Intentan asesores que Kirchner abra la agenda internacional

Política

En los próximos meses, el gobierno intentará mostrar una versión más internacional de Néstor Kirchner. En escenarios tan diferentes como el Mercosur, México, China y Europa, el presidente argentino tendrá la oportunidad de dar los primeros pasos de su segundo año de gestión, desplegando lo que deben ser las relaciones internacionales de la Argentina.

Antes del 10 de junio está preparado un encuentro con Ricardo Lagos. Será la primera vez que Kirchner y el político socialista se verán las caras desde que la Argentina decidió reducir el envío de gas al país vecino. La idea de reunir a los dos presidentes surgió luego del encuentro que mantuvieron el viernes pasado en Guadalajara los ministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Rafael Bielsa y de Chile, Soledad Alvear. Si bien hubo un clima menos tormentoso que el que se vivió semanas atrás en una cita, también quedó en claro que el malhumor chileno está lejos de amainar. Más teniendo en cuenta que de la reunión quedaron dos cosas en claro: la disminución del envío de gas puede llegar al 50% en los próximos días y Chile comenzará la construcción en junio de un puerto para importar el combustible desde terceros países ( Indonesia, Trinidad-Tobago, Ecuador y Rusia) a un costo de 400 millones de dólares.

Esto último implica que desde 2007, Chile ya no dependerá exclusivamente del gas argentino.

Para fines de junio,
Kirchner tiene agendado el que probablemente sea el viaje presidencial más importante del año para el jefe de Estado. Por primera vez desde que asumió, volará hasta China, visitando Shanghai y Pekín. Para la Argentina significa seguir cultivando uno de los ejes comerciales más importantes, ya que se trata del tercer destino de las exportaciones locales por país, luego de Brasil y los Estados Unidos. Si en el viaje presidencial se logra que no se recorten las compras de soja a la Argentina, China (adonde se envían unos 2.500 millones de dólares anuales) podría convertirse eventualmente en el segundo socio comercial del país.

• Apertura

La intención del gobierno es que el Presidente llegue a tiempo para cerrar acuerdos de apertura comercial con China, para que, además de soja, este país se abra más a las exportaciones de alimentos procesados producidos por la Argentina. Entre los de otros bienes se podrían incrementar los envíos de miel, chocolates, galletitas, productos lácteos (fundamentalmente leche en polvo) y harinas procesadas. El problema en las negociaciones bilaterales es la intención de que paralelamente desde la Argentina haya una apertura a las importaciones chinas de bienes de capital, calzados y textiles, que se producen a un precio mucho más bajo que en la industria local, en muchos casos fruto del dumping.

El tercer hecho que protagonizará el Presidente en las próximas semanas lo tendrá como anfitrión exclusivo. En la primera semana de julio se realizará en Buenos Aires la próxima cumbre del Mercosur, en la que participarán, entre otros, los presidentes de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva; de Uruguay, Jorge Batlle (que aún está distanciado seriamente de Kirchner), y de Paraguay. También estarán el chileno Lagos, el peruano Alejandro Toledo (si la crisis de su país se lo permite), el boliviano Carlos Mesa y, eventualmente, el venezolano Hugo Chávez. Estarán también los cancilleres de Sudáfrica y la India, dos países con los que el Mercosur firmará acuerdos comerciales de apertura económica, y un amigo de la casa, el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, que prometió viajar acompañado por el economista jefe de la CEPAL, el ex ministro de Economía de la Argentina José Luis Machinea, en franca recomposición de relaciones con el gobierno argentino luego de los chispazos que generó su nombramiento en la mente de Néstor Kirchner.

Para la cumbre del Mercosur, y tal como adelantó este diario, también vendrá el presidente de la Comisión de la Unión Europea y eventual futuro presidente italiano,
Romano Prodi, que espera lanzar desde Buenos Aires el acuerdo final entre el Mercosur y la UE, con lo cual el presidente argentino tendría finalmente la foto que no pudo lograr en Guadalajara por problemas gripales.

• México

También llegará a Buenos Aires para esta cumbre del Mercosur, donde Kirchner entregará la presidencia pro témpore del bloque a Lula da Silva, Vicente Fox. El mexicano llegará a Buenos Aires luego que los negociadores de ese país y del Mercosur aseguraron que se llegará a tiempo para la presentación oficial de la candidatura de México a convertirse en el próximo «miembro asociado» del bloque. Esto colocará a México en el mismoestatus que Chile y Bolivia.

La actividad internacional planificada por el gobierno para el segundo semestre del año sigue con la visita a Buenos Aires, en algún momento antes de setiembre, del español
José Luis Rodríguez Zapatero, en búsqueda del pasado de Jorge Luis Borges, del que es admirador. Por el lado argentino, la intención es que vuele al país antes de la votación de setiembre en el directorio del FMI, y que Zapatero pueda cumplir la promesa pública de aceitar la aprobación de las metas de la Argentina por parte de los gobiernos europeos. Además, Zapatero tendría que hablar eventualmente con el titular del FMI, Rodrigo Rato, con el cual, según sus propias palabras, tendría diálogo constante y positivo sobre el caso argentino.

C.B.

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