26 de febrero 2003 - 00:00

Menem-Romero logran ahora más apoyo en el peronismo del interior

La fórmula Menem-Romero dedicó esta semana a cerrar los acuerdos territoriales que le permitan interceptar el efecto del lanzamiento del dúo Kirchner-Scioli en las marcas de opinión pública. Prevenidos de que el llamado efecto «espuma» -esa alza en las expectativas que registra cualquier personaje que se ponga en carrera, pero que se descomprime con facilidad-puede distraer a un sector del peronismo durante un rato, aceleraron la integración de comandos en el interior que le permitan un efectivo control de los comicios presidenciales el 27 de abril.

En el análisis preliminar del cambio a que los puede forzar la presencia del factor menemista, que termina siendo Daniel Scioli junto al santacruceño, conviene reforzar el trabajo en favor de la fórmula Menem-Romero no sólo para lograr ese control de comicios en las casi 90 mil mesas que se abrirán ese día.

Como en San Luis y Santiago del Estero habrá elecciones para cargos nacionales y provinciales, la movilización debe redoblar esfuerzos para reclutar militantes que tengan una pasión presidencialista que los convenza de que vale la pena gastar esfuerzos, rostro y a veces dinero donde no se juegan posiciones locales. En un país de voto obligatorio como la Argentina el compromiso entre los niveles de la dirigencia son de abajo hacia arriba: el vecino se mueve porque vota concejal e intendente, éste se mueve por él y beneficia al candidato a gobernador y éste, al Presidente.

Menem ha debido enfrentar a un Duhalde que lo ha arrastrado a varias batallas desiguales, por el control que tienen los presidentes de los gobernadores por el manejo de fondos y programas.

Ahora agrega el factor Scioli, quien ingresó a la fórmula de Kirchner -cada día con menos aroma oficialista-poniendo sobre la mesa la poderosa red de relaciones que todo secretario de Turismo tiene con las Direcciones de Turismo de las provincias y con la red de cámaras empresarias. Eduardo Duhalde, forzado por algunos días a simular que sigue interesado en la puja nacional, dará mañana la última muestra de apoyo al dúo que se enfrenta a Menem. Ha convocado a los gobernadores del PJ para que acompañen al pampeano Néstor Ahuad en la asunción como nuevo secretario de Relaciones Provinciales, cargo en el cual reemplazará a Arturo Puricelli, víctima de la ira kirchnerista que se cobró con esa renuncia viejas cuentas del pago chico.

Hasta anoche una decena de gobernadores habían dicho en ceremonial que estarían mañana junto a la fórmula Kirchner-Scioli. Que esa foto se logre -la tienen que aceptar los candidatos y los gobernadores-será la prueba final del apoyo.

A ese propósito sirvió el periplo que hizo el operador duhaldista Juan Carlos Mazzón en el Tango 03 (en cuestionable uso privado de un vehículo oficial) entre Santa Fe, Córdoba y Mendoza, tratando de impedir con poca suerte pases en masa de la dirigencia media de esas provincias en favor de Menem.

Frente a eso los negociadores de Menem-Romero aceleraron en las últimas horas con aquellas provincias que pueden inclinar en su favor el plano del interior. Aquí los detalles de cómo negocia el menemismo en el mapa nacional del peronismo:
Buenos Aires. Alberto Pierri confirmó ayer el adelanto de este diario de que anotará el viernes, cuando vencen las inscripciones en el distrito, una candidatura a gobernador en las internas obligatorias del 30 de marzo. Lo mismo hará Alberto Kohan también a la cabeza de listas menemistas que se negocian a toda prisa en todos los municipios bonaerenses. Una tercera ventanilla menemista en esa interna la abre Luis Patti con el lema «Menem presidente». Con ese trío, al que promete apoyar el riojano -no se sabe cómo lo hará con todos y al mismo tiempo-en los comicios provinciales, Menem-Romero logran fiscales para todas las mesas.

