18 de febrero 2003 - 00:00

Lavagna dijo no

No necesita Eduardo Duhalde la llegada de un emisario para enterarse de que Roberto Lavagna decidió apartarse de cualquier pretensión política hacia el futuro. Más bien, ya determinó que el 25 de mayo a la noche emprenderá un viaje a Europa. Si ponderó no acompañar a Néstor Kirchner, también influyó la insistencia equivocada del candidato por decir que el gobierno les paga más de un millón de dólares por día en subsidios a las empresas ferroviarias.

(Diálogo con una almohada de Roberto Lavagna, por decir de un funcionario que conoce sus secretos.)

PERIODISTA: Más gente protestando frente al Ministerio de Economía (la tarde de ayer cuando la Policía bloqueó la Plaza de Mayo), ¿no todos parecen contentos con Roberto Lavagna?

Funcionario: Bueno, convengamos en que si el gobierno les concede la gigantesca indemnización que reclaman estos manifestantes (ex empleados de YPF), habrá que suspender por varios meses los planes Jefas y Jefes de Hogar. Hay gente que no se ha dado cuenta de lo que cambió el país, ya hay cosas que no se pueden pedir.


P.:
La verdad es que debe ser una de las pocas manifestaciones contra Lavagna, ya que lo mencionan para candidato a vice y hasta para la primera magistratura.

F.: Lavagna dice en broma: «Cómo debe estar el país para que yo pueda ser todas estas cosas».


P.:
¿Y qué va a ser?

F.: Lo que dijo cuando llegó para ser ministro: el 25 de mayo ya tiene sacado el pasaje para volver a Europa.


P.:
Pero la presión de Duhalde es fuerte.

F.: No lo tome como que no acepta presiones, menos de Duhalde. Pero el futuro de él es ése. Mal, por otra parte, podría ser compañero de un candidato que dice los disparates que dice sobre el subsidio a los ferrocarriles. No puede ser que ignore que no son un millón de dólares por día el aporte, que apenas se llega a 200 mil pesos. Es una barbaridad, sobre todo cuando Kirchner lo repitió el fin de semana en Córdoba.


P.:
¿Y a qué se va a dedicar?

F.: Se verá, tal vez dicte conferencias, vamos a ver cómo es la despedida. Malan también se fue con muchos halagos y a la semana ya lo estaban matando.


P.:
¿Conferencias sobre cómo tratar al FMI?

F.: Mire, después de lo que ha pasado con Lula (puso en caja a los socialistas) y de lo que sucedió en Bolivia (muertos por plan de ajuste), hay otra conciencia en el FMI. A ellos se les acercó infinidad de papeles sobre estas cuestiones y no parecían entenderlo. Finalmente lo hicieron. Pero, piense lo que hubiera sido la Argentina con un episodio como el de Bolivia. Un desastre.


P.:
¿O sea que el FMI no reclama ni tarifas?

F.: La verdad es que el periodismo no quiere entender: hay un documento del propio FMI que dice que no hay nada, secreto ni público, sobre tarifas. No lo dice Lavagna, lo dice el FMI. Así que terminemos.


P.:
¿Y qué hará sobre las moras y atrasos del Banco Nación y el Banco Provincia?

F.: Sobre esto también hay claridad. Es cierto que mucha gente del campo, como es tradicional, no paga. Habrá que pensar en un seguro. Pero los bancos oficiales tienen que revisarse, mejorarse o se autodestruirán como las empresas estatales en los '90. Hay que administrar con objetivos, no como ahora, donde cada director es responsable de áreas en las que otros no tienen nada que ver. Le insisto: o se corrigen, y esto no se relaciona con el fin de la banca pública, o se autodestruyen. Esta es la realidad.


P.:
Ya no parecen preocupados ni por el fallo de la Corte a favor de la redolarización con la deuda de San Luis.

F.: Mire, nos vamos a preocupar cuando salga. Paso a paso. De cualquier manera, el año pasado lo de San Luis era una calamidad para el sistema y, hoy, si bien es un problema serio, se puede absorber. Si hubiéramos escuchado todo lo que pedían los bancos, hoy habría un bono del Estado para cubrirlos. Vamos despacio.


P.:
¿Están contentos con los resultados?

F.: No sé si contentos, pero lo cierto es que empezamos a recuperar la economía a partir de un piso muy bajo. Vienen pasando cosas desde hace muchos años, fíjese que desde el '94 o '95 aparecen trimestres negativos. Esperemos que las elecciones no modifiquen el sentido de esta mínima recuperación.


P.:
No parece que dentro del peronismo, salvo Rodríguez Saá, se piense cambiar demasiado lo que hacen ahora.

F.: Curioso, Rodríguez Saá es el que manda más gente a preguntar por la situación económica. Pero los otros de Menem y Kirchner -aunque hay economistas muy críticos que están en el sector menemista- en general entienden el proceso. Lo importante es que no se pasen tres meses para ver cómo están las cosas porque se puede perder todo lo que se ha ganado hasta ahora
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