17 de octubre 2005 - 00:00

Macri, Carrió, Bielsa, cuatro días para sacar diferencia

Rafael Bielsa buscó ayer el voto de centroizquierda de la Capital Federal juntoa su compañero de lista, el cineasta Jorge Coscia, al rendir homenaje a AzucenaVillaflor, fundadora de la Agrupación Madres de Plaza de Mayo.
Rafael Bielsa buscó ayer el voto de centroizquierda de la Capital Federal junto a su compañero de lista, el cineasta Jorge Coscia, al rendir homenaje a Azucena Villaflor, fundadora de la Agrupación Madres de Plaza de Mayo.
El frenesí del final de campaña electoral arranca hoy en la Ciudad de Buenos Aires con los preparativos de los tradicionales actos de cierre, que se extenderán hasta el jueves inclusive, jornada previa a la veda política que precede al cuarto oscuro. La excepción en esas tenidas de arengas y batucadas partidarias piensa ser Mauricio Macri, quien rehúsa un escenario de ese estilo y cree que si los sondeos le dicen la verdad, no le conviene hacer movimientos que los contradigan.

Los tres candidatos a diputados nacionales por el distrito más taquillero, a los codazos por el primer puesto, insistirán en capturar uno los votos de los otros, en esa suerte de bolsa que parece tener un máximo de voluntades que se reparten entre los tres. Macri
quiere retener la mejor marca como señal de largada hacia 2007. Compite en esa estrategia con Elisa Carrió, que ha teñido su campaña electoral con esa intención, la de su próxima postulación a presidente dentro de dos años, sin disimulos. Carrió además ha puesto como plus la aspiración de comandar la Capital Federal con la figura del radical Enrique Olivera, quien ingresará a una banca en la Legislatura porteña, donde fue presidente en tiempos de Fernando de la Rúa.

En el medio, el gobierno con su ministro-candidato, Rafael Bielsa, cree que puede pelear en las últimas horas de campaña un salto que posicione mejor al canciller, con la apuesta de acaparar adhesiones para la gestión presidencial.

Los kirchneristas, que se alientan estos días anunciando que el ministro derrotará a sus dos principales rivales, han comenzado a pensar que «si pierde Bielsa, pierde Bielsa, pero si gana, gana Kirchner». En esa cruzada, el gobierno será el primero en darle fin a la temporada electoral, en lo que se refiere a actuaciones.

• Mañana, Bielsa espera un último escenario con Néstor Kirchner, quien finalmente no compartió «un acto por semana» en la Capital Federal con su ministro, como habían anunciado al inicio los kirchneristas. La presencia la suplieron apenas con papelería callejera (una de las últimas muestra al Presidente junto al postulante con la leyenda «los peronistas votan a Bielsa») y fotos de ocasión. En definitiva, Kirchner estuvo en el acto de lanzamiento de la lista de candidatos a diputados nacionales y senadores, presentación que se hizo dos veces: una donde el Presidente se mantuvo en primera fila y otra donde subióal escenario y pronunció un discurso. Después fueron actos de gobierno y el viaje a España, que finalizó ayer, que por cierto no ha difundido estampas conjuntas. Inclusive Bielsa compartió una cena con Cristina Fernández de Kirchner (la del sindicato de porteros).

Esos faltazos (como el de la semana pasada en un acto de la JP), cree el kirchnerismo que obedecían a que Kirchner se reservaba para el final. Esa etapa comienza hoy y recién para mañana como última posibilidad los candidatos esperan contar con la presencia del Presidente. Es más, una caminata por barrios de la ciudad, prevista para el jueves próximo, que se programó con la asistencia de Kirchner, sería en soledad para el primer candidato y algunos otros que lleva en las listas. Para el acto de cierre de mañana, convocado a partir de las 19, los kirchneristas harán una ofrenda a Alberto Fernández, para quien han elegido el club de sus pasiones, Argentinos Juniors. La muestra se montará en el propio club, en la calle Punta Arenas del barrio de La Paternal, en la zona noroeste del distrito porteño, un barrio que debe su nombre a una compañía de seguros, pero también remonta a la distribución de leche y de vino. Bielsa quizá encuentre allí una excusa para retomar citas literarias que le fueron vedadas por sus asesores mediáticos, ya que a pocas cuadras se levanta el puente Julio Cortázar (también a unas cuadras mora Aníbal Ibarra), aunque el escritor vivió en otro barrio, cerca, pero con fisonomía más coqueta como es el llamado barrio inglés, barrio Rawson, en Agronomía.

