14 de octubre 2005 - 00:00

Kirchner aprovecha cumbre para acordar con Aguas y Telefónica

Antes de viajar a España por dos días, Néstor Kirchner recibió en su despacho al intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, al empresario Eduardo Eurnekian y a los ministros Julio De Vido y Rafael Bielsa para hablar de la construcción de un tren entre Constitución y Ezeiza.
Antes de viajar a España por dos días, Néstor Kirchner recibió en su despacho al intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, al empresario Eduardo Eurnekian y a los ministros Julio De Vido y Rafael Bielsa para hablar de la construcción de un tren entre Constitución y Ezeiza.
Néstor Kirchner partió ayer rumbo a España, para asistir a la XV Cumbre Iberoamericana, que se realizará en Salamanca. La comitiva del Presidente fue bastante reducida: su esposa y candidata a senadora bonaerense, Cristina; el canciller y candidato a diputado porteño, Rafael Bielsa; el ministro de Defensa y también candidato a senador bonaerense, José Pampuro; y dos colaboradores permanentes: el sigiloso Carlos Zannini y el pragmático Julio De Vido. Como se puede advertir, el viaje tendrá mucho de fuego electoral, sobre todo por las fotos que podrán sacarse estos peregrinos con figuras muy aceptables para el público local, como los reyes de España.

La cumbre se realizará en Salamanca. Hasta anoche se seguía discutiendo el papelerío correspondiente al tratado de Asociación Estratégica entre España y la Argentina que, si bien no se suscribirá formalmente, estará consignado en grado de «tentativa», es decir, como una carta de intención. Cuando se haga conocer, se anunciará un viaje «de Estado» de Kirchner a España entre febrero y junio de 2006, es decir, después de que el Presidente haya decidido si correrá por un nuevo mandato en 2007.

• Cumpleaños

Esta era la principal dedicación, anoche, del embajador en Madrid, Carlos Bettini, quien esperaba a los Kirchner en la ciudad de Fray Luis de León, sin dedicar demasiado tiempo a su cumpleaños número 53. Cristina y Néstor, amigos de este platense desde los tiempos de la militancia universitaria, seguramente le harán un presente al pie de la escalerilla, hoy a las 6, cuando lleguen al aeropuerto salmantino. Ellos no dejan pasar estos detalles. ¿O sí?

Para la institución de una « comunidad iberoamericana» debutará en esta cumbre el uruguayo Enrique Iglesias, ex presidente del BID y connotado dirigente del Partido Colorado oriental. No será una exaltación que festeje especialmente Tabaré Vázquez, quien llevará a la cumbre el conflicto por la extradición del etarra Lariz Iriondo. Al menos no tanto como Luiz Inácio Lula da Silva. Sucede que Iglesias llega a la Secretaría General de Iberoamérica en reemplazo de Fernando Henrique Cardoso, cuya designación fue «bochada» por el líder del PT, quien para el caso se sirvió del colombiano Alvaro Uribe. Este presidente deberá explicar una de sus humoradas: «Hay tantas cumbres que al final se convierte todo en turismo presidencial», dijo. Kirchner, ansioso por regresar materialmente a la arena proselitista, seguro coincidirá.

• Vagones

¿Habrá grandes anuncios en relación con la Argentina? Es difícil. Anoche se restaba importancia a la eventual decisión de Telefónica de retirarse, esta vez sí, del CIADI, donde litiga contra la Argentina como casi todas las compañías de servicios públicos. Más fácil será escuchar que España le vende al país 1.000 vagones de trenes para reactivar ese medio de transporte, castigado en los '90.

Aguas Argentinas es, claro, el gran motivo de interés del viaje (ver vinculada). Tan grande que todo el mundo prefiere hablar del caso casi en secreto. Si Kirchner viaja a la cumbre, hay que admitirlo, es para confirmar su amistad con el socialismo reinante en España. Ese fue su compromiso cuando estuvo en Buenos Aires
María Teresa Fernández de la Vega, la vicepresidenta al gobierno anfitrión. Incluso en aquel momento todavía se hablaba de firmar el tratado de Asociación Estratégica, que no se alcanzó por falta de tiempo. Al menos eso dicen los diplomáticos españoles, que jamás admitirían que es por falta de voluntad antes que se cumplan algunas promesas, como las de aumentar las tarifas de servicios públicos domiciliarios.

El amor de Kirchner por España y sus socialistas, hay que saber verlo, es enorme: el Presidente tolerará una comida de gala hoy por la noche, en la Universidad de Salamanca, invitado por el rey
Juan Carlos I; y antes asistirá a largas sesiones de diálogo presidencial sobre materias tan lejanas para su afán de conseguir votos como la «iberoamericanicidad» o la importancia de la cultura y la educación en la expansión de los países del área, mientras su esposa deberá participar del programa para primeras damas que elaboró primorosamente la reina Sofía. Todo sea por un par de fotos con los monarcas, Zapatero y, como siempre, el parlanchín Hugo Chávez.

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