Juicio "Vialidad" se atora en tema facturas truchas con testimonio de ex-AFIP

Política

Resucita hipótesis sobre empresas del grupo Báez que serviría como delito precedente en caso de que caiga acusación por obra pública en Santa Cruz.

En una nueva audiencia, el juicio de Vialidad volvió a girar en torno a las actuaciones de la AFIP sobre empresas constructoras del sur. Un exfuncionario del organismo recaudador fue convocado como testigo por la acusación, que buscó llevar el eje del debate a una investigación interna por facturas apócrifas sobre empresas constructoras, a pesar de que el hecho fue saldado por vía administrativa.

La fiscalía y la Oficina Anticorrupción buscaron -sin mayor éxito- vincular el uso de facturas falsas por parte de las firmas Gotti y Austral, con las presuntas maniobras de desvíos de fondos que se investigan en este juicio. Las facturaciones falsas “fueron regularizadas en el ámbito administrativo por lo que no llegó el caso a una demanda penal”, admitió el declarante.

En un debate trabado por las numerosas objeciones de todas las partes, durante más de seis horas compareció el contador Norman Williams, director regional de AFIP de Comodoro Rivadavia entre 2004 y julio de 2008 y cuyo cargo dependía en forma directa del hombre de confianza de Elisa Carrió en el ente recaudador, Jaime Mecikovsky.

Williams relató que la investigación más importante que le tocó llevar a cabo en su gestión se relacionó a las utilización de facturas truchas por parte de la empresa Gotti S.A. Según recordó, “la principal constructora de la región con domicilio en Caleta Olivia”. Explicó que se trata de una mecánica muy habitual y combatida por las autoridades y que “lamentablemente”, en general “se verifica en este tipo de contribuyentes la utilización de facturas apócrifas”. Según la OA, Gotti habría tomado parte en las presuntas maniobras de evasión tributaria realizadas por el Grupo Austral para generar fondos líquidos por fuera del circuito. En este sentido el contador declaró que “la mayor parte de los ingresos de Austral era facturación a Gotti. Es decir, que Austral era proveedor de Gotti”. Pero, si bien el testigo se refirió con detalle a la facturación apócrifa, no consignó que esto se haya relacionado con el delito que se investiga en esta causa, es decir, el supuesto direccionamiento de la obra pública en favor de Lázaro Báez, titular del Grupo Austral Construcciones.

Respecto de Gotti puntualmente, detalló que el monto aproximado de la facturación falsa ascendía a unos 500 millones de pesos. “Eran montos muy significativos”, dijo. E implicaban una “posible evasión en IVA de 80 millones de pesos”. Consignó que en la etapa investigativa analizó mas de seis mil comprobantes de compras con diferentes domicilios, entre ellos un taxista de CABA que facturaba sumas millonarias. Según dijo, las investigaciones concluyeron en el año 2007 y aprobó “el pase a fiscalización ordinaria para que se continúe con la recolección de prueba” y luego las empresas ingresaron a moratoria aprobada por el organismo.

A lo largo de su declaración, Williams habló de una “persecución” en su contra. Relató que en julio de 2008 fue desplazado de su cargo. Debió renunciar y pidió el traslado a Neuquén. “¿Relaciona esa situación de persecución con las inspecciones a Gotti y a Austral?”, interrogó una de las partes. “Hubo cierta persecución hacia mi persona. No se de quién. No podría indicarle concretamente que fue a partir de esta inspección en particular. Porque no tengo ningún elemento para hacerlo”, expresó.

El actual ministro de Trabajo, Claudio Moroni era el titular de la AFIP en ese entonces. Williams refirió que uno de sus colegas en el organismo, Horacio Castagnola, le dijo que Moroni le dijo a su vez que lo desplazaban por orden de “Presidencia de la Nación, a cargo entonces de Cristina de Kirchner. Sin embargo, ante la insistencia de las defensas, el testigo sólo pudo referir a esos trascendidos y dijo no tener elementos para acreditar los motivos de su corrimiento.

Por otra parte, la Fiscalía buscó relacionar al imputado Lázaro Báez con una funcionaria de la AFIP en Comodoro Rivadavia. “Sería una expareja o pareja de Báez. Estaba en el área jurídica de la regional Comodoro y se jactaba de tener contactos con los superiores”, dijo Williams. “¿Pero a usted le constaba esta situación?”, interrogó la defensa del empresario. “Sólo por comentarios, rumores... era vox pópuli”, respondió.

Por los numerosos cuestionamientos y cruces entre las partes la audiencia se extendió durante casi todo el día y la declaración de Williams no finalizó. Desde Esquel, en modo virtual, continuará con su exposición la semana que viene.

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