21 de junio 2005 - 00:00

Kirchner y Duhalde, presos del juego de las simulaciones

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
«Chiche, te queremos. El Pueblo.» La pintada rodea la cancha de River, en Núñez, y apareció a mitad de la última semana cuando, como nunca antes, el PJ parecía haber entrado en una brusca pendiente que preludiaba una ruptura entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde.

Por esas horas, el Presidente abrumaba con mensajes belicosos: pregonaba que se tome por asalto el PJ -para «bloquear» el uso del sello partidario- y pedía profundizar la captura de duhaldistas para reducir al mínimo el poderío del ex presidente.

Pero de estar en una y otra gestión, Kirchner y Duhalde ahora fingen que nada -o muy poco- tienen que ver con la interna del peronismo de Buenos Aires. El simulacro lo inició, el domingo desde Paraguay, el bonaerense; ayer, desde Rosario, se le sumó el patagónico.

• Desplazamiento

«No intervengo en la interna provincial ni soy jefe de campaña», sorprendió Kirchner y disparó la pregunta: ¿para qué, entonces, llamó a intendentes bonaerenses para que se sumen a su espacio y salgan a respaldar la postulación de Cristina Fernández como senadora?

Duhalde
, a su vez, hasta anticipó que se mudará temporalmente a Montevideo, Uruguay, para que «no se especule» con que participa en la resolución del intríngulis peronista. De este modo, el ex presidente estrenó esa ficción que horas después empardó Kirchner.

Convencido de que no tendrá una cumbre con Kirchner, Duhalde optó por un desplazamiento táctico delegando la escenografía de la negociación a tres de sus caciques: el diputados José María Díaz Bancalari, y los intendentes Juan José Mussi y Hugo Curto.

Esta tarde, antes de la reunión del Consejo del PJ, a metros del café Tortoni, un puñado de duhaldistas -entre ellos, Bancalari, Mussi y Curto- se reunirán para
bosquejar una oferta para llevar a la Casa Rosada.

• Fórmula

Desde hace tiempo, aquel trío ensaya una fórmula con Alberto Fernández para abrochar un pacto. Pero poco y nada lograron avanzar. Sin embargo, desde el duhaldismo y cerca del Presidente pronostican que esta semana podría fraguar un principio de entendimiento.

¿Su formato y alcance? Es un dilema. Quizá surja una opción que hasta ahora sólo figuraba en las especulaciones de café: que sobre la base del decreto que permite a dos damas compartir la lista de senadores en Tucumán,
Chiche y Cristina integren la misma boleta.

No parece, a simple vista, una alternativa aceptable para el gobierno. Los números que mira el Presidente indican que su esposa mide mejor sin sombras de PJ bonaerense en sus cercanías.

Por lo pronto,
Duhalde machaca con que no influirá en la decisión de su esposa sobre ser o no candidata, pero que si ésta se lanza a la competencia electoral, él la acompañará.

• Opciones

El plan B podría ser, entonces, que el segundo de Cristina sea un bonaerense con inocultable ADN duhaldista. No hay muchas opciones: quienes frecuentan a Duhalde reducen la lista de « senatoriales» a Bancalari, Juan José Alvarez y Jorge Villaverde.

Resuelta esa instancia, lo demás decantará: la boleta de diputados estará ligada a la de senadores y
las candidaturas provinciales formarían parte de negociaciones territoriales que no tendrán que regirse por un modelo único.

Todo los movimientos del duhaldismo suponen la voluntad de un acuerdo pero, aclaran, «eso
no quiere decir que se llegue». Del otro lado del mostrador está Kirchner -aunque diga que no interviene en la interna bonaerense- y para que haya un pacto es necesario un interés compartido.

Por lo pronto, hoy se dará el último retoque a la solicitada que, firmada por 61 intendentes bonaerenses, se publicará para respaldar la candidatura de
Cristina Fernández. La intención, según coincidieron dos fuentes cercanas al gobierno, es que se conozca mañana.

Si se demora quizá haya tiempo para ampliar la nómina de firmantes. Un funcionario que arma para
Kirchner en el conurbano anticipó que en los próximos días podrían producirse nuevas mudanzas de intendentes duhaldistas hacia el kirchnerismo.

Se trata de tres jefes comunales del Gran Buenos Aires que todavía permanecen junto a
Duhalde, pero en los próximos días tomarían la senda que tiempo atrás inauguraron los intendentes de Florencio Varela, Julio Pereyra, y de Ituzaingó, Alberto Descalzo.

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