"Hace falta una concertación a la chilena contra Kirchner"

Política

Fernando Chironi, jefe de la bancada radical de Diputados, defendió la construcción de un frente político integrado por partidos de diversas ideologías como se hizo en Chile para enfrentar al gobierno de Néstor Kirchner. En un diálogo con este diario, el rionegrino explicó que creía en la democracia de partidos y no en la de dirigentes. Además, admitió que la UCR carece de un liderazgo claro y nítido para 2007.

Para el legislador radical, las negociaciones del oficialismo con bloques aliados como el del intendente cordobés Luis Juez son un reflejo de sus fracturas internas.

Periodista:
¿Cómo ve a la UCR para 2007?

Fernando Chironi: Nuestro partido se encuentra en una instancia de renovación, y debemos consolidar nuestro rol de segunda fuerza nacional. Mientras no aparezcan liderazgos nítidos, ésa debe ser nuestra misión, y debemos cubrir ese déficit con una muy buena coordinación del Comité Nacional con los bloques parlamentarios en el Congreso nacional y en los provinciales. Si podemos avanzar en alianzas o frentes con otras fuerzas lo veremos este año, es una definición que le corresponde a la autoridad partidaria. En lo personal, pienso que en la Argentina hay que construir oposición como una alternativa al peronismo gobernante y para eso hay que pensar en formar un arco ideológico diverso. Chile es un ejemplo de lo que digo. Hay que impulsar una concertación de partidos, sin poner el acento en la exclusión ideológica, sino construyendo un proyecto común para la alternancia democrática.


P.:
¿Usted habla de un frente con PRO, el ARI y el PS?

F.Ch.: No excluyo ni incluyo a nadie. No priorizo las diferencias ideológicas, sino la construcción de un proyecto en común. En necesario concretar una alternancia muy amplia.


P.:
¿Pero no corre el riesgo de volver a incurrir en el fracaso de la Alianza de 1999?

F.Ch.: La falla de la Alianzafue la falta de un proyecto. Creo en una democracia de partidos y no de dirigentes políticos. Como la concertación chilena que en vez de ser un frente opositor impulsa un proyecto superador.


P.:
¿Y en este escenario quién sería el referente de la UCR?

F.Ch: Hoy no tenemos un candidato definido, debemos construirlo. No tenemos un líder nítido ni absoluto detrás del cual nos podamos encolumnar. Con Angel Rozas mi relación es muy buena, pero tengo más trato con el ingeniero (Roberto) Iglesias, por ser el presidente del partido. No tengo tanta relación con Rozas porque desde que asumió su banca en diciembre no tuvimos oportunidad de reunirnos. Pero todos coincidimos en el perfil opositor del radicalismo y realizamos nuestra labor parlamentaria con consultas a todas las instancias partidarias.


P.:
¿Cuál es el futuro del frente que formó la oposición parlamentaria en diciembre por la reforma del Consejo de la Magistratura?

F.Ch.: No hablaría de frente, sino de coincidencia puntual en un tema. Podrá o no haber otras coincidencias. Compartimos con el ARI, PRO y el Partido Socialista en la defensa de la Justicia frente a la injerencia indebida del Poder Ejecutivo, siempre en el ámbito parlamentario. El gobierno está decidido a imponer su reforma del Consejo de cualquier forma, acudiendo con los partidos o a diputados afines para sumar 129 votos. Le preocupa más conseguir diputados que los apoyen que construir un consenso. El proyecto oficialista no es potable, sobre todo por la representación de sus integrantes que le da al gobierno poder de veto en la designación y remoción de jueces. Ojalá que este año podamos avanzar en la regulación de los decretos de necesidad y urgencia de los que abusa Néstor Kirchner de manera discrecional, en vez de respetar la Constitución y utilizarlos excepcionalmente. Todavía no nos reunimos con los bloques opositores, pero la UCR necesita definiciones propias. En diciembre decidimos que va a haber una coordinación muy fuerte de nuestros bloques parlamentarios con el Comité Nacional.


• Resistencia

P.: ¿La reunión del miércoles de Cristina Fernández con los diputados cordobeses de Luis Juez es un reflejo de las ambiciones del gobierno?

F.Ch.: Eso demuestra la debilidad interna del oficialismo, que no puede controlar a esos legisladores aliados a Néstor Kirchner. Ya que la reforma del Consejo es un proyecto con tanta resistencia legislativa y de la sociedad civil, se debería buscar una forma de volver a estudiar el tema. ¿Por qué hay tanto apuro? El gobierno podría dedicar más tiempo a la construcción de consensos,pero esto se convirtió en una cuestión de poder para el oficialismo, y ahora quieren sacarlo cueste lo que cueste. Tal vez consigan los votos con otras consecuencias que se conocerán más adelante.


P.:
¿Cómo afectó esto a la UCR, teniendo en cuenta que hay diputados radicales como Ricardo Colombi y Cristian Oliva que apoyan la iniciativa del gobierno?

F.Ch.: Esto se enmarca en la forma de entender la democracia que tiene este gobierno: utilizar todo el peso del poder en su relación con los gobiernos provinciales para lograr más votos en el Congreso. Néstor Kirchner no utiliza sólo a sus líderes parlamentarios para conseguir sus objetivos, también recurre al poder institucional que le dieron las urnas para llevar agua para su molino. La Argentina es un país que no es federal, entonces se pone a los gobiernos provinciales en situación de debilidad frente al poder central.


P.:
Mauricio Macri dijo que quien vote fuera del bloque quedará automáticamente excluido, ¿ustedes prevén alguna sanción para los radicales pro kirchneristas?

F.Ch.: Esto va a ser tratado en el Comité Nacional, pero no es un tema que se resuelva desde las sanciones, sino desde la política y la convivencia de las distintas expresiones parlamentarias. Se vincula con el abuso del gobierno nacional sobre los gobernadores provinciales.


P.:
Pero tolerar que diputados radicales voten con el gobierno, ¿no es un riesgo de atomizar al partido con vistas a 2007?

F.Ch.: A diferencia de otras fuerzas políticas, nosotros tenemos seis gobernaciones y cientos de intendentes en el interior del país que queremos cuidar, pero que están expuestos al sistema de pensiones del gobierno nacional. La compra de voluntades políticas es un tema que excede a los bloques.

P.:
¿Cómo ve el juicio político contra Aníbal Ibarra?

F.Ch.: Personalmente, opino que no hay motivos para destituir a un jefe de gobierno votado popularmente, con una cadena de responsabilidades debajo de él que lo exceden.

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