también mostró deterioro entre PJ y oposición

Cabildeos previos a la audiencia ayer en el Senado para escuchar los reclamos de la oposición sobre el candidato a embajador en España, Carlos Bettini. Junto a él, los senadores Oscar Castillo y el peronista Jorge Yoma, que impidió que la TV transmitiese el debate como ocurrió con los candidatos a salir o entrar a la Corte.
Cabildeos previos a la audiencia ayer en el Senado para escuchar los reclamos de la oposición sobre el candidato a embajador en España, Carlos Bettini. Junto a él, los senadores Oscar Castillo y el peronista Jorge Yoma, que impidió que la TV transmitiese el debate como ocurrió con los candidatos a salir o entrar a la Corte.
El empresario Carlos Bettini defendió ayer su nominación como futuro embajador en Madrid y anticipó a los senadores, con soltura profesional, que participará de la renegociación de contratos con las privatizadas en manos de firmas españolas. Al postulante a diplomático se lo impugna, entre otras cosas, por haber actuado en carácter de lobbista de compañías de esa país, lo cual lo inhibirían, desde cierta óptica, para asumir la representación del Estado.

En una reunión muy tensa de la Comisión de Acuerdos que bordeó el escándalo, el candidato de Néstor Kirchner afirmó que mantendrá la doble ciudadanía. Es decir que no renunciará a la ciudadanía de España, a pesar de que representará a la Argentina ante aquella nación.

Para completar el insólito cuadro, apareció en escena, además de Rafael Bielsa (en un hecho novedoso de que un canciller deba defender en una cámara con quórum propio del oficialismo el nombramiento de un embajador), el abogado Jacobo Grossman, ex socio del ahora juez de la Corte Eugenio Zaffaroni (ver aparte).

El peronismo, que defendió al postulante sólo con discursos de Miguel Angel Pichetto -jefe del bloque-y del santacruceño Nicolás Fernández, firmará el dictamen de mayoría, consciente de que Bettini unificó a los opositores, desde el radicalismo hasta el Interbloque Federal de provinciales, pasando por el socialista Rubén Giustiniani, que tendrán despacho de comisión en contra. La semana que viene el PJ intentará aprobar el pliego en el recinto.

La deliberación, que se desarrolló sin la presencia de la TV -ni siquiera entraron las cámaras del propio Senado que tiene señal de cable (ver aparte)-, tuvo uno de sus puntos salientes cuando el provincial salteño Ricardo Gómez Diez interrogó a Bettini sobre la intención o no de renunciar a la ciudadanía española.

Ricardo Gómez Diez:
¿Pensó en desistir de su doble ciudadanía?

Carlos Bettini:
No, porque existe un convenio que lo permite.

En cambio, Héctor Timerman, cuyo diploma como futuro cónsul en NuevaYork formó parte del temario, confirmó que había tramitado la ciudadanía estadounidense por su condición de exiliado.

«
Pero he renunciado para poder representar a laArgentina», advirtió, en una clara diferenciación con Bettini. La declaración terminó de allanarle el camino al hijo de Jacobo Timerman.

A
Bettini tampoco le pareció reprochable haber recibido pasajes de una empresa española, due-ña del casino flotante, siendo jefe de asesores del entonces procurador general Nicolás Becerra.

La Procuración debía dictaminar en el conflicto jurisdiccional entre la Ciudad de Buenos Aires y la Nación. «
Me los mandó un amigo», dijo en referencia a los boletos de avión Ezeiza-Barajas que le enrostró el abogado mediático Ricardo Monner Sans, uno de sus censores.

Bettini
dijo aquí que forma parte de su plan de acción como embajador «representar al gobierno argentino delante de las autoridades de las empresas que participaron de las privatizaciones de nuestro país con el objetivo de trasmitirles los criterios básicos del Poder Ejecutivo Nacional en el proceso de renegociación» de contratos.

Eso sí, prometió impulsar en esas discusiones «
la incorporación del impacto social». Asimismo, prometió trabajar para « regularizar la situación de los inmigrantes argentinos en España».

• Impugnaciones

La sesión comenzó con el desfile de impugnadores, desde Monner Sans hasta la ex funcionaria Patricia Bullrich, pasando por el sindicalista y diputado del Partido Socialista Ariel Basteiro.

Con matices, todos coincidieron en repudiar la nominación. El radicalismo, con aval de
Angel Rozas, se pronunció en similar sentido. Aun cuando el pronunciamiento sea testimonial, si el oficialismo cierra filas en apoyo de Bettini, la UCR es la principal bancada de oposición.

Monner Sans
, que vinculó a Bielsa con Bettini en una sociedad comercial y sindicó a este último como nexo en la Argentina de los dueños del casino flotante, sostuvo que la nominación «no cumple con la ley de servicio exterior, ya que hasta hace pocos días tenía suspendidos sus derechos civiles y políticos».

Bullrich
lo calificó de «persona de ética muy dudosa», al recordar que se habría interesado ante ella, que entonces era responsable de la política penitenciaria, de la construcción de cárceles. « En 1999, buscó interceder a favor de la licitación de la construcción de prisiones en defensa de intereses privados españoles», argumentó la líder de Unión por Todos y ex socia de Ricardo López Murphy en territorio porteño.

«
Bettini demostró su interés en procesos licitatorios arguyendo representaciones que podían ser incompatibles con su calidad de funcionario público y por eso elevé una denuncia ante la Oficina Anticorrupción que recién se está conformando», sentenció Bullrich. « El Presidente debería salir de su necedad», apuntó.

Basteiro
subrayó que Bettini formó parte de «la administración más ruinosa deAerolíneas, cuando se produjo un vaciamiento financiero y humano, y hubo levantamiento de rutas». « Fue una pieza clave, voz cantante del Estado español», agregó el gremialista aeronáutico.

«
Perjudicó al Estado argentino en u$s 120 millones», denunció. « Bielsa -abundó- me dijo que no sabía de la responsabilidad de Bettini

Asimismo, señaló que el postulante del gobierno se desempeñó como «
jefe de asesores del ministro de Justicia de Carlos Menem, Elías Jassan, y asesor de Rodolfo Barra».

«
Quien fuera asesor del Ministerio de Justicia y del procurador general de la Nación bajo el gobierno de Carlos Menem, resulta ahora hombre de máxima confianza para el presidente Néstor Kirchner, en un cargo de alta responsabilidad política, lo cual resulta peligrosamente llamativo», acusaron los radicales que pidieron el retiro del pliego.

Después de más de tres horas de exposición de sus censores,
Bettini reconoció que «efectivamente, fui director de Aerolíneas Argentinas dos años después de su privatización y dejé de serlo cuatro años antes de que se produjera la presentación del concurso preventivo».

«
Yo era tenedor de acciones clase C distribuidas entre 12 accionistas», agregó.

El directorio estaba, además, conformado por miembros elegidos por los trabajadores por el Programa de Propiedad Participada y por un representante del gobierno. «
En ese contexto, nunca representé ni al Estado español ni a la compañía Iberia», aseguró.

Respecto de la doble nacionalidad, de sus derechos políticos suspendidos y de la supuesta representación de intereses españoles, explicó que por su exilio debió radicarse en España y desarrollar funciones, entre ellas como defensor del pueblo.

Aseguró que nunca fue notificado de la suspensión de sus derechos políticos.

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