Luiz Inácio Lula Da Silva cumple desde anoche con dos de sus promesas: la Argentina se convirtió en el primer país que visita el electo presidente brasileño, y comenzó ya a im-pulsar su proyecto de convertirse en el principal referente político de la región comenzando por el impulso a la integración monetaria dentro del Mercosur.
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Con su llegada de anoche al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, Lula Da Silva comenzó además su primer viaje al exterior como presidente electo. Simbólicamente, el país elegido es la Argentina, el principal socio comercial del Mercosur, un proyecto de integración que el jefe de Estado está dispuesto a comandar y a «relanzar», tal como pretendía en su momento Fernando de la Rúa en sus primeros meses de administración. El brasileño asegura desde que fue electo el 27 de octubre pasado, que bajo su gestión el futuro del Mercosur será diferente y que se logrará formar un bloque sólido para enfrentar en los próximos años las negociaciones con los Estados Unidos por el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Pero las intenciones de Lula van más allá. Con sucesivas reuniones como las de hoy con Eduardo Duhalde, el presidente electo de Brasil busca convertirse en el principal referente político latinoamericano y el hombre con el cual se deberá negociar cualquier proyecto de acuerdo comercial en todo el continente.
Las horas de Lula en Buenos Aires, en su primera visita como futuro jefe de Estado, comenzarán esta mañana con un encuentro privado con sus principales colaboradores (encabezados por el secretario de Asuntos Internacionales del Partido Laborista, Marco Aurelio García) en la embajada brasileña, comandada por José Botafogo Gonçalves. A las 10.00 está previsto que Lula llegue a la quinta de Olivos y que luego de las fotos de rigor comience el primer encuentro oficial con Eduardo Duhalde. A las 11.15 el encuentro se ampliará cuando ingresen otros colaboradores, como el vicecanciller Martín Redrado, por el lado argentino; y Botafogo Gonçalves por el brasile-ño. Será la primera vez que se discuta «extraoficialmente» la visión que Lula tiene en mente para el Mercosur. Será el momento en que el presidente electo explique cuál es su visión sobre la moneda común o «verde» que debería regir en el bloque y su estrategia dentro del ALCA basada en que el Mercosur cierre filas en contra de los EE.UU. A priori, esta posición está lejana a la política que Redrado está implementando en la Cancillería argentina, y donde se discute con bastante éxito una estrategia de apertura comercial «país por país, producto por producto».
A las 13, Duhalde ofrecerá a Lula un almuerzo de honor en Olivos del que participarán las dos comitivas y está previsto que el mandatario electo de Brasil hable con la prensa argentina. La visita de Lula a la quinta de Olivos finalizará a las 14.30, cuando éste se dirigirá a su lugar de alojamiento, en la embajada brasileña. A las 15.30 está previsto que el visitante sea recibido en audiencia protocolar por el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, en el Palacio Municipal, lo más cercano que hay en la Argentina a un funcionario de centroizquierda en funciones ejecutivas. Desde las 17, el mandatario electo visitará el Congreso de la Nación, donde se reunirá con sus autoridades de ambas cámaras. A las 18, Lula retornará a la embajada de su país donde, una hora después, le será ofrecida una recepción de honor por parte del embajador Botafogo Gonçalves.
En algún momento de la agenda, y por pedido expreso de Lula, el jefe de Estado electo recibirá al sindicalista argentino Víctor De Gennaro, su amigo personal de los días de gremialista combativo. Lula tiene en mente también la posibilidad de hablar personalmente con el fallido ex vicepresidente Carlos Chacho Alvarez. Alguna vez el brasileño dijo que le gustaría formar con el inventor del Frepaso un movimiento latinoamericano.
Luego de su visita a la Argentina, Lula tiene pensado reunirse con otros dos presidentes.
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