El gobierno reiteró ayer que no se permitirán los cortes de rutas y de accesos a la Capital Federal, al tiempo que pidió a los distintos grupos piqueteros que manifestarán hoy evitar la confrontación violenta. Por su parte, la Policía Federal volverá a repetir el despliegue de alrededor de 2.000 efectivos que hizo la semana pasada, que tendrán como misión disuadir a los manifestantes de cometer actos de violencia.
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El secretario de Seguridad Interior, Juan José Alvarez, aseguró ayer que el gobierno no va a permitir «el corte de rutas por el corte mismo» y que garantizará «una gran presencia policial» para preservar el orden público. Ante la convocatoria de las organizaciones piqueteras para converger hoy a la Plaza de Mayo, Alvarez adelantó que se les encomendará a las fuerzas de seguridad «el mismo operativo que las protestas anteriores, con una gran presencia policial que permita dar todas las garantías a los ciudadanos».
Al participar de un acto de homenaje a los policías federales caídos en cumplimiento del deber, el funcionario adelantó que el gobierno no va a permitir «el corte por el corte mismo por fuera de cualquier tipo de protesta», al tiempo que llamó a la dirigencia social a «evitar la confrontación». El acto en el que los familiares de 41 policías caídos desde julio de 2002 recibieron medallas y plaquetas de homenaje se realizó en el Departamento Central de Policía con la presencia del presidente provisional del Senado, Juan Carlos Maqueda; el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, y el titular de Interior, Jorge Matzkin.
También participaron el ministro de Justicia, Jorge Vanossi; el de Salud, Ginés González García; el secretario de Legal y Técnica, Antonio Arcuri; representantes del Poder Judicial, las Fuerzas Armadas, la Prefectura Naval, la Gendarmería Nacional y el Servicio Penitenciario Federal.
Con ese marco, el secretario Alvarez destacó que ante el «alto piso de conflictividad» en la sociedad los funcionarios y dirigentes sociales deben «ser cautos y prudentes antes de hacer declaraciones para que no se tome de un lado y del otro como una provocación».
• Negociación
Al analizar el operativo a la luz de los hechos ocurridos el miércoles pasado en la ciudad de Avellaneda, Alvarez insistió que hasta entonces el gobierno tenía claro que «no se podía permitir un sitio completo a la Ciudad de Buenos Aires» y aseguró que hoy se «seguirá actuando de la misma manera». Agregó que «los cortes nunca estuvieron permitidos, pero el accionar policial se resolvía sin tener que hacer uso de ningún tipo de disuasión que no fuera la negociación, esto ha sucedido así en los últimos seis meses», afirmó.
Por su parte, el jefe de la Policía Federal, comisario general Roberto Giacomino, dijo que la fuerza va a «mantener la misma cordura, el mismo servicio y sacrificio con gran cantidad de recargos (refuerzos) para garantizar el orden» en la marcha que se hará hoy. El jefe policial aseguró que no tiene «ninguna información» sobre la posibilidad de que grupos violentos actúen en la marcha piquetera hacia Plaza de Mayo y expresó su esperanza de que «vengan en una protesta lógica» como lo han hecho siempre.
• Indiferencia
Momentos antes, al hablar en el acto de homenaje a los caídos, Giacomino afirmó que «es difícil comprender la indiferencia que se ha transmitido desde la sociedad hacia aquellos que tienen un uniforme» y pidió «restablecer el vínculo social en el compromiso y la participación de todos». Dijo Giacomino que «han dejado muy sola a la Policía y mi gran anhelo es recuperar ese vínculo social», afirmó tras la ceremonia en la que fueron homenajeados federales caídos en cumplimiento del deber.
Entre los oficiales muertos, se destacaban el subcomisario Mario Valente, asesinado al enfrentarse con delincuentes que pretendieron asaltar una pizzería en la zona del Congreso, y el oficial principal Luis Falduto, jefe de la custodia del canciller Carlos Ruckauf, muerto cuando intentaba frustar otro intento de asalto.
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