El duhaldismo se amargó al conocer el fallo de la jueza María Servini de Cubría. La magistrada pasó de ser una candidata a la Corte en los papeles de algunos hombres de gobierno, a serlo de un pedido de juicio político. Fue la primera reacción de algunos entornistas de Olivos que le vieron el gesto que hizo Duhalde al conocer que el Congreso partidario, la última herramienta con que contaba para frenar el avance de las internas del partido, sucumbía con el fallo que logró el apoderado del otro lado, César Arias. Nadie cree en serio que el gobierno pueda hacerle un juicio político a nadie tras la experiencia que sufrió con la Suprema Corte de Justicia. Lo seguro es que Servini de Cubría dejó de estar en el cuadro de honor.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario