El bloque de Cristina de Kirchner en el Senado faltó el lunes pasado a un juicio por una inusual reunión “urgente”, en las que recibió a organismos de Derechos Humanos para analizar diferentes situaciones, entre las que se encontraba el tratamiento de la candidatura del impugnado Federico Hooft como juez federal de Mar del Plata, agendado para ayer. Sin embargo, los dos integrantes de Unidad Ciudadana que integran la comisión de Acuerdos del Senado faltaron a la reunión y, al no tener quórum, el postulante no pudo defenderse ante los legisladores.
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La expresidenta faltó a un juicio el lunes pasado para analizar la polémica de un postulante. Sin embargo, ninguno de los dos integrantes de ese bloque asistió a la reunión, que no tuvo quórum.
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A Hooft le machacan haber defendido a su padre, años atrás, ante acusaciones de complicidad durante la última dictadura militar, de las que fue absuelto. “Tengo toda la documentación que responde a estas falsas acusaciones, que incluyen sentencias en todas las instancias judiciales. Esta movida es iniciada por el kirchnerismo, en conjunto con organismos de Derechos Humanos, y me impugnan por haber logrado una ‘impunidad’ que no es tal. Así lo dicen las sentencias. Además, nunca jamás me pidieron ellos una reunión para que pudiera dialogar con ellos sobre el tema”, señaló el candidato a juez a Ámbito Financiero, mientras intentaba a consolar a quienes lo habían acompañado a una reunión en la que no pudo intervenir para defenderse de las impugnaciones por falta de quórum, tal como explicó el presidente de la comisión de Acuerdos, el peronista Rodolfo Urtubey (Salta).
Una de las impugnaciones apuntaba a la grabación de “un encuentro” que tuvo Hooft “con Claudio Kishimoto, fiscal de la causa en que se encontraba imputado su padre por la presunta comisión de delitos de lesa humanidad, en la puerta del domicilio de éste”. El postulante a juez respondió: “Sí, lo grabé al solo efecto de aportar a la justicia una prueba en la denuncia que formulé seguidamente. En el diálogo me manifestó que la causa seguida a mi padre era un gran verso, que no existían delitos de lesa humanidad, que estaba siendo presionado para pedir la indagatoria e impulsar la causa”.
Con respecto a esa grabación, la cual fue mencionada y criticada por los organismos de Derechos Humanos, explicó: “Kishimoto no sabía que yo registraba el diálogo de ambos. Dicho audio es legal y válido como prueba. Fue obtenido sin coacción alguna, fue convalidado expresamente por la Cámara Federal de Casación penal en el fallo de 2016”.
A Hooft también le consultaron el “temperamento” que “adoptaría si le tocara entender en una causa por crímenes de lesa humanidad en las que intervengan los abogados y magistrados a quienes usted, en defensa de su padre, ha hostigado y acusado”. El candidato dijo: “No he hostigado jamás a funcionario alguno y de tal afirmación falsa no hay prueba alguna aportada. Respecto de qué temperamento adoptaría si me tocara entender, debo decir que no he sido designado magistrado a la fecha, que si lo fuera tampoco podría por imposición legal anticipar mi decisión sobre el punto preguntado”.
Hooft también aseguró: “Sí puedo afirmar que de ser designado magistrado, sólo la constitución, los pactos internacionales, la ley y la doctrina legal guiarían mis decisiones”. Y agregó: “Que ninguna duda quede, que de acceder a la magistratura mi actuación será ajustada a la normativa relativa al punto por el que he sido preguntado, respetando a rajatabla los mandatos constitucionales y la garantía de juez imparcial”.




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