Después de ese acto, el jueves el kirchnerismo quiere salir a caminar con su candidato en una recorrida que diagramará de acuerdo con un último monitoreo sobre dónde es mejor salir a buscar algo más de votos. En principio esa caminata está prevista para hacerse en Villa Lugano.

• Macri quiere terminar la semana en sintonía a cómo desarrolló toda su campaña. Esto es, insistiendo en la búsqueda del voto puerta a puerta, en comercios y vagones de las líneas de subterráneos, conquista que llevan adelante todos los candidatos de las boletas macristas, titulares y suplentes. La pelea, durante el fin de semana, entre el núcleo que comanda la campaña del candidato -los jefes son Horacio Rodríguez Larreta (h) y Cristian Ritondo-, publicistas y asesores, se dio en cuanto a hacer o no un acto de cierre formal. La semana pasada se había acordado una suerte de puesta en escena que estuviera alejada de los estilos tradicionales de los actos políticos, pero ayer se hablaba de un almuerzo para unas 1.500 personas el jueves al mediodía.

• Un acto por día

El problema de los macristas surgió en cuanto a la modalidad y el lugar, ya que se propuso una comida al aire libre, pero se dudaba de conseguir el permiso de Aníbal Ibarra para organizarla en un parque público, como el Sarmiento en el barrio Saavedra. Los macristas, además, quieren terminar con los actos programados a razón de uno por día, para difundir sus propuestas, las que en el último tramo estarán destinadas a la materia de seguridad, uno de los ejes de la campaña del empresario. Por otra parte, no piensa dejar de atender unas 300 mesas que vienen desplegando por esquinas porteñas. Igual que el resto de los candidatos de otros partidos, Macri aprovechará la televisión, para la cual ha grabado sus publicidades, pero también apuesta a mantenerse sin demasiados cambios en la estrategia, que considera le viene dando buenos resultados.

• Carrió, más decidida que el resto, ya viene planificando su último estrado de campaña desde hace tiempo. La candidata a diputada nacional montará algo similar al acto de apertura, que realizó en el teatro Coliseo, donde también piensa dar fin a su proselitismo. Los aristas intentarán sobre el filo del cuarto oscuro conquistar adhesiones en aquellos lugares donde no han podido asegurarse los votos. Esos desafíos los tienen en el sector masculino del padrón porteño y también dentro de los simpatizantes del peronismo. Sin embargo no ha dado frutos al ARI la insinuación que ha hecho Carrió para llevar a las urnas a los votantes peronistas de la Capital Federal, más tironeados hoy entre Bielsa y Macri, quienes se han referido especialmente a esa porción. La necesidad de fortalecer más que en ninguna parte la campaña en la provincia de Buenos Aires hará que Carrió dedique el acto de campaña porteño a los dos distritos. Será, de ese modo, la conclusión de la campaña de los dos distritos, a los cuales dedicará el ARI las últimas horas de propaganda.

Para los seguidores de Carrió es importante creer que «la batalla electoral en la Ciudad no está definida» y tratarán de concentrarse en insistir con que «la opción real está entre Macri o Carrió». Apostarán así a lo que llaman el «voto reflexivo», dirigiéndose al público elector en el sentido del futuro, es decir, quieren que el porteño crea que «si gana Macri, gana un proyecto político personal, sin peso en el Parlamento e incapaz de construir una oposición real». A ello confrontarán con que «si gana Carrió es una alternativa a la actual variante kirchnerista del modelo PJ». Estará presente, claro, el tema del contrato moral. Con esas consignas Carrió hilvanará su discurso final para los porteños y bonaerenses, que vendrá luego de un cierre en provincias que la candidata comandará personalmente, como en Santa Fe.

El acto de cierre simultáneo para Capital y provincia dejará a la candidata con libreto libre, que irá modificando en la semana de acuerdo con los movimientos de sus adversarios en la contienda electoral. Durante el fin de semana preocupó a los aristas la difusión de sondeos que mostraban, en algunos casos, la baja de las chances de la candidata. Por eso Carrió quiere reforzar la disputa con Macri, que cree es su principal rival en el distrito porteño.

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