«Habrá una impasse hasta las elecciones generales del próximo 23 de octubre, y gane quien gane, a partir de allí vamos a peticionar por la distribución equitativa de la riqueza para los que la producen que son los trabajadores», amenazó ayer Hugo Moyano, tras dejar normalizada la CGT Regional Catamarca.
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El cegetista con llegada gubernamental, fantaseó sobre «la inteligencia, la prudencia y la sabiduría -que se supone tiene la central obrera-, necesaria para no sumarse al conjunto de reclamos ilegítimos que se realizan desde distintos sectores de la sociedad». Luego repitió, intentando convencerse del piropo, que estos raros atributos de supuesta inteligencia y prudencia de la central obrera «han permitido que nuestro país no se convierta en un caos».
Moyano recordó que en otros procesos preelectorales la CGT repitió un comportamiento: «Hemostratado de bajar los decibeles de nuestros reclamos que son permanentes, procurando no convertirlos en maniobras políticas». Después logró más argumentos para justificar su acercamiento con el gobierno. «Desde el movimiento obrero argentino hemos dado muestra de una gran responsabilidad, al esperar a que la situación económica y política se estabilice para llegar con nuestros reclamos, pero creo que todo aquello que se dice se debe practicar.»
El líder cegetista se presentó en compañía de Jerónimo «Momo» Vanegas, apoyando públicamente los candidatos justicialistas a diputados nacionales por Catamarca, Luis Barrionuevo, Pilar Kent de Saadi y Francisco Gordillo.
Esta singular arquitectura llevará al congreso a Barrionuevo, quien desniveló la pelea para que el camionero logre retener el trono, en la unificada CGT.
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