Londres (AFP) - El periodista británico Robert Fisk fue severamente golpeado por refugiados afganos y se salvó del linchaje gracias a la intervención de un dirigente religioso, indicó ayer la agencia nacional británica Press Association (PA). La agresión ocurrió cuando el automóvil de Fisk de 55 años y periodista del prestigioso diario británico «The Independent», sufrió una avería entre Quetta y Charnan, dos ciudades paquistaníes fronterizas con Afganistán. «Se me acercó un grupo de unas 40 a 50 personas. Al principio, con buenos modales pero, tras arrojarme un niño la primera piedra, se me vino encima una nube de ellas y luego me golpearon, me arrancaron los lentes, estaba cubierto de sangre. Traté de defenderme, pero la multitud era cada vez mayor», explicó Fisk. «Me salvó la vida un dirigente religioso que obligó a la muchedumbre a retroceder y me condujo hasta un vehículo de la policía. Sin su intervención me habrían matado», relató el periodista.
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