13 de marzo 2002 - 00:00

Grave: cómo el Congreso elude reducción de gastos

Los problemas por la forma en que se manejaron en los últimos años, y todavía se manejan, los fondos de los bloques en la Cámara de Diputados estallaron la semana pasada cuando los empleados de Acción por la República encontraron un descuento en sus recibos de sueldo destinado, según explicaciones de las autoridades de la bancada, a financiar el costo de los abogados que defienden a Domingo Cavallo.

Pero el episodio es sólo una anécdota dentro de los problemas en el manejo de los gastos de Diputados. Para muestra, valga la partida de reconocimiento de deuda por $ 27 millones que el Estado incluyó en el Presupuesto 2002 para el Congreso. Dentro de ese rubro se incluyen desde cuentas de teléfono impagas hasta deudas que la Cámara tiene con los diputados por devolución de pasajes no utilizados. Es decir, cada legislador recibe una chequera de pasajes mensual y, en el caso de que no los utilice, puede llevarlos a Contaduría, donde se los canjea por efectivo. Por este rubro hay diputados que tienen hasta $ 5.000 para cobrar, correspondientes a los meses de octubre, noviembre y diciembre.

Es más, en muchas ocasiones, algunos diputados canjean la totalidad de los pasajes, ya que, al precio que se los paga la Cámara, prefieren recomprarlos directamente a la aerolínea. Así, pueden ampliar la dieta en promedio en unos $ 2.800.

•Razonamiento

Dentro de la lista de deudas que engloba esa partida están también algunos servicios esenciales. Por ejemplo, los teléfonos. En contra de la lógica que alcanza a cualquier empresa o familia en crisis económica, cuando en Diputados no alcanzan las partidas asignadas, se deja de pagar todo aquello que puede ser cortado. Es decir, si la factura proviene de un gasto que derive en un corte de luz, teléfono o gas, se deja de pagar para atender, por ejemplo, el pago de sueldos. Ni hablar de provisión de papel o insumos para trabajo, o aseo del personal.

Esto es así porque en el razonamiento de las distintas administraciones de la Cámara -peronistas o radicales-existe la tranquilidad de que ante un corte de luz o teléfono en el Congreso, con el consiguiente papelón, la Tesorería de la Nación acudirá de inmediato a habilitar una partida extra. Pero el Ejecutivo jamas haría lo mismo si se trata de sueldos o, como el caso anterior, del reintegro de efectivo por pasajes aéreos que no fueron utilizados.

El sistema de contabilidad nacional indica que la Tesorería les fija una cuota a las jurisdicciones. Cuando gastan por encima de la cuota, dejan sin pagar, por ejemplo, los servicios que pueden ser cortados y comienza el llanto.

Parte del exceso de gastos que provoca la falta de recursos para pagar las facturas se debe a la cantidad de personal que ingresó en los últimos tiempos. Como sucede en otras áreas del Estado, el presupuesto termina destinándose prioritariamente al pago de sueldos.

Pero además, otros rubros engrosan la partida de deuda de $ 27 millones como, por ejemplo, los gastos administrativos de bloques, calculados en $ 1.800 por cada diputado integrante, aunque en este caso la deuda con los bloques es por noviembre y diciembre pasados.

En el Congreso se encontró también la vuelta para burlar la prohibición de contratar nuevos empleados. Más allá del viejo recurso de nombrar uno con categoría alta y repartir ese sueldo entre varios, o financiar con eso gastos de bloques, ahora se echó mano al recurso se firmar contratos de locación de obra. Estos vencen a los tres meses o cuando se termina de realizar la tarea contratada, pero son renovados, en algunos casos, in eternum.

El revuelo en el bloque de Cavallo tiene otro origen, y la denuncia parte de los empleados. Desde la semana pasada comenzaron a circular por el Congreso las fotocopias de recibos de sueldo de empleados de esa bancada con un descuento realizado a pedido de las autoridades del partido bajo el código 648 T. Con reducciones promedio de $ 310 en sus haberes, muchos empleados pasaron por la jefatura de bloque a preguntar el origen de la retención: «Es el que establece la Carta Orgánica al aporte al partido», les contestaron. «Estamos afrontando gastos extra para cubrir la defensa de Cavallo.» Algún empleado rebelado preguntó: «¿Pero el descuento no es voluntario?, a mí no me pidieron autorización». Pero para esto no hubo respuesta.

•Protestas

Los problemas dentro de Acción por la República no se limitan a los honorarios judiciales, también hay protestas internas por todo el personal que Cavallo dejó cuando abandonó la Cámara y que hoy tiene un destino difícil de explicar. Parte de estas diferencias en el manejo de los fondos fueron la causa del alejamiento de la mitad de los diputados del bloque el año pasado.

Pero si algo resulta curioso es la utilización del sistema magnético de control de presentismo de Diputados. Junto con el polémico tablero de control de votaciones del recinto, Pascual incorporó una serie de molinetes en las entradas que se accionan con tarjetas magnéticas para controlar el presentismo de los empleados y la seguridad de quienes ingresan como invitados. La medida fue puesta en marcha con bombos y platillos, y provocó esperanzas: por primera vez se iba a contar con un sistema que permitiría saber quién concurre a trabajar todos los días y quién no, además de los horarios en que lo hacen, casi como en todas las empresas privadas del país. Las tarjetas se distribuyeron, y todo quedó listo para empezar.

A un año de implementar la idea, comprar el equipamiento e instalarlo -todo con costo para el presupuesto-, la realidad es otra.

•Sin explicación

Las tarjetas magnéticas les son exigidas a los visitantes que ingresan en el Anexo y Palacio, y a los periodistas acreditados, camarógrafos y fotógrafos, aunque los molinetes raramente funcionan. Mientras que los de entrada de empleados están desactivados al punto que se habilitó un cómodo pasillo lateral para que los esquiven sin inconvenientes. Hasta ahora nadie da explicaciones de por qué no se utilizan.

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