30 de junio 2005 - 00:00

Kirchner y Duhalde se alejan de un acuerdo

Anoche, alternando como en los últimos días entre el júbilo y la pesadumbre, Eduardo Duhalde despidió por teléfono a dos de los negociadores principales que, ayer, estuvieron en la Casa Rosada en la búsqueda de un acuerdo con Néstor Kirchner • Se hartó entonces de José María Díaz Bancalari y de Hugo Curto, al menos de su capacidad de negociación • Es como si sospechara que privilegiaban sus propios intereses más que los del peronismo bonaerense • Gritaba: «Me han cansado con la vieja política, con las negociaciones y transas. Basta» • No le gusta ni hasta lo que le ha concedido el Presidente -por ejemplo, no llevar piqueteros en las listas-• Enojado, se encerró en su casa, junto al título del Partido Justicialista que le pertenece en la provincia y a su propia esposa Chiche, que sigue sin bajarse de la candidatura • Minutos más tarde y con casi los mismos términos, Néstor Kirchner cerró una reunión en la Casa de Gobierno ordenando a sus escuderos que inscriban las listas de candidatos nacionales por la provincia de Buenos Aires con Cristina Fernández a la cabeza • Dudó en algún momento del día si no era preferible ignorar el cierre de listas sugerido por el juez electoral de Buenos Aires para hoy y dar tiempo a alguna negociación • Pero el clima de la jornada no prosperó hacia un acuerdo antes del cierre, al menos en los cargos nacionales • Sí avanzaron negociaciones entre sectores del kirchnerismo, el duhaldismo y el felipismo para las candidaturas menores provinciales, cuyo cierre vence mañana • Los empuja a ir juntos el temor a que el peronismo, por ir a las urnas dividido, pierda bancas en varias secciones electorales a manos de la oposición radical.

El presidente Néstor Kirchner, junto con el vicepresidente Daniel Scioli y el gobernador FelipeSolá, presidió ayer en la Casa de Gobierno el lanzamiento de planes de viviendas quese realizarán en distintas provincias, especialmente en la de Buenos Aires.
El presidente Néstor Kirchner, junto con el vicepresidente Daniel Scioli y el gobernador Felipe Solá, presidió ayer en la Casa de Gobierno el lanzamiento de planes de viviendas que se realizarán en distintas provincias, especialmente en la de Buenos Aires.
Néstor Kirchner rompió ayer -una vez más- los puentes con el duhaldismo para lograr un acuerdo en el PJ. A horas del cierre de listas, el Presidente mandó a clausurar la opción de un pacto y a confeccionar -sin la inclusión de duhaldistas- las boletas del Frente para la Victoria (FpV).

«Me cansé. (Los duhaldistas) me hicieron perder tiempo. Armen las listas del frente, sean amplios y busquen candidatos de prestigio. Vamos a pelear»,
fue la frase que, según los voceros, usó Kirchner para decretar enterrada la alternativa de un acuerdo con el PJ ortodoxo.

No fue el único que pateó el tablero. A la misma hora, Eduardo Duhalde desautorizó a José María Díaz Bancalari y a Hugo Curto como sus negociadores con el gobierno. Lo hizo de mala manera, acusándolos de priorizar sus propios intereses antes que los del peronismo bonaerense.

Con los dos caudillos enfurecidos, el PJ jamás estuvo tan cerca de la fractura. Aunque, como aclaró un funcionario: «Los que conocemos cómo funciona el PJ, sabemos que 24 horas (hasta el cierre de listas) son una eternidad y que hasta el último minuto hay posibilidad de arreglo».

Anoche, en el despacho del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, estaban reunidos los ministros Aníbal Fernández y José Pampuro; los intendentes Julio Pereyra, Alberto Descalzo y Mario Ishi, y los funcionarios bonaerenses Florencio Randazzo y Eduardo Di Rocco.

En esas oficinas irrumpió Kirchner para avisar que se clausuren todos los diálogos con el duhaldismo. Hubo, según trascendió, dos motivos que llevaron al Presidente a anular la alternativa de un acuerdo:

• No le gustaron los nombres que le acercó el duhaldismo para incorporar en las listas nacionales y provinciales.

• Ni el nivel de pretensiones que elevaron los operadores de Duhalde para lograr un pacto en la provincia.

Pero no es la primera vez que
Kirchner pronostica el Apocalipsis. En los últimos quince días, en al menos tres ocasiones les ordenó a sus operadores que suspendan todos los contactos con Eduardo Duhalde. Nadie sabe, entonces, si ésta es la orden definitiva.

Por lo pronto, ayer
Kirchner se mostró molestocon las actividades del PJ bonaerense y, en principio, cerró las vías para lograr un entendimiento. Así y todo, anoche, aún boqueando, sobrevivían algunas versiones de que esa situación podría revertirse.

Y fue más lejos:
«Voy a salir a hacer campaña por todos los distritos de la provincia y el 7 de julio lanzamos a Cristina, junto con varios gobernadores, con un acto en La Plata». Con eso, Kirchner confirmó lo que este diario anticipó ayer en exclusiva.

Sobre el «hartazgo» que dijo sentir por las idas y vueltas en la negociación con el duhaldismo, agregó un comentario.
«Estos (los duhaldistas) no entienden que yo vine a cambiar la política, a cambiar las reglas», se asegura que dijo anoche el Presidente.

La irrupción de
Kirchner en el despacho de Alberto Fernández se produjo al final de un día que estuvo cargado de indicios que daban cuenta de un acuerdo cercano que surgiría desde las secciones y empujaría, luego, un entendimiento a nivel global. Pero si la decisión del patagónico es terminante, todo lo construido -quizá sobre arena- por los operadores del duhaldismo y el felipismo vuelve a foja cero. No hay, sin embargo, que cerrar todas las puertas.

Duhalde
acuñó, en las charlas con sus íntimos, una frase que intenta explicar a Kirchner. «Es un negociador muy duro, pero al final siempre arregla», dice, cada tanto, el ex presidente y cita como ejemplo los forcejeos del gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Si la percepción del lomense es correcta, todavía le queda oxígeno a la alternativa de un pacto. Por lo pronto, ayer
Chiche Duhalde ratificó que recién la semana que viene anunciará si es o no candidata. Es decir: sigue siéndolo aunque nunca lo haya dicho oficialmente.

Así y todo, anoche todavía se analizaba si se inscribiría a
Cristina Fernández como candidata a senadora. La noche del martes, el propio Presidente le anunció a un grupo de dirigentes que hoy a la medianoche, con o sin acuerdo con Duhalde, anotaría las listas de candidatos nacionales.

Pero ayer se manejaba como alternativa de inscribir a la primera dama mañana o, incluso, los primeros días de la próxima semana.

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