Volvió el sábado, sin rencor, Mauricio Macri a un territorio que en su intento electoral de 2003 no lo agasajó: Caballito. Pero esta vez, con un objetivo más inocente: para participar de la cena por los 100 años del club Ferrocarril Oeste, show realizado en el microestadio Héctor Etchart, donde asistieron más de mil doscientas personas. La presencia de Macri en el festejo del centenario del popular club de Caballito -que llegó a tener 48.000 socios en su momento de mayor esplendor-mostró un contrastre con su rival Aníbal Ibarra, que a pesar de estar invitado, no asistió a la cena show.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El fútbol fue, obvio, el tema central, y Macri se explayó sobre la gira de Boca por Europa y se dedicó a saludar a las glorias futbolísticas de Ferro, aquellas que aportaron los campeonatos de 1982 y 1984: entre otros, Oscar Garré, Mario Gómez, el «Burro» Rocchia y Carlos Barisio, arquero que mantiene el récord de valla invicta con 1.075 minutos sin goles.
Entre canapés de atún y calentitos, Macri aprovechó para saludar, especialmente, a los jugadores de Ferro que salieron campeones en 1984. Tenía un motivo específico: en aquella final, Ferro venció a River Plate.
Macri, que afila detalles para el lanzamiento de Compromiso para el Cambio en la provincia de Buenos Aires, acto que se realizará en Tandil, estuvo acompañado por Horacio Rodríguez Larreta (h), Fernando Bustelo, Diego Aizenberg y el dirigente de Ferro Gustavo Palmer. Macri les confió en público a Rodríguez Larreta y a Bustelo que se dediquen a «conquistar» el barrio, un bastión del voto de centroizquierda.
Dejá tu comentario