Néstor Kirchner pasó cinco días en Nueva York. Habló, como otros mandatarios, en Naciones Unidas y se entrevistó con Lula y con Zapatero. A uno lo puede ver cualquier día, es vecino; el otro -como se sabe- se inquieta por las inversiones de su país en la Argentina. Después, Kirchner no se reunió con ningún otro presidente clave, apenas si trajo una fotografía con George Bush. Tal vez sea un indicio, al menos si se lo compara con otros datos: el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, acaba de pasar por Brasil en exclusividad; y Vladimir Putin anunció un viaje con fecha a Brasil y a Chile. No contempla a la Argentina.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario