Rosario, Santa Fe (enviado especial) - Si el componente primordial del acto kirchnerista en Rosario fueron los humildes, en el cierre del ARI santafesino, cinco horas después en el Teatro Brodway del centro de la ciudad con la presencia de Elisa Carrió, la asistencia se circunscribió a la más estricta clase media. Carrió se volcó a un diálogo con unas mil personas, en su mayoría de rostro europeo; con predominio de mujeres mayores, acaso varias que superaban los 65 y que, casi con seguridad, rara vez habrán votado al peronismo.
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La candidata del ARI por Capital Federal pronunció durante casi una hora un discurso que llevó de la comedia al drama, casi al llanto, tal como sus dotes retóricas le permiten. Para que no quedaran dudas, Carrió dijo que «tenemos que decirles a nuestros pobres que acá está la gran clase media argentina para liberarlos. Para que vos y tu familia regresen definitivamente a ésta, que es una especie de Jerusalén».
La chaqueña hizo en Santa Fe en 2003 su mejor elección en los distritos grandes, con un empate en 25% con Carlos Menem, un caudal de indudable relación con el componente socialista del sur de la provincia. A tal punto, que en los comicios siguientes para legisladores y gobernador, el Partido Socialista (PS) volvió a recuperarse en torno a 35% y el ARI, cuando compitió, alcanzó 7%. Por caso, Elba, una docente de más de 60 que concurrió al acto del Brodway, fue a escuchar a Carrió «pero sólo voy a votar los concejales del ARI, en el resto voy a poner las boletas de los socialistas que han hecho muy buenas cosas en Rosario». En cambio, Silvia, una psicóloga del centro de la ciudad, resume que las coincidencias con Carrió se deben a que «los rosarinos tenemos un sentido crítico de lo que está pasando en la Argentina y los socialistas provinciales «no tienen un discurso nacional».
La estrategia que fijó Carrió para su fuerza hace que vayan listas separadas del PS (Hermes Binner). El ARI lleva como primera candidata a la ex diputada nacional y actual provincial Alicia Gutiérrez, cuyas chances de ingresar a la Cámara baja son inciertas. Ocurre que al discurso del carrioísmo sólo lo separan matices del frente del PS y la UCR, y el PJ buscó hasta el fondo del padrón para encontrar a sus miembros más progresistas y ubicarlos de candidatos. Carrió le siguió hablando a la platea con toques filosóficos, bíblicos y proféticos. «Que los hijos vuelvan de la diáspora (ovación), que vuelva a recibir una casa con comida caliente a los niños que mendigan, que retorne la escuela pública».
• Sin precio
Un párrafo para dos víctimas preferidas de la clase media no seducida por el kirchnerismo: «Quieren decirle a la Argentina que todos somos iguales (pero) hay millones de argentinos que no tenemos precio. Los que tienen precio, los que tienen vulgaridad y los que tienen corrupción, son ustedes, los Fernández». «La ley es fácil si hay ética y moral, pero es imposible si está dictada por crápulas», agregó a continuación. Pese a que fue, durante este año, una de las invitadas más asiduas a «Hora Clave», hubo un palazo a su conductor: «Dice Mariano que Lilita habla de cosas abstractas, lo concreto es el bache (imitando a Grondona). No señor. Lo único concreto son dos millones de niños trabajando, concreto es que se están llevando la tierra, el agua, el petróleo y el gas».
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