Inspectores de Evo piden no cerrar talleres porteños
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En el gimnasio del polideportivo de Parque Avellaneda -donde se dispusieron cerca de cien
camas- ayer los ciudadanos bolivianos, alojados allí tras el incendio de Caballito, reclamaron
ante funcionarios de su país. (arriba) Integrantes de la comunidad boliviana en la Capital Federal se reunieron en asamblea para
escuchar a la delegación de Evo Morales, que les prometió pedir por la reapertura de los
talleres textiles clausurados por el Gobierno porteño. (abajo)
En el mismo parque, pero fuera de las instalaciones, esperaba una asamblea de la comunidad boliviana, donde más de cinco mil personas escucharon atentamente, sentadas en el césped, los discursos de los viceministros de Trabajo, Coordinación de Gobierno y Relaciones Exteriores donde las promesas fueron varias. En principio los mensajes estuvieron dirigidos a los bolivianos que no quieren por ahora regresar a su país. La Argentina alberga a 38% de la población de Bolivia que reside en el exterior y es el país donde más inmigrantes hay de esa nación.
En diálogo con este diario, el viceministro de Trabajo boliviano, Miguel Angel Albarracín, explicó que dentro de la delegación se encontraba el director general del Registro Civil. Esa presencia obedece a que Evo Morales enviará una brigada del Registro Civil de ese país para que les otorguen a los bolivianos que no los tienen los documentos que necesitan para luego tramitar la residencia argentina. El viceministro del área laboral indicó además que pedirán a las autoridades porteñas que cumplan con lo pedido por la comunidad «que no cierren más talleres, que empleados y talleristas están dispuestos a regularizar su situación en forma gradual. No se puede imponer una norma de manera radical sin conocer las consecuencias y, si bien es potestad del gobierno argentino, lo nuestro es una petición».
Tanto alojados provisoriamente como fuera de las instalaciones del polideportivo, se encontraban tejedores, costureros y talleristas, pero además de los reclamos ante su situación laboral, los bolivianos que vienen a la Argentina quieren, que como ayer lo hicieron los peruanos, poder votar en las elecciones. Al menos los funcionarios de Moralesles aseguraron que si las distintas asociaciones que los representan se unifican y nombran a unos 15 delegados, podrán participar en la Constituyente que celebrará Bolivia en julio próximo.
Además les prometieron la apertura de una Casa de Bolivia, para lo cual aseguran que el gobierno argentino les dará un inmueble,con la idea de unificar la cantidad de asociaciones y representaciones que, desde hace cerca de cincuenta años, están constituidas en el país, cuando se inició la gran corriente inmigratoria de naciones vecinas a la Argentina.
Para los bolivianos que quieren regresar a su país, los funcionarios aseguraron que existenfondos de la Organización Internacional de Migraciones con los cuales los que regresen podrían incorporarse a algún emprendimiento productivo. No son todos. Ayer, dentro de las instalaciones del Parque Avellaneda, les trasmitieron a los delegados de Morales que no quieren volver.
«Yo entiendo, quieren hacer un pequeño capital», explicó el viceministro de gobierno, Héctor Arze.
Por su parte, el vicecanciller boliviano, Mauricio Dolfer, dijo que se creará un «observatorio de derechos humanos» para la colectividad boliviana.




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