Legisladores enojados por votar bajo presión
-
La Justicia desestimó una denuncia contra Ricardo Quintela por inexistencia de delito
-
Entre Adorni y el malestar por la economía: la imagen de Milei cayó siete puntos en marzo
Ayer, Rodolfo Terragno fue igualmente duro con el gobierno: «El secuestro es un delito federal y, cuando se mata al secuestrado, la pena establecida en el Código Penal es cadena perpetua. Esto significa que a los asesinos de Blumberg les corresponde cárcel de por vida, sin necesidad de reformar nada. El problema es que hay que agarrarlos y condenarlos».
Este argumento fue repetido durante el fin de semana por los peronistas e incluso en los pedidos de ayuda al gobierno por parte de Felipe Solá, al que todos consideran abandonado por Kirchner que ahora se prepara a lanzar un ambicioso programa de seguridad desde el Estado nacional.
El artículo 33 del Código Procesal dice que la privación ilegal de la libertad es delito de competencia de los jueces federales, «por lo cual la Nación no se puede hacer la desentendida y tratar esto como si fuera un problema local de la provincia», dice Terragno.
Siguiendo esa línea, y en espera de anuncios del gobierno de reformas de fondo en la Justicia y seguridad, los radicales pidieron que Gustavo Béliz se presente a la Comisión de Legislación Penal para pedirle explicaciones.
Otro de los opositores al «aumento de penas» es el presidente del bloque de diputadosjusticialistas, José María Díaz Bancalari. El presentó un proyecto de regulación de la información en el mercado de telefonía celular y consiguió que se convirtiera en ley. Con el número 25.873, la norma fija la obligación de colaborar de las empresas de celulares para el esclarecimiento de distintos delitos. Pero el Poder Ejecutivo nunca la reglamentó y, por lo tanto, no está en vigencia. Incluso, bien se podría haber incluido, vía reglamentación, la creación del registro de usuarios de celulares con datos de cada persona que pidió Blumberg, sin necesidad de votar otra ley.
En el Senado pasó algo similar. Jorge Capitanich impulsó la sanción de varias leyes, algunas propias, otras llegadas desde el Ejecutivo, pero no todas fueron puestas en marcha por el gobierno de turno. Si de endurecer penas se trata, se ha votado una larga lista, aunque aún pueda considerarse insuficiente. Pero sin una reforma del sistema que debe aplicarlas, poco servirán.
• Imputabilidad
En esos paquetes se incluyó el tratamiento de un proyecto para disminuir la edad de imputabilidad a 14 años, que nunca consiguió consenso y que ahora fue incluido en el petitorio de Blumberg. Pero ese punto será de los más difíciles de consensuar.
A pesar de mantenerlo en silencio, diputados y senadores creen que la protesta del jueves pasado debió haberse repartido más equitativamente entre la Plaza Congreso y la Plaza de Mayo. Y si Néstor Kirchner insiste en la idea de asignar la responsabilidad al Congreso de las exigencias de la gente al sistema, lo más probable es que la relación entre diputados y el Presidente se resienta y el primer lugar donde se va a ver será en el propio paquete de leyes sobre seguridad.



Dejá tu comentario