Indecisos, los duros suspenden sus actos
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A tal punto que, en las últimas cumbres del Bloque Piquetero, no se consiguió coordinar más que una marcha para el jueves próximo y la promesa, frágil, de montar una triple jornada de protesta con cortes en todo el país. Es la tercera vez que se anuncia esa maratón.
La furia con el dúo CCC-MTD va, incluso, más allá de las sospechas sobre supuestos beneficios que habrían obtenido los dialoguistas para morigerar su metodología. «Van a terminar siendo otros D'Elía», disparó un jefe duro en referencia al piquetero oficial de la FTV.
Se centra, especialmente, en que los somete a un dilema sobre cómo seguir su «plan de lucha».
• Destinatarios
«Nosotros quedamos como los malos y ellos como los buenos que no molestan a la gente», se lamentó Nicolás Lista, de la CTA Verón, liga que protagonizó los incidentes frente al Ministerio de Economía que motivaron una intervención policial que dejó 109 detenidos.
La contraofensiva de los combativos tiene como destinatario exclusivo el universo piquetero: «Ellos se arrodillaron ante el gobierno mientras nosotros seguimos de pie», proclama Lista, con marcado desprecio hacia Daffunchio, su ex socio en la Verón.
Entre el martes y ayer, hubo varias rondas entre los jefes piqueteros para discutir sus próximos pasos. El jueves próximo, todos los grupos duros se movilizarán al Congreso y la Legislatura, pero la jornada de la semana siguiente está atada con hilo de coser.
Un sector, con Néstor Pitrola (Polo Obrero) al frente, sostiene que hay que replantear la acción. Otros -CUBa, MTR, CTD Verón- con la cara pintada quieren profundizar el método del «pasamontañas, el palo y el corte absoluto» tal como lo definen.
Ambos, de todos modos, plantean que la CCC y la MTD fueron funcionales al gobierno que, por su lado, festeja la fractura que engendró en el eje combativo. Ese era, en definitiva, el objetivo del plan cuyo ejecutor es el ministro del Interior, Aníbal Fernández.




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