La torpeza de Eduardo Bauzá le prestó ayer otro mal servicio al país. El senador, después de una conversación con Chrystian Colombo convocó a una reunión de los gobernadores para seguir desde el PJ las negociaciones con el Fondo Monetario. Se congregaron ayer Ruckauf, De la Sota y Marín, quien además conduce el PJ. El resto de los jefes peronistas no concurrió. Quienes lo hicieron se pronunciaron en contra de cualquier recorte en la coparticipación de impuestos. En Olivos se quejaron por la innecesaria convocatoria de Bauzá, quien dijo querer ayudar y sólo consiguió un pronunciamiento innecesario y prematuro de tres gobernadores decisivos de su partido.
José Manuel de la Sota al salir ayer de la Casa de La Pampa
Una cumbre reducida y sorpresiva de gobernadores peronistas terminó anoche con un virtual portazo a cualquier exigencia de recorte de los fondos coparticipables que la Nación debe girar a las provincias. Todo comenzó el domingo con una reservada reunión entre el jefe del Gabinete, Chrystian Colombo, y el senador Eduardo Bauzá (ver nota aparte). Esta provocó la repentina convocatoria de los gobernadores peronistas en Buenos Aires ayer, día no laborable en la administración pública. El tema: las condiciones que pondría el Fondo Monetario Internacional a las provincias para aprobar la ayuda a la Argentina. Sin embargo, sólo se hicieron presentes en la casa de la provincia de La Pampa el anfitrión, Rubén Marín, junto al bonaerense Carlos Ruckauf y el cordobés José Manuel de la Sota; además de Bauzá y Eduardo Menem. Se incorporaron más tarde Miguel Angel Pichetto, a cargo del bloque de diputados nacionales del PJ; más Liliana Gurdulich (delegada de Carlos Reutemann, que participó por teléfono), Carlos Soria y Eduardo Amadeo.
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Los mandatarios nucleados en el Frente Federal Solidario, que coordina el ex diputado Ramón Puerta, anticiparon que no concurrirían. Desde Salta Juan Carlos Romero hizo saber que desconocían para qué era la intempestiva convocatoria, que siempre y previamente el grupo nucleado en el FFS se ha reunido para acordar una postura común, algo que no había podido hacerse. Hizo trascender Rome-ro que en los próximos días los 10 gobernadores que responden al FFS «se reunirán para hacer conocer su postura», obviamente crítica a las sugestiones del gobierno.
Según los asistentes a la Casa de La Pampa, «Bauzá hizo terrorismo al contar lo conversado con Colombo», contó uno de ellos. Ruckauf estuvo en silencio. De la Sota salió crispado y manifestó que Córdoba no se bajará del piso fijado para la coparticipación, $ 1.748 millones, de los cuales a su provincia le toca 8 por ciento. Y que con el gobierno de De la Rúa no tiene ninguna relación. «Hay que tomar una decisión muy importante», dijo Bauzá con tono grandilocuente, sin aclarar de qué estaba hablando. «El Fondo nos exige un recorte muy fuerte», insistió el senador por Mendoza, quien también dijo que Colombo pedía al PJ un acuerdo sobre 4 o 5 puntos cuyo contenido nadie pudo conocer hasta anoche.
Trascendió que se agregaría al grupo el candidato a senador Eduardo Duhalde, quien participaría de la reunión no sólo por su influencia política dentro del PJ, sino porque junto a Jorge Remes Lenicov estuvo en Washington en reuniones relacionadas con la crisis financiera. Sin embargo, anoche fue Remes quien sostuvo que no concurriría. Y que a la provincia le resultaría muy complicado políticamente aceptar recortes en los fondos coparticipados. «Comenzamos a pagar con patacones y hay una huelga docente por tiempo indeterminado. ¿Cómo hacemos para aceptar nuevos recortes?», interrogó Remes, quien desactivó la presencia de Duhalde en la reunión.
Colombo y Bauzá se reunieron en secreto y el encuentro transcurrió el domingo por la tarde en una oficina privada de la Capital Federal. Durante la reunión, Bauzá le transmitió a Colombo la «inquietud» del peronismo por las condiciones que pone el FMI para anunciar un acuerdo con la Argentina, que prevé el desembolso de entre 6 y 9 mil millones de dólares.
El punto central del análisis de este cónclave sorpresivo y convocado de urgencia es el recorte que, según versiones provenientes de los Estados Unidos, se les exigiría a las provincias tras el acuerdo con el FMI. Y no sería lo único. Queda por delante aprobar el presupuesto nacional de 2002, que al 15 de julio debería haber estado el anticipo en el Congreso. En el Senado se han escuchado voces derivando esa responsabilidad a quienes asuman después del 10 de diciembre. Lo contrario sería asumir el compromiso de aprobarlo antes de las elecciones del 14 de octubre, con el costo político que implicaría. Que ningún gobernador peronista, de la Alianza o provincial está dispuesto a asumir. El chaqueño Angel Rozas, vicepresidente del comité nacional de la UCR y que va el domingo a elección de vicegobernador, dijo ayer que «necesitamos el triunfo para demostrar que el camino que elegimos es el que el pueblo del Chaco está avalando y que este gobierno no está dispuesto a traicionar la voluntad popular en el Obelisco de Buenos Aires».
El mandatario chaqueño habló en un acto partidario ante los candidatos de la Alianza Frente de Todos para los comicios provinciales del domingo próximo, realizado en la ciudad de Sáenz Peña, donde formuló fuertes críticas a la política económica nacional (a propósito de esta elección: ¿con quién estará el corazón de Elisa Carrió?).
«Quiero decirles a nuestros amigos del centralismo que no estamos dispuestos a seguir a ojos cerrados las recetas del FMI o del Banco Mundial, que vienen a decirnos a los gobernadores que tenemos que seguir ajustando para hacer morir de hambre a nuestro pueblo», sostuvo Rozas. Mientras tanto y antes de consumarse el encuentro en la Casa de La Pampa, Ruckauf salió al ruedo y abriendo el paraguas afirmó que «el gobierno siempre nos da hechos consumados», aludiendo a la negociación con el FMI, y advirtió que «hay una nueva amenaza de quitarles fondos a las provincias, que están en una situación intolerable». Cargó la responsabilidad sobre la Casa Rosada exclusivamente. Dijo que «es un tema que tiene que resolver el gobierno nacional, a nosotros no nos han consultado nunca sobre esta negociación».
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