2 de abril 2004 - 00:00

Los Juárez, ayer, presos en su casa

Santiago del Estero - El caudillo peronista Carlos Juárez y la ex gobernadora de Santiago del Estero, Mercedes «Nina» Aragonés cumplen desde anoche arresto domiciliario en el interior de su residencia de la calle Alvarado al 300 de la capital provincial.

Mientras manifestantes juaristas les brindaban apoyo frente al domicilio particular, el juez federal Angel Jesús Toledo fijó para el 6 y el 7 de abril las indagatorias a los máximos dirigentes del PJ local.

En la indagatoria, «Nina» de Juárez deberá responder a las acusaciones de la ANSeS por una presunta «estafa» en perjuicio del Estado nacional por el cobro de 505 mil pesos de una jubilación incompatible con la función pública.

En otra causa caratulada «robo en poblado y banda», la ex mandataria provincial, de 72 años, está acusada de ser la supuesta «autora ideológica» del saqueo de la casa e intento de asesinato del diputado nacional justicialista José Oscar Figueroa.

• Denuncias

Por su parte, Juárez será indagado por denuncias que lo involucran en las muertes del obispo Gerardo Sueldo y del ex gobernador César Iturre, hechas por familiares. En las últimas semanas, el matrimonio Juárez acumuló denuncias por estar supuestamente involucrado en casos de muertes, amenazas y la desaparición de 30 personas, entre ellas la del concejal Emilio Abdala, a mediados de 1975, durante la cuarta gestión del líder del peronismo santiagueño.

Los Juárez fueron notificados de la detención domiciliaria por el jefe de la delegación santiagueña de la Policía Federal, subcomisario
Luis Zapata, quien ingresó al domicilio de la pareja en horas de la tarde.

Se trataba, ya a esas horas, de una
jornada negra para «los conductores» del peronismo santiagueño, tal como los llaman sus seguidores.

María Rosa Juárez
, la hija mayor de Carlos Juárez, rompió ayer el silencio al escribirle al pueblo santiagueño una carta abierta en la que señaló que su padre se equivocó al «involucrar al pueblo en sus pasiones» en referencia a la designación de su segunda esposa, Mercedes «Nina» Aragonés como gobernadora de la provincia. Aseguró, además, que su padre «sufrió violencia física y moral» por parte de Aragonés.

Más temprano aún, el fiscal federal
Alberto Pravia había pedido al juez Toledo la inmediata detención, indagatoria y prohibición de salir de la provincia de la ex gobernadora y de su esposo y ministro de Economía.

El pedido de impedirle la salida de la provincia y del país al matrimonio se aceleró ayer, cuando el ex gobernador permaneció media hora en la Policía Federal para
actualizar su cédula de identidad y su pasaporte.

Para ese entonces había en Santiago una ola de versiones que daban cuenta de su intención de
viajar al extranjero, más precisamente a Canadá, por no tener convenio de extradición con la Argentina.

Otra de las actividades de Juárez fue terminar de elaborar
«el acta institucional» respecto de cómo dejó el gobierno, «con más de 600 millones de pesos».

Los ministros del saliente gobierno aseguraron, antes de dejar los despachos, que una vez que sean convocadas nuevas elecciones en la provincia, tras la intervención, dudan de que pueda existir «algún candidato que le pueda hacer sombra al matrimonio» y sostuvieron que «los Juárez, sin la chapa y sin la bolsa de comida, ganan igual las elecciones».

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