19 de agosto 2002 - 00:00

Lemas: Duhalde con UCR están en contra

El proyecto de ley de lemas que presentó el santafesino Oscar Lamberto en el Senado la semana pasada ya abrió un debate en la dirigencia política del país, aun cuando todo el mundo admite -hasta el propio autor-que le resultará difícil al peronismo conseguir los 129 diputados y 37 senadores que se requieren para su aprobación.

Eduardo Duhalde fue el primero en rechazar la idea el viernes, cuando lo visitaron los senadores José Luis Gioja y Marita Perceval. El Presidente insiste con la interna que él mismo reglamentó y que provoca tantas controversias por su falta de transparencia: permite que, con padrones sumamente deficientes, los afiliados a una fuerza política intervengan en la selección de candidatos de otra fuerza (ver nota aparte).

Lamberto dialogó sobre el tema también con Eduardo Menem, quien no fue taxativo en sus opiniones: en principio, dijo: «No estoy en contra de esta ley, que de hecho se aplica en La Rioja, aunque creo que es un sistema opinable en cuanto a sus ventajas y desventajas. Lo considero positivo, pero ocurre que no tiene ninguna posibilidad de ser sancionada por el Congreso». El senador recordó la oposición cerrada del radicalismo y que «en la Constituyente de 1994 quisieron establecer en el texto constitucional una prohibición expresa para que se adopte ese sistema y no lo consiguieron».

• Beneficio

En efecto, el radicalismo salió a oponerse de manera tajante a cualquier modificación que implique la ley de lemas como sistema para la elección de autoridades. «Es increíble porque a ellos los beneficiaría: podrían ir con varios candidatos, levantar el piso del partido y opacar a Elisa Carrió», se inquietó un peronista. En cambio los radicales piensan con otra lógica: ellos temen que la Carrió los acuse de un pacto negro con el PJ por el cual le cortarían el camino al ARI. «Por el pacto de Olivos perdimos medio partido en los '90, ahora perderíamos la otra mitad; total, el gobierno no lo tendríamos en ningún caso», explicó un hombre de la UCR de los que el viernes participaron en la conferencia de prensa con la que criticaron el avance de Lamberto.

Los radicales creen que gracias a la movida del PJ ahora tienen una bandera capaz de unificarlos internamente y de darles alguna mística de campaña. Por eso esta semana batirán el parche contra la ley de lemas, que fue calificada como «una porquería electoral» por el pampeano Juan Carlos Passo. Este legislador explicó la razón de esa calificación en algo que ya les sucedió a candidatos de su partido en algunas provincias en las que se aplica el sistema: «Es el peor de los instrumentos electorales porque puede convertirse en presidente de la República alguien que haya sido derrotado absolutamente por un adversario». En general, los radicales usarán un argumento que ya se le escuchó a Elisa Carrió durante el fin de semana: con tal de resolver su problema interno, los peronistas nacionalizarán su puja doméstica a través de la modificación del sistema electoral.

Si es por Lamberto, la iniciativa que impulsó la semana pasada seguirá navegando por el Congreso «y un día se convertirá en la solución porque tal como están dadas las cosas, no se podrá ir a una interna cuyo resultado se considere legítimo». Ese día es, para el senador santafesino, el día que Duhalde decida volcar el voto de los legisladores bonaerenses en favor de su propuesta.

La ley de lemas es un artificio creado por un belga, Charles Borelli, a mediados del siglo XIX. En 1872 ya se discutía en Uruguay su aplicación. Además de ese país, también Venezuela la tuvo como sistema electoral. En Uruguay se la derogó en 1996 para las elecciones nacionales. Pesó en eso el antecedente de Wilson Ferreyra Aldunate, que no llegó a ser presidente pese a haber sacado más votos que Julio Sanguinetti.

En la Argentina llegó a aplicarse en 13 provincias, pero actualmente sólo rige en seis (en tres en forma completa, en otras tres de manera parcial), entre las cuales Santa Fe es el caso más notorio.

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