El Senado intentará el jueves aprobar en el recinto el pliego de Ricardo Lorenzetti como nuevo miembro de la Corte Suprema y el de Daniel Morín, actual titular de la Oficina Anticorrupción que pasará a un tribunal oral después de un controvertido paso por ese organismo al investigar el uso de fondos reservados de la SIDE por parte del actual gobierno durante 2003.
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El oficialismo quiere así evitar forzar una sesión la semana próxima sólo para aprobar los pliegos y que podría naufragar por falta de quórum y dejar el nombramiento pendiente para febrero. Para hacerlo, el peronismo necesita el aval de los senadores de la UCR, algo que se daba por descontado durante el fin de semana.
El nombramiento de Lorenzetti tiene hoy dos problemas. Para aprobarlo el próximo jueves -en trámite ultrarrápido ya que recién mañana se hará la audiencia pública que establece el reglamento y el miércoles los senadores firmarán el dictamen-, el oficialismo necesita de los dos tercios de los miembros presentes para habilitar el tratamiento del proyecto sobre tablas. De esa forma, salvo una excepción, es imprescindible la colaboración del radicalismo para conseguirlo.
• Peligro
De postergar el pliego hasta el 22 de diciembre, el justicialismo corre el peligro de no poder aprobarlo ya que muchos senadores han advertido sobre los problemas para conseguir reservas en los vuelos para volver a festejar la Navidad en sus provincias la semana próxima -argumento similar al de los diputados-, una velada advertencia de que no vendrán a Buenos Aires a sesionar.
El riojano Jorge Yoma comenzó a negociar hace 15 días con los radicales la posibilidad de cooperar con los tercios necesarios para votar el pliego de Lorenzetti el próximo jueves, y a pesar de existir un principio de acuerdo, en público la UCR sigue diciendo que prefiere ajustarse a los siete días que el reglamento exige entre la firma de un dictamen y su tratamiento en el recinto.
Pero esa votación será el final de una larga semana en el Senado en lo que a nombramiento de jueces se refiere, y el caso de Lorenzetti no es el único por tratar.
Mañana está convocada la audiencia pública reglamentaria para que el santafesino responda a las impugnaciones y las preguntas de los senadores. Es el paso previo a la firma del dictamen en la Comisión de Acuerdos que preside Yoma.
Ese mismo día los senadores deberán tomar la audiencia de Daniel Morín, actualmente a cargo de la Oficina Anticorrupción, que fue propuesto por el gobierno para un cargo en un tribunal oral. El caso de Morín podría correr la misma suerte que Lorenzetti ya que comparten los tiempos. Este pliego será firmado también inmediatamente después de la audiencia y el peronismo pretende que la UCR los acompañe con el número el mismo jueves.
El problema en este caso son las suspicacias que ha levantado. En primer lugar, existe una impugnación técnica al proceso de nombramiento de Morín como juez. El gobierno había enviado inicialmente el pliego al Senado para que fuera nombrado juez de un tribunal oral. Pero luego se arrepintió -en lo técnico, un caso similar al del juez federal Daniel Rafecas-al decidir nombrarlo en la Oficina Anticorrupción, y pidió retirar el pliego del Senado.
Después de las investigaciones y preguntas de Morín sobre el uso de fondos reservados en la SIDE, su pliego de nombramiento para juez volvió al Senado.
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