Menem unió a Kirchner-R. Saá contra él
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Dejó abierta la posibilidad de que, una vez que se presenten las alianzas el 25 de febrero y se muestren los proyectos de boleta que irán a las urnas, los problemas que surjan por eventual confusión en el cuarto oscuro entre una propuesta y otra los deberá resolver la Justicia.
•Punto clave
Este es en realidad el punto por el cual Servini llamó también a esta conciliación. En la sentencia de la semana anterior por la cual avaló la peregrina idea de Duhalde de que el PJ autorice tres fórmulas presidenciales, advirtió sobre el daño que les causará este método a los afiliados al PJ y a los votantes en general por el parecido en las propuestas y los mensajes publicitarios. Subrayó, además, que no había apoderados de Kirchner (salvo que se lo considere a él, por ser duhaldista, un defensor del santacruceño, algo que no está claro) y que recién después del 25 de febrero se podrán discutir estos detalles.
Saltó, acto seguido, el adolfista Carlos Sergnesse, que concurrió acompañado por el ex belicista Enrique Rodríguez, para reclamar que todos los candidatos autorizados puedan usar esos símbolos y que no se le conceda la exclusividad a Menem.
Los mismos argumentos los usaron en sus intervenciones Rodríguez y el apoderado adolfista, Alfredo Reto. Este último incurrió en el traspié que esperaba Giacosa al mencionar el art. 16 de la ley de partidos políticos, que prohíbe menciones de personas en nombres de alianzas o formaciones políticas.
Giacosa aprovechó eso para atizarlo con la acusación de reflotar las medidas de los gobiernos posteriores a la Revolución Libertadora, que prohibieron la palabra «Perón» y sus derivados léxicos entre 1955 y 1972.
Los adolfistas hicieron lo imposible para sacarse de encima ese agravio que Giacosa llevaba preparado en un largo escrito que pidió se incorporase al acta que se levantó de la audiencia.
El más enfático fue Sergnesse en negar cualquier sospecha de gorilismo en la propuesta de su candidato. Salió a auxiliarlo el duhaldista Landau para recordar que peronista es un concepto que les pertenece, como los símbolos partidarios, a todos los herederos de Perón, y que así lo ratificó el congreso de Lanús al darles permiso a todos los «autorizados» a usarlos el 27 de abril.
El «finale», melancólico porque nadie se movió de su posición, se animó con el clásico judicial de la PC que no funciona y de la impresora que demoró la firma del acta. En 72 horas, los fiscales deberán informar y, antes de 10 días, Servini deberá hacer salomónica justicia.




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