5 de julio 2001 - 00:00

Hiperactivo, el gabinete salió a apoyar a De la Rúa

Fernando de la Rúa calificó de «ridícula y delirante» la posibilidad de su renuncia a la presidencia de la Nación. Ante la crisis generada en el gobierno en los últimos días, el primer mandatario aprovechó ayer una misa celebrada en la Catedral en homenaje a los caídos de la Policía Federal, y una reunión con corresponsales extranjeros en Puerto Madero, para hacer una enfática reivindicación de su continuidad al frente del Poder Ejecutivo. Al término de la misa la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, censuró con acritud las declaraciones de encumbrados aliancistas -aludiendo sin nombrarlo al gobernador del Chaco, Angel Rozas-, porque «generan rumores que luego impiden la reactivación económica», aseguró.

De la Catedral, en la que estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo; los ministros del Interior, Ramón Mestre; de Defensa Horacio Jaunarena, y de Trabajo; el jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, y el jefe de la Policía Federal, Rubén Santos, el Presidente continuó su raid y recaló en el Hotel Hilton, en Puerto Madero, donde uno de sus voceros, Juan Pablo Baylac, y el secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo, habían convocado a editores y corresponsales extranjeros.

Allí el Presidente aprovechó y calificó de «ridículas y delirantes» las versiones que circularon sobre su renuncia, y además descartó de plano «recurrir a la Justicia» para reclamar por las bromas que se le hacen en programas de televisión. «Tengo deberes que cumplir y es una forma de acallar los rumores ridículos y delirantes que se estuvieron diciendo en las últimas horas», afirmó.

De la Rúa
reconoció que el país está viviendo «momentos muy difíciles» en los cuales los acontencimientos actuales se «encadenan desde hace tiempo» y donde se deben enfrentar conflictos «muy graves». Añadió que «de todas maneras, la gente tiene que recibir un mensaje optimista. Es necesario que se ayude a empujar hacia arriba el ánimo del público», indicó.

Para entonces el Presidente ya se había reunido en la Casa Rosada con el bloque de senadores nacionales de la Alianza y había almorzado con el titular de la UCR, Raúl Alfonsín, al tiempo que le habían informado del respaldo ofrecido por la Asociación de Bancos (ABA) al ministro de Economía, Domingo Cavallo.

• Acusación

Este último, por su parte y desde Berlín, acusó a Carlos Menem y a su entorno por la ola de rumores que circularon en torno de una posible renuncia de De la Rúa, y consideró que esas versiones «no tienen base alguna».

«Hay algunas personas que están lanzando a diario estos rumores para desestabilizar la política y la economía, pero ya estamos acostumbrados. Normalmente no les prestamos atención, excepto cuando producen efectos en los mercados como los de ayer»
, sostuvo Cavallo en una conferencia de prensa que ofreció en la capital de Alemania.

• Problemas judiciales

El ministro aseguró que las versiones partieron desde «políticos que no tienen responsabilidades ejecutivas» y puntualizó que «algunos de ellos tienen actualmente problemas con la Justicia, como el ex presidente Carlos Menem y algunos de sus amigos». Enfatizó que el gobierno «es muy estable» y, en ese sentido, subrayó que «los líderes políticos que tienen responsabilidades ejecutivas saben que debiéramos cooperar y trabajar juntos para superar las dificultades que atraviesa nuestro país».

«Estamos trabajando juntos, y estamos trabajando duro, con el apoyo de los partidos políticos que llevaron a De la Rúa al poder, pero también de mi propio partido
(Acción por la República) y de una buena parte del Partido Justicialista», añadió, sin aclarar a qué parte del PJ se refería.

Otro que salió a defender la estabilidad del gobierno fue el vicejefe de Gabinete,
Armando Caro Figueroa -titular de Acción por la República-, que sindicó como responsables de las versiones sobre la renuncia de su jefe político, Cavallo, a «economistas desplazados que quieren recuperan poder y sectores minoritarios del PJ que para apoyar al ex presidente Carlos Menem pretenden desestabilizar al gobierno».

• Manipulación

Caro Figueroa opinó que las versiones sobre la renuncia de Cavallo «forman parte de una manipulación de la opinión pública que se pretende hacer desde algunos sectores». Consultado sobre si coincidía con la opinión del economista Juan Alemann, quien sugirió que «está latente la cesación de pagos», indicó que «esto no se corresponde con los datos de la realidad argentina».

Caro Figueroa
describió esas actitudes como «no someterse al proceso electoral y no admitir que hay un gobierno que ganó las elecciones en el '99 y tiene todo el derecho a gobernar hasta la finalización de su mandato».

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