Macri, Carrió, Bielsa, cuatro días para sacar diferencia
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Rafael Bielsa buscó ayer el voto de centroizquierda de la Capital Federal junto
a su compañero de lista, el cineasta Jorge Coscia, al rendir homenaje a Azucena
Villaflor, fundadora de la Agrupación Madres de Plaza de Mayo.
Los tres candidatos a diputados nacionales por el distrito más taquillero, a los codazos por el primer puesto, insistirán en capturar uno los votos de los otros, en esa suerte de bolsa que parece tener un máximo de voluntades que se reparten entre los tres. Macri quiere retener la mejor marca como señal de largada hacia 2007. Compite en esa estrategia con Elisa Carrió, que ha teñido su campaña electoral con esa intención, la de su próxima postulación a presidente dentro de dos años, sin disimulos. Carrió además ha puesto como plus la aspiración de comandar la Capital Federal con la figura del radical Enrique Olivera, quien ingresará a una banca en la Legislatura porteña, donde fue presidente en tiempos de Fernando de la Rúa.
• Macri quiere terminar la semana en sintonía a cómo desarrolló toda su campaña. Esto es, insistiendo en la búsqueda del voto puerta a puerta, en comercios y vagones de las líneas de subterráneos, conquista que llevan adelante todos los candidatos de las boletas macristas, titulares y suplentes. La pelea, durante el fin de semana, entre el núcleo que comanda la campaña del candidato -los jefes son Horacio Rodríguez Larreta (h) y Cristian Ritondo-, publicistas y asesores, se dio en cuanto a hacer o no un acto de cierre formal. La semana pasada se había acordado una suerte de puesta en escena que estuviera alejada de los estilos tradicionales de los actos políticos, pero ayer se hablaba de un almuerzo para unas 1.500 personas el jueves al mediodía.
• Un acto por día
El problema de los macristas surgió en cuanto a la modalidad y el lugar, ya que se propuso una comida al aire libre, pero se dudaba de conseguir el permiso de Aníbal Ibarra para organizarla en un parque público, como el Sarmiento en el barrio Saavedra. Los macristas, además, quieren terminar con los actos programados a razón de uno por día, para difundir sus propuestas, las que en el último tramo estarán destinadas a la materia de seguridad, uno de los ejes de la campaña del empresario. Por otra parte, no piensa dejar de atender unas 300 mesas que vienen desplegando por esquinas porteñas. Igual que el resto de los candidatos de otros partidos, Macri aprovechará la televisión, para la cual ha grabado sus publicidades, pero también apuesta a mantenerse sin demasiados cambios en la estrategia, que considera le viene dando buenos resultados.
• Carrió, más decidida que el resto, ya viene planificando su último estrado de campaña desde hace tiempo. La candidata a diputada nacional montará algo similar al acto de apertura, que realizó en el teatro Coliseo, donde también piensa dar fin a su proselitismo. Los aristas intentarán sobre el filo del cuarto oscuro conquistar adhesiones en aquellos lugares donde no han podido asegurarse los votos. Esos desafíos los tienen en el sector masculino del padrón porteño y también dentro de los simpatizantes del peronismo. Sin embargo no ha dado frutos al ARI la insinuación que ha hecho Carrió para llevar a las urnas a los votantes peronistas de la Capital Federal, más tironeados hoy entre Bielsa y Macri, quienes se han referido especialmente a esa porción. La necesidad de fortalecer más que en ninguna parte la campaña en la provincia de Buenos Aires hará que Carrió dedique el acto de campaña porteño a los dos distritos. Será, de ese modo, la conclusión de la campaña de los dos distritos, a los cuales dedicará el ARI las últimas horas de propaganda.
Para los seguidores de Carrió es importante creer que «la batalla electoral en la Ciudad no está definida» y tratarán de concentrarse en insistir con que «la opción real está entre Macri o Carrió». Apostarán así a lo que llaman el «voto reflexivo», dirigiéndose al público elector en el sentido del futuro, es decir, quieren que el porteño crea que «si gana Macri, gana un proyecto político personal, sin peso en el Parlamento e incapaz de construir una oposición real». A ello confrontarán con que «si gana Carrió es una alternativa a la actual variante kirchnerista del modelo PJ». Estará presente, claro, el tema del contrato moral. Con esas consignas Carrió hilvanará su discurso final para los porteños y bonaerenses, que vendrá luego de un cierre en provincias que la candidata comandará personalmente, como en Santa Fe.
El acto de cierre simultáneo para Capital y provincia dejará a la candidata con libreto libre, que irá modificando en la semana de acuerdo con los movimientos de sus adversarios en la contienda electoral. Durante el fin de semana preocupó a los aristas la difusión de sondeos que mostraban, en algunos casos, la baja de las chances de la candidata. Por eso Carrió quiere reforzar la disputa con Macri, que cree es su principal rival en el distrito porteño.




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