Kirchner (no Cristina) inicia hoy la campaña en territorio bonaerense

Política

Con «la» candidata, Cristina Fernández, de gira por Los Angeles, EE.UU., será Néstor Kirchner quien inicie hoy la campaña oficial del gobierno por la provincia de Buenos Aires. Entre este mediodía y mañana, el Presidente encabezará actos en dos municipios del conurbano bonaerense que serán las primeras visitas de Kirchner luego de su enfrentamiento con Eduardo Duhalde que derivó en la ruptura del peronismo y en la presentación de listas distintas. Ayer, en tanto, sin intermediarios -antes lo hizo a través de su esposa Cristina-, Kirchner apuntó desde Catamarca contra Duhalde al pedir que en las elecciones del 23 de octubre «el pueblo argentino eche con el voto a los profesionales de la política». Fue una referencia directa al ex presidente aunque, por extensión, se puede ampliar a todos los dirigentes que el gobierno considera enemigos.

Presuroso a 130 días de la elección de octubre, Néstor Kirchner inaugurará este mediodía el modelo de campaña «informal» que desplegará en Buenos Aires para sostener -o potenciar- la candidatura a senadora de su esposa, Cristina Fernández.

Estrenará, además, una doble función que planea ejecutar en la pulseada con Eduardo Duhalde: actuará como jefe de campaña «de hecho» y, también, buscará convertirse en un activo «cazavotos» que engorde las boletas de su partido, el Frente para la Victoria (FpV).

Los primeros safaris del Presidente como «candidato sin candidatura» tendrán lugar en el Gran Buenos Aires. Hoy Mercedes; mañana Laferrere, en La Matanza, servirán como ensayos para sondear en territorio duhaldista (o ex) cómo impactó la ruptura del peronismo.

Mercedes, que no forma parte del conurbano profundo, es -al igual que Luján- un tester exacto del bonaerense medio: ni rural ni urbano. Matanza, en cambio, puede ofrecer una paneo acabado sobre el peronista clásico, nicho que históricamente usufructuó Duhalde.

Este último -el voto de sectores pobres o empobrecidos, de mayor lealtad a los símbolos y la mística del PJ- es el botín que los kirchneristas quieren arrebatarle a Duhalde. Es allí, justamente, donde
Chiche Duhalde cosecha mayor respaldo en detrimento de la primera dama.

Kirchner no estará solo: en las visitas lo acompañarán el gobernador
Felipe Solá, ministros nacionales y provinciales -algunos de ellos, como José Pampuro y Mario Oporto, también candidatos- y el grueso de los intendentes, kirchneristas obvio, de la zona.

En las giras, sin pánico ni culpa, Kirchner mixturará lo electoral con lo institucional. Para el gobierno, no existe en eso ninguna contradicción. Ya lo dijo Cristina:
«El periodista quiere que lo lean, el almacenero que le compren mercaderías y los políticos queremos que nos voten».

• Comité

La noche del lunes, en el despacho del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con Kirchner entrando y saliendo, el grupo que funcionará como enlace operativo de la campaña repasó el libreto y la logística de esas excursiones presidenciales. Serán las primeras posfractura del PJ.

En principio, el «comité» estará a cargo de Fernández como coordinador, escoltado por los intendentes
Alberto Balestrini (La Matanza), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Julio Pereyra (Florencio Varela). Como emisario de Solá estará el jefe de Gabinete, Florencio Randazzo.

Así y todo, como advierten los miembros de ese club con sede en el primer piso de la Casa Rosada,
el «jefe de campaña» será el Presidente.

La presencia de Kirchner en Mercedes -tierra de
Jorge Rafael Videla que ahora gobierna el felipista Carlos Selva- y La Matanza -reinado de Balestrini- será la antesala del primer acto masivo que Cristina Fernández encabezará en la provincia de Buenos Aires.

El lunes, cuando todavía no se habían aquietado los estertores de la parrafada cinematográfica de
Cristina Fernández contra Duhalde en el Teatro Argentino de La Plata, Kirchner recordó las indicaciones que dio dos semanas atrás: montar un show multitudinario en el conurbano.

Ayer se sucedieron las reuniones y las charlas para organizar ese mitin que en la Casa Rosada imaginan masivo y, a diferencia de la puesta en escena que ordenó
Enrique Albistur para el lanzamiento de los candidatos del FpV, estará atiborrado de guiños y mensajes peronistas.

La fecha, en rigor, lo dice todo: el 26 de julio se cumplirán 53 años de la muerte de
Eva Perón y Cristina Kirchner ordenó un despliegue portentoso para «peronizar» la imagen de su esposo. No es casual el lugar elegido: José C. Paz, uno de los distritos más pauperizados de la provincia.

El objetivo es el mencionado más arriba: avanzar sobre un nicho electoral que, hasta ahora, es más proclive a Chiche Duhalde que a la primera dama.

Entre tanto, con Cristina en Los Angeles, el gobierno seguirá fluctuando entre los gestos de moderación que vocea
Alberto Fernández -ayer otra vez usó la analogía sobre «El Padrino»- y los arrebatos del Presidente.

La frase que resume eso se escuchó en boca de un operador del gobierno:
«Hasta octubre, el discurso será positivo, pero cuando haya que mojarle la oreja a Duhalde se la vamos a mojar».

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