25 de julio 2008 - 00:00

Giro: juró Massa ante Cristina, pero sin el estilo kirchnerista

Cristina deKirchner aplaudegustosa laaceptación delcargo de jefe deGabinete de partede Sergio Massa.No hubo discursode ninguno de losdos ayer en elSalón Blanco.
Cristina de Kirchner aplaude gustosa la aceptación del cargo de jefe de Gabinete de parte de Sergio Massa. No hubo discurso de ninguno de los dos ayer en el Salón Blanco.
Cristina de Kirchner tomó ayer juramento a Sergio Massa como reemplazante de Alberto Fernández en un acto especialmente diseñado para mostrar un cambio de estilo en el gobierno. Para empezar, no estuvo Néstor Kirchner. Tampoco Guillermo Moreno, que ni siquiera tenía silla designada. A diferencia de los últimos actos oficialistas, dentro y fuera de la Casa Rosada, no hubo mensajes explosivos del matrimonio Kirchner en contra de ningún enemigo real o imaginario. Es más, tampoco hubo discursos y el encuentro sólo consistió en la toma de juramento del ex intendente de Tigre. Desaparecieron, además, las barras que festejaron durante la crisis del campo cada mensaje presidencial en contra de los «piquetes de la abundancia», las «protestas de las 4x4» o conceptos como «la soja es un yuyo». Faltaron los militantes de La Cámpora y el Movimiento Evita, que hace sólo 20 días desafinaban un «gorila puto, vas a pagar las retenciones del gobierno popular». Tampoco las megabanderas negras de las dos agrupaciones con leyendas de «Compañera Cristina».

Los otrora encargados de ponerle color emotivo y declaraciones combativas en contra de la oligarquía permanecieron ayer prudentemente callados o con pacificadoras frases de ocasión. Es el caso de los piqueteros Luis D'Elía y Emilio Pérsico, y el diputado nacional Carlos Kunkel. Más clara fue la participación de Hebe de Bonafini, que ya no lucía el cartel en su cuello de «Ni un paso atrás», y departió amablemente con el CEO de Volkswagen, Viktor Klima, en la primera fila de invitados especiales.

No se encontraron tampoco en los pasillos de la Casa Rosada los repartidores de la publicación gratuita «Komprometidos Ka», la revista de circulación mensual destinada a ponderar de manera militante a la Presidente y los integrantes de su gabinete; todo mechado con actores, actrices y cantantes que exaltaban las virtudes políticas de la jefa de Estado.

  • Sin militantes

  • Tampoco estuvieron los militantes que después de cada discurso oficial se concentraban en las rejas de la Casa Rosada para vivar a cada kirchnerista que circulara por la explanada de la calle Balcarce.

    Sí estuvieron en el acto de asunción de Massa personalidades imposibles de encontrar otrora en los eventos kirchneristas, comenzando por el titular de la AFA, Julio Humberto Grondona, cercano a Sergio Massa por su paso por el club Tigre. El responsable del fútbol argentino fue especialmente acompañado por personal especializado del ceremonial de la Casa Rosada y saludado por la mayoría de los justicialistas legislativos. Un poco más atrás se encontraba un sonriente Santiago Soldati, uno de los empresarios que al principio de la gestión de Néstor Kirchner era señalado como el ejemplo de los 90 que se debía evitar.

    La Presidente y Sergio Massa ingresaron a las 18.15 al Salón Blanco, acompañados por el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el diputado Eduardo Fellner y el senador José Pampuro. Todos se pararon detrás del escritorio oficial y escucharon una larga sesión de aplausos, contestados casi en sintonía por Massa y Fernández con una «V» peronista. El juramento y el acto en sí duraron poco. Sólo fueron unos seis minutos desde que todos ingresaron, y el escribano oficial leyó las formas, Cristina lo recibió como jefe de Gabinete y Massa aceptó el cargo. Luego de esto vino el momento de los abrazos. El más efusivo fue el que se dieron por largo tiempo Massa y Fernández, con un «contá conmigo, te va a ir muy bien» de parte del saliente.

    Luego el beso formal entre la Presidente y su ex jefe de Gabinete y un abrazo más sentido con el entrante acompañado de la frase «tenés treinta segundos para arrepentirte».

    La totalidad del gabinete, gobernadores, funcionarios, legisladores y dirigentes gremiales y sociales cumplieron con la invitación que desde el martes a la tarde se hacía desde los centros del oficialismo, incluyendo Néstor Kirchner desde Olivos. Prolijamente se ubicaban a la izquierda del escritorio principal el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Corrientes, Arturo Colombi; de San Juan, José Luis Gioja; de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; de Chubut, Mario Das Neves; de Misiones, Maurice Closs; de Entre Ríos, Sergio Urribarri; de Santa Cruz, Daniel Peralta; de Salta, Juan Manuel Urtubey; y el vicegobernador bonaerense, Alberto Balestrini.

    También el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; de Justicia, Aníbal Fernández; de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana; de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; de Salud, Graciela Ocaña; de Economía, Carlos Fernández; y de Educación, Juan Carlos Tedesco.

    Además, de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; de Interior, Florencio Randazzo; de Planificación, Julio De Vido; y de Defensa, Nilda Garré. También los secretarios Ricardo Jaime (Transporte), Carlos Zannini (Legal y Técnica), Oscar Parrilli (General de la Presidencia), Romina Picolotti (Medio Ambiente), Juan Manuel Abal Medina (Gestión Pública) y Amado Boudou (ANSeS); todos felices por la confirmación de sus cargos. Nuevamente, entre los invitados principales, y luego de algunas ausencias del listado general, estuvo presente el titular del BCRA, Martín Redrado, además del vicepresidente del Banco Nación, Roberto Felleti. Más atrás se ubicaban los diputados Juan Carlos Dante Gullo y María Laura Leguizamón, además del titular de la bancada de senadores del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto.

    El sector sindical estuvo representado por el secretario general de la CGT, Hugo Moyano; el titular de la CTA, Hugo Yasky; Andrés Rodríguez, de UPCN; Juan José Zanola, de Bancarios; Armando Cavallieri, de Mercantiles; y Víctor Santa María, del SUTERH. Mención aparte merece el judicial Julio Piumato; que tuvo el honor de ocupar en la primera fila el asiento que el lunes, durante el acto de Aerolíneas Argentinas, fue reservado para Guillermo Moreno, uno de los grandes ausentes de ayer.

    Asistieron entre los intendentes Alberto Descalzo, de Ituzaingó; Fernando Gray, de Esteban Echeverría; de La Matanza, Fernando Espinoza; Osvaldo Amieiro, de San Fernando; Marcelo Coronel, de General Rodríguez; Alejandro Granados, de Ezeiza; Luis Acuña, de Hurlingham; Julio César Zamora, de Tigre; y Ricardo Ivoskus, de San Martín.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar