Gustavo Ferri se sumó ayer a Graciela Camaño y Domingo Vitale en la lista de duhaldistas que renunciaron a la mesa de conducción del bloque peronista de Diputados. Ferri, yerno de Eduardo Duhalde, emitió un comunicado informando que su renuncia sería presentada en las próximas horas durante la reunión de la mesa de conducción de la bancada.
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«Delmismo modo que el conjunto de diputados nacionales justicialistas de la provincia de Buenos Aires me habían designado en su momento para que los representara en el seno del bloque, hoy resuelven que debe dejarse ese espacio -dijo Ferri para justificar su decisión-. Como miembro de un cuerpo las decisiones son del conjunto y no de una sola persona.» Tal como también lo definió ayer Graciela Camaño, Ferri explicó que en los próximos días el duhaldismo «delineará los pasos a seguir», pero no descartó conformar un bloque por afuera del kirchnerismo.
Esa posibilidad, de todas formas, sigue aún muy indefinida. Lo que se conoce como duhaldismo está hoy dividido entre quienes prefieren optar por una buena relación con el gobierno, e incluso estarían dispuestos a integrar una bancada oficialista, y quienes aspiran a conformar un bloque aparte. Otra división, ajena ya a su decisión, es la que sostiene el gobierno: entre los duhaldistas a quienes aceptaría para conformar el bloque y a los que -alimentado por el triunfo considera «inviables para integrar el proyecto político de Néstor Kirchner», como definen ampulosamente.
Ninguna de esas clasificaciones, de todas formas, le garantiza al duhaldismo que todavía tenga posibilidades de conformar un bloque. «Tenemosque despedirnos de la idea de formar una bancada opositora importante», reconocía ayer una duhaldista.
La explicación es simple: los duhaldistas duros -no todos, porque también en ese sentido hay vetados- miran con entusiasmo la posibilidad de integrar una suerte de subloque dentro del interbloque alrededor de Mauricio Macri -de hecho para eso trabaja activamente en estos días Cristian Ritondo- y entre los que podrán estar hasta Eduardo Camaño y Jorge Sarghini; los pro peronismo oficial, como José María Díaz Bancalari -más cerca esta semana de conseguir indulgencia plenaria de la Casa Rosada tras su pecado en la lista con Chiche- no ven el momento de ser liberados de su compromiso y poder comenzar a participar del armado todavía inconcluso de lo que será el bloque oficialista, del Frente para la Victoria o como se vaya a llamar.
• Final impensado
Por lo tanto, quedará muy poco en el medio de esas dos corrientes como para formar una bancada, aunque algunos habrá en ese espacio residual duhaldista ya que Macri no aceptará a todo duhaldista que se tire a sus brazos y el gobierno también fijó postura. Es, por otra parte, un final que nunca hubiera pensado el secretario general del Mercosur.
«En algunas cuestiones estaremos juntos, en algunas otras estaremos exponiendo nuestros puntos de vista, pero seguramente va a haber dos bloques», siguió diciendo ayer Graciela Camaño.
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