18 de diciembre 2007 - 00:00

Garré a examen ante senadores por ascensos

Nilda Garré
Nilda Garré
Todo está listo para que mañana el Senado trate los pliegos de ascenso de los oficiales jefes de las Fuerzas Armadas. Los expedientes PE Nº 546, 547 y 548, correspondientes a Fuerza Aérea, Armada y Ejército, respectivamente, entraron el 12 de diciembre pasado a la Comisión de Acuerdos de la Cámara alta. Luego de un exhaustivo tamizado de nombres y un cruce con las bases de datos de la Secretaría de Derechos Humanos de Eduardo Luis Duhalde, el Centro de Estudios Legales (CELS) y la Dirección Nacional de Derechos Humanos y el Derecho Humanitario del propio ministerio se confeccionaron los proyectos; habría 12 nuevos brigadieres, 2 vicealmirantes, 7 contralmirantes y 10 generales de brigada. Además de 65 comodoros, 64 capitanes de navío y 86 coroneles, todos de comando, más un número menor de otras especialidades.

Llegar a los listados finales fue arduo. El teniente general Roberto Bendini había solicitado el ascenso a general de brigada para diez coroneles. De ésos, Garré reemplazó a cuatro por hombres que le son fieles. Uno de los beneficiados es el coronel César Santos Germán del Corazón de Jesús Milani. Recibió la brasa caliente de la jefatura de Inteligencia que quedó vacante por el abrupto retiro del general Osvaldo Montero, acusado de conspirar para el reemplazo de la ministra.

  • Movida

  • La Comisión de Acuerdos está presidida por el senador chubutense Marcelo Guinle (FpV) y el miembro informante más conspicuo es el senador José Pampuro, quien conoce a muchos de los propuestos por su anterior gestión en el Ministerio de Defensa. La Marina trae sorpresas. El jefe naval Jorge Godoy solicitó a Garré los galones para dos vicealmirantes: el infante de marina Juan Roberto Marín y Oscar Radivoj.

    El infante Marín, hoy ocupa el puesto de director de Planificación Presupuestaria del Estado Mayor Conjunto (EMC), y está designado para ocupar el cargo de subjefe del EMC -segundo de Jorge Chevalier-y por esas cosas del equilibrio de jinetas se requiere su promoción. En realidad, la movida es de otro tablero; ocurre que el vicealmirante Jorge Manzor, hasta ahora segundo del EMC, pidió su retiro y por antigüedad ese lugar no podía ser ocupado por otro que no fuera el actual director general de Personal de la Armada, vicealmirante Enrique Olmedo. Sin embargo, actores influyentes en Defensa cortaron de cuajo esa posibilidad. Olmedo responde a otro patrón: el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y nadie quiere un jugador que envidie la camiseta del equipo contrario. Además, Olmedo «es» el verdadero jefe de los marinos, construyó una imagen de poderoso durante su interinato al frente de la Inteligencia Naval, luego que fue echado el contralmirante Pablo Rossi por el affaire del espionaje en Trelew. Si hasta nombró a un familiar directo en la filas de los espías navales que pasó a la notoriedad por haber publicado cartas a los lectores reclamandomejoras en los haberes.Lo roza la sombra de una desprolijidad que ya tomó forma de causa penal (Nº 12.819/2006, «N.N. s/ Delito de Acción Pública) y tramita en el Juzgado Federal Nº 12 de Sergio Torres.

  • Curiosidad

    El viernes pasado, Godoy llamó uno a uno a los beneficiados por el ascenso y también despidió a varios almirantes; tres eran de la Dirección de Material que la ministra mantiene a rigor de auditoría por presuntas irregularidades en licitaciones para la construcción del polo educativo naval en Vicente López. Soltó lastre Godoy -de momento- como si esos altos jefes nunca hubieran pertenecido a su Estado Mayor.

    El aviador Normando Costantino no tuvo conflictos, más con el «facilitador» que consiguió la Fuerza Aérea en la persona del flamante secretario de Asuntos Militares, Germán Montenegro. De su lista sólo picará la curiosidad de los legisladores un nombre: Marcelo Ayerdi, aquel oficial que fue víctima de una patraña filmada con cámara oculta por el ex piloto y cineasta Enrique Piñeyro.
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