Martina Forns, jueza federal de San Martín: "Ir a ver a un Presidente a Casa de Gobierno cuando se está resolviendo una causa es una falta de ética de envergadura"

Política

La magistrada criticó las recurrentes visitas a Casa Rosada del titular de la Cámara Federal de Casación Penal, Gustavo Hornos, cuando era presidente Mauricio Macri.

La jueza federal de San Martín, Martina Forns, se refirió a las recurrentes visitas a Casa Rosada del titular de la Cámara Federal de Casación Penal, Gustavo Hornos, cuando era presidente Mauricio Macri y señaló que “ir a ver a un Presidente a Casa de Gobierno cuando se está resolviendo una causa es una falta de ética de envergadura”.

“Yo concurrí siempre que fueran invitaciones académicas, o a un acto por una ley, pero no en forma personal para ir a ver un funcionario”, indicó en declaraciones a Radio 10.

La magistrada dijo que la cuestión se agrava si la visita se realiza “cuando uno está decidiendo los fallos”, lo que constituye una “falta de ética importante”.

Forns denunció además el “plan de escraches” contra jueces y fiscales que existió durante el gobierno de Cambiemos y recordó que “en las redes sociales se invitaba a que vinieran a mi casa”. “Una vez pusieron una granada en la esquina, y otro día rompieron el vidrio de la habitación de uno de mis hijos, está todo denunciado”, agregó.

Sostuvo que ese mecanismo incluía “agresiones sistemáticas de la prensa oficialista y burlas de los periodistas”.

“Ya no es una mera denuncia, está quedando probado que durante el gobierno anterior existió el lawfare, con un aparato de prensa, un aparato de funcionarios y una mesa judicial atacando agresivamente y apretando a jueces y fiscales”, afirmó.

“Tenemos que seguir peleando para que esas cosas no sucedan nunca más”, concluyó.

Durante las últimas horas, la Justicia pidió los registros completos de ingresos y egresos de la Casa Rosada y la quinta presidencial de Olivos en la gestión de Mauricio Macri para cotejarlos con las denuncias respecto de la denominada “mesa judicial” de Cambiemos.

El objetivo es explorar eventuales conexiones entre las visitas a la Casa Rosada y la quinta de Olivos de los imputados con fallos o resoluciones de la Justicia en las causas donde la “mesa judicial” había manifestado particular interés. La primera denuncia surgió a partir de una entrevista a la camarista de Casación Ana María Figueroa, quien había dado cuenta de un presunto intento de presión por parte de un exfuncionario para que apurara su voto respecto de la constitucionalidad del memorándum con Irán, una causa que tiene como imputada en última instancia a Cristina de Kirchner y que para Cambiemos representaba una bandera política.

A partir de la apertura de la causa, Figueroa identificó en Tribunales a Juan Bautista Mahíques, actual fiscal general porteño y exconsejero de la Magistratura, como el funcionario que había intentado presionarla. A ese testimonio le siguieron los de otros camaristas como Luis Raffaguelli (laboral) o Marcela Pérez Pardo (civil) o de magistrados de primera instancia como la jueza Martina Forns, quienes relataron una mecánica coincidente: abordajes de funcionarios para sondear un direccionamiento de los fallos favorable al gobierno anterior, y al no encontrar eco en los planteos el inicio de un proceso diferente de presiones mediante denuncias ante el Consejo de la Magistratura y coberturas periodísticas condenatorias.

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