El gobernador entrerriano, Sergio Montiel, afirmó que el impulso de juicio político en su contra es "una verdadera sedición" que "conjuga intereses políticos para romper y quebrar las instituciones", y que, de seguir adelante, significaría la ruptura del respaldo del radicalismo a la gestión del presidente Eduardo Duhalde.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Esta es una verdadera sedición donde se conjugan intereses políticos circunstanciales para romper y quebrar las instituciones", afirmó el mandatario provincial en referencia al juicio político al que podría ser sometido, promovido a su criterio por "un contubernio entre pequeñas minorías".
Montiel responsabilizó por promocionar el proceso en su contra a "algunos que salen de mi partido y después el senador (Jorge) Busti que motoriza todo esto, no el peronismo" provincial.
Pero pese a personalizar en Busti y en algunos dirigentes del radicalismo provincial la embestida sobre su gestión, afirmó que de concretarse su destitución sería "absolutamente probable que la consecuncia sea" la caída del respaldo parlamentario del radicalismo a la gestión del presidente Eduardo Duhalde.
Respecto a la renuncia a su banca del senador radical Raúl Alfonsín en caso de promoverse la remoción del gobernador entrerriano, Montiel dijo que "es una decisión irrevocable en defensa de las instituciones" al considerar que en otras provincias aliancistas "se está planteando un problema parecido". El caso de Entre Ríos, a criterio de su gobernador, "es una primera experiencia para seguir rompiendo las instituciones" y entendió que "la actitud de algunos integrantes del bloque radical, y el Comité Nacional, gobernadores, muestra la gravedad del tema y justifica que se tomen medidas graves".
Respecto a las acusaciones que fundamentaron el dictamen de la Comisión de Juicio Político de la Cámara baja provincial, Montiel destacó que "no hay ni una sola imputación de delito, de robo, estafa o malversación y la prueba ha demostrado que todo se ha hecho en legítima forma".
Agregó que todas las acusaciones están "vinculadas a la situación financiera", aunque resaltó que "la comisión no dice que presentamos como prueba la existencia de 1.400 millones de pesos que dejó endeudada la provincia (el ex gobernador) Busti con escrituras públicas ilevantables".
Según el mandatario provincial, esta deuda provocó que "el año pasado los bancos retuvieran más de 200 millones de pesos de coparticipación", a lo que agregó "la actitud que adoptó (el ex ministro de Economía, Domingo) Cavallo, quien nos retenía los fondos durante 6 meses".
Montiel se manifestó "totalmente tranquilo" por su tarea al frente del Ejecutivo provincial y negó que piense en renunciar en caso de ser sometido a juicio político: "Voy a seguir hasta el final defendiendo mis derechos. Fui elegido para gobernar en elecciones internas y en elecciones provinciales y no tengo nada de que arrepentirme, ni nada que ocultar".
Dejá tu comentario