Grave: cómo el Congreso elude reducción de gastos
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•Razonamiento
Parte del exceso de gastos que provoca la falta de recursos para pagar las facturas se debe a la cantidad de personal que ingresó en los últimos tiempos. Como sucede en otras áreas del Estado, el presupuesto termina destinándose prioritariamente al pago de sueldos.
Pero además, otros rubros engrosan la partida de deuda de $ 27 millones como, por ejemplo, los gastos administrativos de bloques, calculados en $ 1.800 por cada diputado integrante, aunque en este caso la deuda con los bloques es por noviembre y diciembre pasados.
En el Congreso se encontró también la vuelta para burlar la prohibición de contratar nuevos empleados. Más allá del viejo recurso de nombrar uno con categoría alta y repartir ese sueldo entre varios, o financiar con eso gastos de bloques, ahora se echó mano al recurso se firmar contratos de locación de obra. Estos vencen a los tres meses o cuando se termina de realizar la tarea contratada, pero son renovados, en algunos casos, in eternum.
El revuelo en el bloque de Cavallo tiene otro origen, y la denuncia parte de los empleados. Desde la semana pasada comenzaron a circular por el Congreso las fotocopias de recibos de sueldo de empleados de esa bancada con un descuento realizado a pedido de las autoridades del partido bajo el código 648 T. Con reducciones promedio de $ 310 en sus haberes, muchos empleados pasaron por la jefatura de bloque a preguntar el origen de la retención: «Es el que establece la Carta Orgánica al aporte al partido», les contestaron. «Estamos afrontando gastos extra para cubrir la defensa de Cavallo.» Algún empleado rebelado preguntó: «¿Pero el descuento no es voluntario?, a mí no me pidieron autorización». Pero para esto no hubo respuesta.
•Protestas
Los problemas dentro de Acción por la República no se limitan a los honorarios judiciales, también hay protestas internas por todo el personal que Cavallo dejó cuando abandonó la Cámara y que hoy tiene un destino difícil de explicar. Parte de estas diferencias en el manejo de los fondos fueron la causa del alejamiento de la mitad de los diputados del bloque el año pasado.
Pero si algo resulta curioso es la utilización del sistema magnético de control de presentismo de Diputados. Junto con el polémico tablero de control de votaciones del recinto, Pascual incorporó una serie de molinetes en las entradas que se accionan con tarjetas magnéticas para controlar el presentismo de los empleados y la seguridad de quienes ingresan como invitados. La medida fue puesta en marcha con bombos y platillos, y provocó esperanzas: por primera vez se iba a contar con un sistema que permitiría saber quién concurre a trabajar todos los días y quién no, además de los horarios en que lo hacen, casi como en todas las empresas privadas del país. Las tarjetas se distribuyeron, y todo quedó listo para empezar.
A un año de implementar la idea, comprar el equipamiento e instalarlo -todo con costo para el presupuesto-, la realidad es otra.
•Sin explicación
Las tarjetas magnéticas les son exigidas a los visitantes que ingresan en el Anexo y Palacio, y a los periodistas acreditados, camarógrafos y fotógrafos, aunque los molinetes raramente funcionan. Mientras que los de entrada de empleados están desactivados al punto que se habilitó un cómodo pasillo lateral para que los esquiven sin inconvenientes. Hasta ahora nadie da explicaciones de por qué no se utilizan.



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