Los gobernadores peronistas de todo el país desembarcarán mañana en masa sobre la Capital Federal. Dedicarán la jornada a instalarse como gerentes del triunfo electoral de su partido en la elección del domingo para renovar las dos cámaras legislativas.
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Apurados por la crisis ni quieren ni pueden mostrarse entregados a los festejos, algo que se justificaría por el tamaño de su victoria del domingo frente a la Alianza y al ahora declinante ARI. Por eso en una ronda de saludos telefónicos que les ocupó todo el día de ayer pergeñaron una agenda mínima de trabajo para esta presentación de su triunfo en la Capital: • Se resistirán a cualquier reunión con el jefe de Gabinete o el Presidente -algo que Chrystian Colombo había anunciado para hoy martes- a menos que antes el gobierno abra la mano ante tres reclamos: 1) cumplimiento del piso de fondos de coparticipación, compromiso atrasado desde la vigencia del déficit cero y la caída de la recaudación; 2) un avance significativo en la emisión de un bono para auxiliarlos en la coyuntura; 3) que se cumpla desde Economía con la promesa de negociar un megacanje provincial (deuda vieja de corto plazo por deuda nueva a mediano y largo plazo) que permita una baja significativa de la tasa de interés.
• Los gobernadores que cruzaron ayer telefonazos y felicitaciones a lo largo del territorio del país se enteraron de a poco de que las posiciones frente al gobierno, pese a los incumplimientos, no son tan distantes. Fernando de la Rúa se dedicó a mediodía del domingo a llamar por teléfono a todos los candidatos que podían ganar las elecciones de ese día según los primeros sondeos de boca de urna que llegaron a Olivos. Cruzó saludos -que reiteró cuando se conocieron los resultados- con los principales animadores del club de gobernadores del PJ y los interesó a una cumbre cuando regrese esta semana de España.
• Ese compromiso supone varias cesiones. Primero que desde esta semana la Secretaría de Hacienda comenzará a adelantar algunos fondos para que provincias que no han terminado de pagar los sueldos cumplan con los empleados públicos. El peronismo lamenta que, por caso, la derrota de sus candidatos en Jujuy se haya debido a la asfixia financiera a que sometió Buenos Aires a la administración de Eduardo Fellner. Para evitar represalias desde la oposición que ganó las elecciones, esa provincia está incluida entre las primeras que tendrá esta semana alguna ayuda.
• En cuanto al bono, ayer los gobernadores se enteraron de la emisión de $ 30 millones del bono LECOP con destino a reemplazar los patacones que emite la gobernación de Buenos Aires. Esa emisión es un adelanto de otra que, autorización mediante, puede llegar a los $ 2.000 millones. El megacanje provincial es el tercer reclamo, y emisarios de Cavallo les han comunicado a los gobernadores que están muy avanzadas las negociaciones con la banca privada para cerrarlo.
•En este marco la presión sobre el gobierno de De la Rúa se alivia mucho; la situación poselectoral, además, los empuja a los festejos, que los ocupará el resto del miércoles. A mediodía el gobernador Juan Carlos Romero invita a almorzar en la casa provincial a los mandatarios del llamado Frente Federal que coordina el misionero Ramón Puerta. Por la tarde se les suma en el Consejo Federal de Inversiones el trío de los «presidenciables» ( Carlos Reutemann, José Manuel de la Sota y Carlos Ruckauf). En esa reunión esperan escuchar confirmación de los adelantos de De la Rúa del domingo por vía telefónica.
Todos juntos, desde allí, irán a la sede nacional del PJ en la calle Matheu, donde se les sumarán los diputados y senadores nacionales electos, las autoridades del partido y los caciques de la CGT para lanzar el tamtam de la negociación poselectoral.
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