• Santa Fe. Fue clave la visita que le hizo en la noche del lunes a Menem en el hotel Presidente la diputada nacional María del Carmen Alarcón. Identificada con el reutemismo más ortodoxo, esta legisladora es persona de consulta permanente de Carlos Reutemann y le llevó a Menem el testimonio de cómo la mayoría de los intendentes y jefes de comunas de Santa Fe están en favor de la candidatura del riojano. Ya la prescindencia dictada por el gobernador cayó bien en el menemismo; más aún cuando «Lole» estalló la semana pasada contra las presiones de Nación sobre los gobernadores para que respalden la chance de Kirchner. Mazzón inició su viaje al interior el viernes con una escala en Santa Fe adonde retomó viejas charlas con Reutemann, pero no le pudo refrenar la ira.

Mendoza. También el lunes Menem recibió en sus cuarteles metropolitanos la visita de una treintena de dirigentes de esta provincia que adhieren a la fórmula con Romero y que se han revelado frente al cacicazgo de los legisladores nacionales que responden a Duhalde y vicariamente a Kirchner, el senador Jorge Pardal y el diputado Guillermo Amstutz. Entre los visitantes a Menem estuvieron diez de los dieciséis diputados provinciales del PJ de Mendoza (entre ellos una ex reina de Vendimia), varios intendentes y el mensaje de adhesión de Ricardo Pont, presidente del PJ provincial. Lo esperaron en vano a Pardal, pero Mazzón lo retuvo junto a Amstutz en un acto en Mendoza de aval a Kirchner, convencido por un millón de razones. Acompañaron a esta delegación mendocina la candidata a gobernadora Ana Mosso, Antonio Cassia y Eduardo Bauzá para sellar un apoyo histórico: nunca Mendoza fue una provincia menemista y ahora parece en el camino de la conversión.

• La Pampa. Como el show con gobernadores del jueves con los pampeanos Jorge Matzkin y Néstor Ahuad, el gobernador Rubén Marín, que además es el vicepresidente en ejercicio del PJ, organizó ayer un plenario del partido local para lanzar un pronunciamiento en favor de Menem. Vale también ese gesto como una señal a Matzkin y Ahuad de que el peronismo de La Pampa los tiene como adversarios. Por eso, el ministro del Interior aplica todos los recursos a su alcance hoy para asegurarse una banca de diputado, pero por la provincia de Buenos Aires junto a varios de sus compañeros de gabinete.

Entre Ríos. El peronismo cree que en las próximas elecciones arrancará a esta provincia de las garras de la UCR; por eso la pelea interna es agria y enfrenta a todos los dirigentesdel PJ que se creen con alguna chance de ganar la gobernación. Si con esa balcanización del partido ha logrado el duhaldismo enfilar a los dirigentes entrerrianos detrás de alguna de sus consignas. Augusto Alasino, presidente del partido, es un abanderado del menemismo y participa de reuniones del comando nacional de la fórmula Menem Presidente. Jorge Busti, aunque coquetea con todos, hace pintar la provincia con la leyenda en favor de Menem-Romero. Héctor Maya (perdió la gobernación ante Sergio Montiel por unos pocos votos) ha despertado del sueño dogmático del adolfismo y camina ya por la vereda del PJ de Anillaco. El ex gobernador Mario Moine también es un habitué del hotel Presidente. No falta nadie.

• Córdoba. El comando de campaña Menem-Romero cree que no hace falta que hacer más actos de los candidatos en esta provincia. El menemismo de base no se ha corrido y la prescindencia de José Manuel de la Sota trabaja en favor de ellos. Más todavía, el anuncio de que el candidato radical será Ramón Mestre (por el retiro de Rubén Martí), pone en carrera por la UCR a uno de los mejores amigos de Menem en esa fuerza. . Misiones. Mañana la fórmula hasta ahora oficialista debuta en Posadas, de la mano del ex intendente local Irrarzábal y del ex gobernador Julio Humada. Cuando eso ocurra el ex presidente Ramón Puerta tiene prevista una cita con Menem en la Capital Federal. El gobernador local, Carlos Rovira, limitará los fastos a una reunión formal, reglamentaria, como la que le ofreció la semana pasada a Adolfo Rodríguez Saá. En los actos de Menem es infaltable ya la pancarta Menem Presidente-Puerta Gobernador.

Dejá tu comentario

Te puede interesar