17 de septiembre 2004 - 00:00

Indecisos, los duros suspenden sus actos

El pacto que días atrás dos grupos piqueteros de línea dialoguista, la CCC y el MTD Aníbal Verón, sellaron con el gobierno para no realizar cortes que estorben el tránsito tuvo un primer efecto inmediato: los «duros» abandonaron, temporalmente, las calles.

A pesar de que entre el lunes pasado y ayer varias manifestaciones se desparramaron por el centro porteño, ninguna fue motorizada o convocada por los núcleos críticos más poderosos: el Bloque Piquetero Nacional (BPN) -más sus aliados de la ANT- y el MIJD de Raúl Castells.

Hubo movilización de empleados de hospitales, empleados de fábricas recuperadas, ferroviarios y estatales. Pero, salvo un aporte simbólico del Polo Obrero y el MST Teresa Vive a la marcha del martes, los grupos duros les dieron descanso a sus batallones.

Paradójicamente, los más activos fueron de la CCC: el lunes, en el gruñido previo a la conciliación, cortaron una calzada del Puente Pueyrredón. Ayer, para quejarse por la elección en el gremio de la alimentación -donde presentan listas para enfrentar a Rodolfo Daer-, marcharon al Ministerio de Trabajo.

El repliegue de los «duros» es consecuencia del acuerdo que sus socios eventuales de la CCC y la MTD Verón alcanzaron la semana pasada con funcionarios de Néstor Kirchner por el cual evitarán los piquetes clásicos y realizarán, en cambio, cortes parciales permitiendo la circulación; «seudopiquetes» los llaman los «duros».

Aquel entendimiento -que tomó por sorpresa a la comandancia dura- los empujó a una posición difícil: desde entonces, los jefes combativos no logran resolver la encrucijada sobre cómo definir, hacia el futuro, el tenor y método de sus medidas de fuerza.

A tal punto que, en las últimas cumbres del Bloque Piquetero, no se consiguió coordinar más que una marcha para el jueves próximo y la promesa, frágil, de montar una
triple jornada de protesta con cortes en todo el país. Es la tercera vez que se anuncia esa maratón.

La furia con el dúo CCC-MTD va, incluso, más allá de las sospechas sobre supuestos beneficios que habrían obtenido los dialoguistas para morigerar su metodología.
«Van a terminar siendo otros D'Elía», disparó un jefe duro en referencia al piquetero oficial de la FTV.

Se centra, especialmente, en que los somete a un dilema sobre cómo seguir su
«plan de lucha».

• Destinatarios

«Nosotros quedamos como los malos y ellos como los buenos que no molestan a la gente», se lamentó Nicolás Lista, de la CTA Verón, liga que protagonizó los incidentes frente al Ministerio de Economía que motivaron una intervención policial que dejó 109 detenidos.

La contraofensiva de los combativos tiene como destinatario exclusivo el universo piquetero:
«Ellos se arrodillaron ante el gobierno mientras nosotros seguimos de pie», proclama Lista, con marcado desprecio hacia Daffunchio, su ex socio en la Verón.

Entre el martes y ayer, hubo varias rondas entre los jefes piqueteros para discutir sus próximos pasos. El jueves próximo, todos los grupos duros se movilizarán al Congreso y la Legislatura, pero la jornada de la semana siguiente está atada con hilo de coser.

Un sector, con
Néstor Pitrola (Polo Obrero) al frente, sostiene que hay que replantear la acción. Otros -CUBa, MTR, CTD Verón- con la cara pintada quieren profundizar el método del «pasamontañas, el palo y el corte absoluto» tal como lo definen.

Ambos, de todos modos,
plantean que la CCC y la MTD fueron funcionales al gobierno que, por su lado, festeja la fractura que engendró en el eje combativo. Ese era, en definitiva, el objetivo del plan cuyo ejecutor es el ministro del Interior, Aníbal Fernández.

Dejá tu comentario

Te puede interesar