Los legisladores porteños del macrismo insistirán con imponer a los piqueteros que tramiten una autorización para realizar sus manifestaciones en la Ciudad de Buenos Aires, como parte de las reformas que se están votando del Código Contravencional de la Capital Federal.
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El macrismo, aunque es mayoría en la Legislatura -aún dividido en dos bloques- no lograría de todas maneras reunir los votos necesarios para sancionar así la ley.
El jueves de la semana que viene los legisladores tienen previsto terminar de sancionar la norma, en la tercera sesión que se realiza sobre el tema en los dos últimos meses -sin contar los debates fracasados-. El mismo día, los piqueteros planifican otra manifestación en oposición a ese artículo, también contra el que impondrá zonas rojas para el ejercicio de la prostitución y el que castigará a vendedores ambulantes ilegales.
Hasta ahora, los legisladores le vienen bajando el tono y los castigos a la ley contravencional, presionados por los piqueteros y a partir de los graves incidentes ocurridos cuando quisieron votar por primera vez la ley (hay 15 procesados por la Justicia por esa violencia. Ver nota aparte). Desde entonces, cada vez que la Legislatura trata la norma contravencional se despliega un importante cerco de seguridad en los alrededores, con más de 600 policías sin armas de fuego y un vallado que circunda el edificio de la semipeatonal Perú en una cuadra a la redonda.
• Reafirmación
Mauricio Macri tiene previsto ofrecer el lunes una conferencia de prensa para reafirmar la postura inicial de sus legisladores que quieren, además, penas de 2 a 10 días de arresto o multa de $ 200 a $ 1.000. La sanción sería del doble cuando las manifestaciones que no cuenten con autorización provocaran «embotellamiento de tránsito».
La idea de los macristas es, por un lado, que la ley que ha sumado al descrédito de la Legislatura por las idas y vueltas que hicieron en torno a ella se termine de votar y quede luego a consideración de Aníbal Ibarra la promulgación para que realmente tengan vigencia las reformas. Por otra parte, fue la oposición -macristas y aliados- la que impulsó la reforma con el propósito de endurecer la actual ley, pero no logró bajar la edad de imputabiliad de las contravenciones a 16 años, cuando se debatió la norma en particular.
Así, aunque pierda nuevamente la votación, Macri quiere llevarse el derecho de autor de las reformas y reafirmar que aspira a que se controlen las manifestaciones piqueteras en la Ciudad de Buenos Aires.
Actualmente, existe un artículo en el Código Contravencional que rige, que habla de aviso acerca de las manifestaciones y se considera que la propia difusión de las marchas es suficiente.
El oficialismo y aliados quieren mantener la norma tal como está y esa consigna lograría, inclusive, votos de algunos integrantes del bloque de Macri.
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