Política

Macri: diálogo, chat y el "resguardo" a funcionarios de Evo en la embajada

Manifestaciones en Buenos Aires y frente a la Cancillería. Ministro de Morales está desde el domingo en la embajada argentina en La Paz. Ayer se sumó otra. Faurie escuchó quejas de diputados K.

Mauricio Macri volvió a hablar ayer con Alberto Fernandez, pero esta vez fue a través de WhatsApp. El tema de ese chat fue la crisis en Bolivia y el encargado de revelar la charla fue Jorge Faurie: “El presidente Macri recibió un llamado del presidente electo por este tema e intercambiaron algunas ideas respecto a cómo está la situación en Bolivia”, dijo el canciller que actuó también como vocero del Gobierno tras la reunión de Gabinete,

Faurie mantuvo una agenda maratónica en las últimas 48 horas conservando el equilibrio entre las declaraciones oficiales del Gobierno sobre la situación en Bolivia, que en términos diplomáticos exige tecnicismos que muchas veces la política no entiende, y la situación de lo que estaba sucediendo inclusive en la embajada argentina en La Paz, donde se dio “resguardo” a dos ministros de Evo Morales.

Macri también dialogó el fin de semana con varios mandatarios de la región y Faurie hizo lo mismo con muchos de sus pares. El canciller había confirmado en su diálogo con la prensa que hubo varios países que hicieron “un pedido para tener una reunión extraordinaria” del Consejo Permanente de la OEA para analizar la situación de Bolivia. Mientras que otros miembros “están sugiriendo que se esperen 24 o 48 horas más para tener un mejor panorama de la evolución y tener un pronunciamiento de la OEA”, dijo ayer Faurie.

En el Gobierno se aseguró que la situación de asilo o refugio que se pueda dar a cualquier exfuncionario boliviano que lo solicite no depende de un pedido de la oposición sino que está abierta en todo momento.

Por la mañana se supo que un ministro de Morales había solicitado asistencia en la embajada que comanda Normando Alvarez García, pero el nombre se mantuvo en reserva hasta después del mediodía. A esa hora se confirmó que se trataba del ministro de gobierno de Evo, Carlos Romero, y poco después se sumó también la ministra de Planificación, Mariana Prado, ambos en situación de “resguardo” en la embajada argentina en Bolivia.

Se supo entonces oficialmente que Romero se encontraba desde el domingo en la sede diplomática argentina en La Paz, luego de la renuncia de Evo Morales. Ayer se sumó Prado, en coincidencia con el anuncio de que México le daría asilo político al renunciado presidente, y es otro funcionario que también pidió resguardo a la Argentina pero que se encontraba trasladandose por tierra. “Están a resguardo, no en posición de asilo”, se precisó desde la Cancillería.

Otra de las decisiones que se tomó ayer fue reforzar la seguridad interna de la embajada argentina en La Paz con oficiales de Gendarmería que viajaron desde el norte del país ya que la integridad del edificio no estaba garantizada ante la ausencia de custodia de seguridad de las fuerzas bolivianas. Ademas, hubo preocupación por amenazas que aparecieron no bien se conoció que exministros de Evo estaban en la legación.

Por la tarde Faurie tuvo una tarea extra. Un grupo de diputados kirchneristas encabezado por Leopoldo Moreau, Andrés “Cuervo” Larroque y Horacio Pietragralia se reunió con el canciller para manifestarle la “preocupación por el golpe de Estado perpetrado en Bolivia” y el “no pronunciamiento del actual Gobierno nacional respecto al mismo”.

“Le dijimos al canciller que el Gobierno argentino actuara con sentido humanitario y que también abrieran sus puertas los edificios diplomáticos para dar refugio”, dijo Moreau en la puerta del edificio de la Cancillería, aunque para ese momento el país ya tenía en resguardo a los dos ministros del gobierno de Evo Morales.

“También le pedimos que se ocuparan de salvarguardar la vida de Evo Morales y sus funcionarios”, detalló el diputado nacional, aclarando que Faurie les señaló que “no se sabía si iba a poder aterrizar un avión de México que iba a rescatar a Morales”.

“Tuvimos una diferencia sobre lo que ellos denominan continuidad de las instituciones; hablan de una supuesta Asamblea Legislativa que se reuniría”, dijo Moreau. En realidad, esa reunión de la Asamblea Legislativa de Bolivia seria el paso a dar ahora para no romper la línea de sucesión presidencial. Es decir, es el órgano que debe poner en funciones a la vicepresidenta segunda del Senado, Jeanine Añez, la única que no renunció y quedó en funciones. El problema es que ella no representa al oficialismo de Evo. Tras el encuentro, que duró casi media hora, Larroque dijo por su parte lo que le transmitieron al canciller: “No estamos de acuerdo con la caracterización que hace el Gobierno”.

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