Lavagna, también hijo del "dedazo" radical

Política

El radicalismo se dispone a disciplinar a todas las provincias antes del acto de lanzamiento de campaña de Roberto Lavagna el próximo 10 de mayo. Gerardo Morales ya convocó al Comité Nacional partidario y al Comité Federal -que reúne a los jefes de la UCR de cada provincia-para que hagan público su apoyo a la candidatura presidencial del ex ministro de Economía. Será una suerte de ratificación de la última convención radical de Avellaneda.

Aunque en el Comité Nacional aún se lo niegue -por estar en medio de negociacionesel resultado de esa reunión sería la decisión de intervenir todos los distritos que no apoyen públicamente la candidatura de Lavagna. Hasta ahora el único caso en el que se avanzó es Mendoza. Esa intervención derivó en una guerra judicial aún no finalizada y el pedido de juicio político a María Romilda Servini de Cubría por parte de los radicales al no avalar la jueza la decisión de Morales sobre el radicalismo provincial que comanda Julio Cobos.

El primero en circular por el despacho de Morales será el radicalismo catamarqueño que lidera el gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Esa provincia, una de las cinco donde gobierna el radicalismo K, no está entre las más conflictivas para el Comité Nacional de la UCR. De hecho, el propio Morales viajó a Catamarca el pasado 11 de marzo para festejar el triunfo de Brizuela sobre Luis Barrionuevo y reivindicar como propia parte de ese elección.

Por eso, Morales guarda alguna esperanza en encontrar algún camino alternativo que impida una ruptura con Catamarca. La cita será el próximo miércoles, sólo un día antes del acto de Lavagna en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, normalmente utilizado para espectáculos musicales.

  • Perspectiva

    Con la intervención decretada sobre Mendoza, el radicalismo puede avanzar ahora hacia un conflicto total si se decide la intervención de Corrientes, gobernada por Arturo Colombi, Río Negro, por Miguel Saiz, y Santiago del Estero, por Gerardo Zamora. Ninguno de ellos, ni los presidentes partidarios, convalidarán la semana próxima la candidatura de Lavagna.

    Aunque pueden haber otras sorpresas. Por ejemplo, los intendentes del radicalismo cordobés votaron en contra de la candidatura de Lavagna en la última convención partidaria. Sostienen, con la lógica de quien debe gobernar y sabiendo que ponerse en contra al poder central que distribuye fondos puede complicarles la gestión, que el radicalismo debe ir a elecciones con candidato presidencial propio. Así votaron en la convención, con una postura similar a la de Margarita Stolbizer, para no irritar a Néstor Kirchner a quien no le preocupan esas posiciones independentistas dentro de la UCR sino el apoyo a Lavagna.

    Ahora, Mario Negri, el presidente de la UCR cordobesa, deberá venir a Buenos Aires a ratificarle a Morales el apoyo de su provincia a la candidatura del ex ministro. Para Negri, que hace meses esquiva definiciones con la maestría que le dieron años de militancia política y negociaciones parlamentarias, será un paso difícil.

    El esquema que Morales le aplicará a Brizuela del Moral será modelo para el resto de las provincias rebeldes. En el encuentro le pedirá que defina la postura que tomará en las elecciones de octubre. «En caso de que no acate la resolución de la convención nacional el distrito será intervenido», sentenció Morales.
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